Tras un intenso thriller político, negociaciones de madrugada, tweets a deshoras y descontrol en las investiduras, España ya tiene su mapa municipal. El PP gobernará Madrid tras días de angustia, en los que su acuerdo, con Ciudadanos primero y con Vox después, pareció tambalearse en multitud de ocasiones. Finalmente acabó desbloqueado por Iván Espinosa de los Monteros pasadas las 4 de la mañana, mientras las bases del partido se lanzaban a las redes sociales para reclamar que el partido se hiciese respetar, cayese quien cayese por el camino.

Esa actitud casi kamikaze de Vox ha sido decisiva en las últimas horas en otros muchos lugares que la derecha daba por ganados tras las elecciones del 26 de mayo. Otro ejemplo casi idéntico se ha producido en Zaragoza, donde PP y Ciudadanos han trabajado durante semanas para recuperar una capital regional importante, tras 16 años gobernada por la izquierda, y dada la posibilidad de que Javier Lambán (PSOE) repita como presidente autonómico tras el rechazo del Partido Aragonés a sustentar cualquier gobierno que cuente con el apoyo de Vox.

Vox mantuvo hasta última hora la incógnita en Madrid y Zaragoza, las plazas clave en disputa para el PP

Zaragoza era la joya de la corona de un acuerdo que, esta semana, ya había repartido el resto de capitales aragonesas: Huesca para Ciudadanos y Teruel, para el PP. Vox no comprometió su apoyo en la capital maña hasta ultimísima hora. La más dudosa salió adelante, mientras Huesca se decantó in extremis hacia el PSOE después de que un concejal -de Ciudadanos o de Vox- incumpliera el acuerdo para dar el mando a un alcalde conservador.

El partido de Albert Rivera no ha conseguido el botín al que aspiraba tras las municipales, que no confirmaron su sorpasso al PP pero sí le colocaron en una posición decisiva en multitud de capitales de provincia. Sin embargo, apenas conseguirá poder municipal relevante. El partido naranja se tendrá que conformar con Granada, Palencia y alcaldías rotatorias en Badajoz (con el PP), Albacete o Ciudad Real (con el PSOE), como principales escaparates.

Castilla-La Mancha, ‘coartada’ de Ciudadanos

Aunque definió al PP como su «socio preferente», Ciudadanos ha transitado durante semanas sobre la cuerda del equilibrismo local. Inmejorable ejemplo es el de Castilla-La Mancha, donde los liberales se han decidido de forma unánime por el PSOE, pese a que también sumaban con el PP y Vox en ciudades importantes de la región. La mayoría absoluta que logró Emiliano García-Page el 26-M condicionó la actitud de Cs, que ha pactado con los socialistas el reparto de poder en 20 de las poblaciones más destacadas de la comunidad.

Así, Ciudadanos y PSOE se rotarán dos años cada uno en las alcaldías de Albacete y Ciudad Real, mientras que en Guadalajara Cs se limitará a entrar en el consistorio junto al PSOE para evitar la influencia externa de Vox. El Partido Socialista también se quedará con el poder en Toledo, donde rozó la mayoría absoluta, y en Cuenca, tras un pacto de coalición con una agrupación local.

Continuidad a cambio de casi nada

La situación ha sido exactamente la opuesta en Castilla y León. Pese al discurso del «cambio», Francisco Igea sostendrá en el poder al Partido Popular tras 32 años de gobierno autonómico ininterrumpido. Como contrapartida, Ciudadanos sólo ha recibido la alcaldía de Palencia, donde gobernará en minoría absoluta. Tiene 3 concejales de 25. Salamanca, la única capital de provincia en la que sumaban PP y Ciudadanos sin necesidad del apoyo de Abascal, se la queda el PP. Burgos, con la que Ciudadanos contaba, se fue al limbo sobre la hora después de que el grupo municipal de Vox incumpliese las órdenes de la dirección nacional y votase a su propio candidato.

En Andalucía, Ciudadanos toca todos los palos: gobierna en Granada, apoya al PP en Córdoba y al PSOE en Jaén

El pretendido balance del partido de Albert Rivera se hizo carne en Extremadura, donde Ciudadanos cerró un acuerdo para apoyar al Partido Popular en Badajoz y al PSOE en Cáceres. En Badajoz se rotará la alcaldía cada dos años, tras el apoyo a última hora de Vox -lo negó toda la madrugada- mientras que en Cáceres simplemente ofreció su abstención al candidato del PSOE. Cs también permitió el gobierno socialista en Almendralejo.

