Política

Las 26 capitales en las que puede gobernar la derecha si Ciudadanos no pacta con el PSOE

Reeditar un pacto a la andaluza devolvería al PP el poder municipal en más de la mitad de las capitales de provincia españolas. Ciudadanos, sin embargo, puede decantar el poder hacia el PSOE en enclaves como Zaragoza, Granada o Salamanca

Capitales de provincia en las que suma mayoría absoluta el centro-derecha.

Capitales de provincia en las que suma mayoría absoluta el centro-derecha.

Madrid fue el foco pero España es muy grande. La capital suele ser un buen termómetro de lo que ocurre en el resto del país y este domingo volvió a cumplir: si en 2015 se confirmó como el buque insignia de los Ayuntamientos del cambio, cuatro años después lo ha sido de su caída. El bloque conservador, liderado por el Partido Popular, suma y gobernará, pero aunque la derrota de Manuela Carmena generó cierto shock mediático, no es una situación excepcional: un pacto a la andaluza podría dar al centro-derecha el control de 26 capitales de provincia, casi el 60% de las que se disputaban fuera de Cataluña y el País Vasco.

El PP puede capitanear la recuperación de un poder municipal que quedó muy mermado en 2015. Y que parecía empeorarse este domingo durante los primeros instantes del recuento, cuando la suma de PP, Ciudadanos y Vox se quedaba lejos del poder en Madrid, pero además perdía algunas de las pocas plazas que mantuvo en esta última legislatura, como Málaga.

La ‘remontada’ se produjo en casi todos los sitios por igual. Ganó Madrid, ganó Málaga, y en Andalucía Pablo Casado mantiene además Almería, Jaén, y puede sumar Granada y Córdoba con la participación de Ciudadanos y Vox a imitación del pacto autonómico. El gran feudo histórico socialista, por tanto, puede finalizar un ciclo electoral de seis meses con el PP en el gobierno de la Junta y en cinco de las ocho capitales de provincia andaluzas.

Pero el PP obtiene más victorias simbólicas. La mayor en Pamplona, donde Navarra Suma -coalición de PP, Ciudadanos y UPN- se quedó con 13 concejales, a sólo un acta de la mayoría absoluta, y con el gobierno local asegurado salvo improbable apoyo explícito del PSN a la izquierda abertzale. El PP le roba la alcaldía a EH Bildu, y prepara el terreno para gobernar también en la Comunidad, toda vez que la alternativa liderada por el PSOE necesitaría estar apoyada por los abertzales, a lo que Ferraz cierra la puerta para consolidar «un relato para toda España», tal y como decía ayer José Luis Ábalos tras la reunión de la dirección.

Zaragoza, Salamanca o Granada, en manos de Ciudadanos

El centro-derecha también puede avanzar significativamente en Aragón, territorio del barón socialista Javier Lambán, que tratará de repetir apoyado en una aritmética complicada. El PP podría gobernar en la Comunidad si suma a Ciudadanos, el Partido Aragonés y Vox, aunque no se descarta un apoyo de Ciudadanos al PSOE.

De lo que pase en esa negociación dependerá también lo que suceda en Zaragoza, otro de los Ayuntamientos del cambio que pasa a mejor vida en estas elecciones municipales. Pedro Santiesteve (Zaragoza en Común) pierde el poder, pero suman como alternativa tanto el bloque de derechas como el posible acuerdo entre PSOE y Cs, una vez retiradas las líneas rojas. Exactamente la misma situación se da en Huesca. En Teruel la suma es más sencilla: el PP retendrá la alcaldía con el apoyo de Ciudadanos y del PAR.

El resultado del bloque conservador es un alivio para Ciudadanos en capitales de provincia como Albacete, Oviedo, Almería, Málaga, Murcia o Salamanca, donde suma con el PP sin necesitar a Vox para nada, aunque en la ciudad charra también podría darse una suma con el PSOE.

El concurso de la formación de Santiago Abascal, además de en Madrid, sí será imprescindible en enclaves importantes como Alicante, Santander, Cáceres, Badajoz, Ciudad Real o Guadalajara, todas ellas capitales de provincia en comunidades que el PP no gobernará, fruto de las mayorías absolutas del PSOE en Extremadura y Castilla-La Mancha, la victoria de Ximo Puig en la Comunidad Valenciana y de Miguel Ángel Revilla (PRC) en Cantabria.

En ninguno de esos lugares será necesaria la entrada de Ciudadanos en los gobiernos autonómicos, por lo que el partido de Albert Rivera no se vería en la obligación de ‘devolver favores’ ni consolidar acuerdos. Distinto es el caso de León, en el que suman PP, Ciudadanos y Vox, aunque todo queda condicionado a lo que haga Francisco Igea en la Junta, donde puede hacer cambiar el color del gobierno y entregárselo al PSOE tras más de tres décadas. Ciudadanos también podrá sumar con el socialista Óscar Puente en Valladolid si el actual regidor prioriza este acuerdo a una eventual alianza con Valladolid Toma La Palabra. De nuevo, la decisión estará muy marcada por lo que suceda en las Cortes autonómicas.

Albert Rivera, en definitiva, tiene margen de actuación en un escenario postelectoral que previsiblemente marcará su posición estratégica de cara a futuro. No parece probable que entregue un cheque en blanco al PP para gobernar 26 capitales de provincia sin recibir a cambio ninguna contraprestación, a costa de prácticamente enterrar su intento de capitanear la oposición a Pedro Sánchez durante los próximos cuatro años. Se da por descontado que alcanzará acuerdos con el PSOE en algunos territorios, con el foco puesto en Castilla y León, pero también en Asturias y La Rioja.

En el plano municipal, la potencial alianza de PSOE y Ciudadanos también podría decantar alcaldías importantes para el socialismo como las de las capitales extremeñas, Zaragoza, Salamanca, Burgos, Logroño, Palencia o Toledo, además de Jaén o Granada. Ciudades con el peso suficiente como para provocar un importante cambio en la actual lógica que bloquea la investidura de Sánchez en el Congreso de los Diputados y que, como efecto colateral, podría terminar de dinamitar las pocas plazas en las que Podemos ha sobrevivido al 26-M con opciones de ser bisagra decisiva.

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