El PSOE tenía previsto reunir a su Ejecutiva este miércoles a las 10:30 en Ferraz para valorar el estado de las negociaciones con Unidas Podemos. Pero no lo hará. Pedro Sánchez ha decidido suspender el encuentro y retrasarlo 24 horas, hasta el jueves, horas antes de que en el Congreso de los Diputados se lleve a cabo la segunda y decisiva votación de investidura.

Tras fracasar este martes en su primer intento de obtener la confianza de la Cámara, PSOE y Podemos se han emplazado a continuar negociando el miércoles para intentar llegar a un acuerdo in extremis que rompa el bloqueo y despeje el fantasma de la repetición electoral. Pero aunque los puentes se han vuelto a desplegar, las posiciones no se han movido en exceso desde la bronca pública del lunes entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Hemiciclo.

Podemos ha filtrado en la madrugada de este martes a los medios que sus exigencias siguen siendo las mismas: competencias completas en materia de Transición Ecológica, Igualdad, Empleo y Hacienda. Toda la retahíla de aspiraciones negadas que el líder de Podemos le lanzó a la cara a Sánchez desde su escaño el lunes a última hora.

Un programa de máximos al que el PSOE no está dispuesto a ceder. Este mismo martes, antes de la votación, varios medios informaban de que su oferta se había limitado a una vicepresidencia social, en la que ya aceptarían a Irene Montero, y dos ministerios: uno de Infancia y otro de Turismo, Vivienda y Deporte. Podemos tachó la oferta de «vergüenza» y denunció que Sánchez pretendía dejar en manos del partido morado «un 4% del Gobierno».

Horas después de la filtración morada del martes por la noche, Ferraz ha decidido suspender la Ejecutiva en la que, previsiblemente, fijarían posición. El PSOE no ha dado explicaciones de los motivos, aunque durante todo el día se producirán reuniones entre los equipos negociadores de ambos partidos tras la llamada en la que se han emplazado a ello la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el negociador principal de Podemos, Pablo Echenique.