En Andalucía, Ciudadanos exploró todas las opciones. Logra la alcaldía de Granada y apoya al Partido Popular para que se haga con el poder en Córdoba. En Jaén, sin embargo, decidió quedarse con el PSOE, que suma esta capital a Huelva y Sevilla, donde revalidó el poder sin problemas.

Aunque no demasiados, Pedro Sánchez todavía puede fantasear con una investidura que pase por la abstención de Ciudadanos. Las zonas en las que Cs mejor rentabilizó su posición municipal fueron precisamente aquellas en las que se acercó al PSOE. Aunque los mayores cambalaches con traslación nacional se han producido en otros lugares, con el nacionalismo como protagonista esencial.

El PSOE marca distancias en Navarra y Cataluña

La pieza de caza mayor ha sido Barcelona, una línea roja en la que el PSC se negó en redondo a participar de cualquier acuerdo que permitiese a Ernest Maragall (ERC) hacerse con el poder. Finalmente el grupo de Jaume Collboni votó a favor de Ada Colau, cuyas bases aceptaron optar a una investidura exitosa gracias a los apoyos de Manuel Valls y parte de su grupo municipal, al que tensionó al máximo en su enfrentamiento con la dirección nacional de Ciudadanos.

El PSC recabó a última hora el apoyo de Guanyem en Badalona y también pactó con ERC en Castelldefels

A la sombra de esa batalla se libraron otras muy simbólicas, como la de Badalona, donde Xavier García Albiol (PP) no podrá ser alcalde tras la decisión de última hora de Guanyem-ERC, que prestó sus votos para que el socialista Álex Pastor repita como regidor. En segundos niveles, la relación del socialismo con los independentistas ha sido más fluida. Por ejemplo, PSC y ERC también sumaron sus votos contra el PP en Castelldefels. Otro acuerdo icónico se ha producido en Sant Vicenç dels Horts, el pueblo natal de Oriol Junqueras: el PSC se ha hecho con la alcaldía tras recabar el apoyo de Ciudadanos para sumar mayoría absoluta en la sesión de investidura.

El partido también se ha jugado en Navarra, donde la coalición de PP, Ciudadanos y UPN gobernará finalmente Pamplona como lista más votada. El PSN ha rechazado dar sus votos al ya exalcalde, Joseba Asirón (EH Bildu), que a su vez se negó a votar a un candidato socialista para evitar el gobierno del centro-derecha en la capital foral.

Está por ver si la situación de Pamplona se replica en el gobierno autonómico. Navarra Suma también es la fuerza más votada y favorita en la investidura. El PSN, que en la comunidad es segunda fuerza y no tercera, necesita el apoyo o la abstención de EH Bildu para articular una mayoría alternativa, algo a lo que Ferraz cierra la puerta. Podría suceder, no obstante, que Bildu decidiera finalmente abstenerse a última hora para evitar que la coalición de UPN-PP-Cs se haga con el Ejecutivo. El líder de N+, José Javier Esparza, ya ha subrayado que si el PSN le permite gobernar, su coalición se abstendrá en el Congreso de los Diputados en la sesión de investidura de Pedro Sánchez.

Pactos imposibles

Los trueques, los intercambios y las negociaciones se han replicado prácticamente por toda España. Abunda el anecdotario. Por ejemplo, PP y PSOE se repartirán la alcaldía -dos años cada uno- en Tolox, Málaga, donde las elecciones acabaron en empate. En Sueca (Valencia), PSOE, PP y Ciudadanos firmaron un acuerdo de gobierno ante notario para echar del poder a Compromís, lo que provocó las críticas airadas de Mónica Oltra. Los tres partidos se comprometieron a pagar 20.000 euros si alguno de sus concejales rompía el pacto, asegurando que lo donarían a causas benéficas. No hizo falta: el candidato socialista será alcalde, y el PSPV ya ha anunciado que le expulsará del partido.

