En el PP aseguran haber encauzado las discrepancias con Vox respecto a su grado de implicación en el futuro gobierno del ayuntamiento madrileño. Tres horas de reunión entre el alcalde, José Luis Martínez-Almeida y el vicesecretario de Organización popular, Javier Maroto, por parte del PP, y del portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, y el candidato de esta formación a la alcaldía, Javier Ortega Smith, por parte del partido de Santiago Abascal, parece haber servido para desbloquear la situación.

Fuentes conocedoras del contenido de esa negociación aseguran a El Independiente que «su opción es lo que firmaron», esto es, «tener concejales de gobierno pero no estar en la junta de gobierno». La diferencia no es baladí. Los populares distinguen entre estar sentados en el «consejo de ministros» municipal, al que solo pertenece PP y Ciudadanos en su pacto de ejecutivo de coalicion, de otros cargos de segundo nivel.

El PP admite que se habla de  «concejalías de gobierno», pero no de Junta de Gobierno

Según su versión, lo de las «concejalías de gobierno» que consta en el documento secreto que firmaron Almeida y Ortega Smith en la madrugada del viernes al sábado de la semana pasada, se traduce en concejales «con competencias» y, por tanto, presupuesto, pero no en responsables de área en que se dividen las consejerías que se han repartido populares y «naranjas».

Un dirigente madrileño del PP apunta a que un secretario de Estado, que no se sienta en el Consejo de Ministros, «es miembro del Gobierno». Significa que los populares están dispuestos a ceder segundos y terceros niveles de la administración municipal y también de la autonómica. Curiosamente siguen el mismo modelo del jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, con Podemos, a los que sí están dispuestos a ceder cargos en organismos, entes y fundaciones vinculadas a proyectos como cooperación y desarrollo, pero sin traspasar las puertas de Moncloa los viernes por la mañana.

Ahora los negociadores de Vox «tendrán que aprobar el acuerdo, suponemos, en su comité ejecutivo nacional, y decirnos», por lo que todavía se está pendiente de un plácet final. Un acuerdo para el ayuntamiento de Madrid ayudaría a desbloquear la negociación para la Comunidad. La candidatura autonómica madrileña de Vox, Rocío Monasterio, anunció la ruptura del diálogo con el PP y, desde hace dos días no han vuelto a  sentarse.

Aragón seguirá en manos socialistas

Por otro lado, los populares dan por perdida la posibilidad  de que  el centro-derecha se haga con el gobierno de Aragón, en manos del socialista Javier Lambán. Mañana se constituyen las cortes  aragonesas sin que PP ni Ciudadanos hayan conseguido atraer a los regionalistas del PAR, al que ofrecieron un gobierno tripartito. De haber salido un acuerdo, que también habría necesitado del concurso de Vox, hubiera sido la  primera comunidad autónoma gobernada por el partido de Albert Rivera.