No fueron las únicas extrañezas. En Llanes (Asturias), Izquierda Unida también amenazó con expulsar del partido a su único concejal en este Ayuntamiento, en el que se había comprometido a pactar con Vecinos por Llanes, PP y Foro Asturias para garantizar cuatro años más de este peculiar cuatripartito. Cosas veredes, de norte a sur: PP y PSOE pactaron en Castro del Río (Córdoba) hacer alcalde a una independiente al margen de IU, y en Jerez de los Caballeros (Badajoz), PP y Ciudadanos decidieron hacer alcalde al único concejal de Podemos con tal de evitar un nuevo gobierno socialista. También habrá gobierno en solitario en Melilla: Ciudadanos mandará en la ciudad autónoma con un solo edil, apoyado en la investidura por el PSOE y por Coalición por Melilla.

Listado completo de alcaldías en capitales de provincia

Andalucía

  • Almería: Ramón Fernández-Pacheco (PP)
  • Cádiz: José María González ‘Kichi’ (Adelante)
  • Córdoba: José María Bellido (PP)
  • Granada: Luis Salvador (Cs)
  • Huelva: Gabriel Cruz (PSOE)
  • Jaén: Julio Millán (PSOE)
  • Málaga: Francisco de la Torre (PP)
  • Sevilla: Juan Espadas (PSOE)

Aragón

  • Huesca: Luis Felipe (PSOE)
  • Teruel: Emma Buj (PP)
  • Zaragoza: Jorge Azcón (PP)

Asturias

  • Oviedo: Alfredo Canteli (PP)

Islas Baleares

  • Palma de Mallorca: José Hila (PSOE)

Islas Canarias

  • Las Palmas de Gran Canaria: Augusto Hidalgo (PSOE)
  • Santa Cruz de Tenerife: Patricia Hernández (PSOE)

Cantabria

  • Santander: Gema Igual (PP)

Castilla-La Mancha

  • Albacete: Vicente Casañ (Cs) y Emilio Sáez (PSOE)
  • Ciudad Real: Pilar Zamora (PSOE) y Eva María Masías (Cs)
  • Cuenca: Darío Dolz (PSOE)
  • Guadalajara: Alberto Rojo (PSOE)
  • Toledo: Milagros Tolón (PSOE)

Castilla y León

  • Ávila: José Manuel Sánchez Cabrera (XAV)
  • Burgos: Daniel de la Rosa (PSOE)
  • León: No se ha constituido el Ayuntamiento
  • Palencia: Mario Simón (Cs)
  • Salamanca: Carlos García Carbayo (PP)
  • Segovia: No se ha constituido el Ayuntamiento
  • Soria: Carlos Martínez Mínguez (PSOE)
  • Valladolid: Óscar Puente (PSOE)
  • Zamora: Francisco Guarido (IU)

Cataluña

  • Barcelona: Ada Colau (Barcelona en Comú)
  • Gerona: Marta Madrenas (Junts)
  • Lérida: Miquel Pueyo (ERC)
  • Tarragona: Pau Ricomà (ERC)

Comunidad Valenciana

  • Alicante: Luis Barcala (PP)
  • Castellón Amparo Marco Gual (PSOE)
  • Valencia: Joan Ribó (Compromís)

Extremadura

  • Badajoz: Ricardo Cabezas (PP) e Ignacio Gragera (Cs)
  • Cáceres: Luis Salaya (PSOE)

Galicia

  • La Coruña: Inés Rey (PSOE)
  • Lugo: Lara Méndez (PSOE)
  • Orense: Gonzalo Pérez Jácome (Democracia Orensana)
  • Pontevedra: Miguel Anxo Fernández (BNG)

País Vasco

  • Bilbao: Juan Mari Aburto (PNV)
  • San Sebastián: Eneko Goia (PNV)
  • Vitoria: Gorka Urtaran (PNV)

La Rioja

  • Logroño: Pablo Hermoso de Mendoza (PSOE)

Madrid

  • Madrid: José Luis Martínez Almeida (PP)

Murcia

  • Murcia: José Ballesta (PP)

Navarra

  • Pamplona: Enrique Maya (Navarra Suma)

Ceuta

  • Ceuta: Juan Vivas (PP)

Melilla

  • Melilla: Eduardo de Castro (Cs)