Política

Más de 2.700 opositores de la Guardia Civil, apeados pese a aprobar los exámenes

El tribunal de selección convoca a las pruebas psicofísicas a los 2.391 aspirantes con la calificación más alta, 181 más que las plazas que se pretende cubrir (2.210) / Un total de 5.112 inscritos habían resultado aptos al término de la primera fase

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Más de 2.700 opositores de la Guardia Civil, apeados pese a aprobar los exámenes
El director general de la Guardia Civil, Félix Azón, condecora a una sargento del Cuerpo.

El director general de la Guardia Civil, Félix Azón, condecora a una sargento del Cuerpo. MINISTERIO DEL INTERIOR

Resumen:

Más de 2.700 opositores de la Guardia Civil que habían superado las pruebas escritas (ortografía, conocimientos, idiomas y aptitudes intelectuales) no han sido convocados a la siguiente fase (aptitud psicofísica) debido a la nota de corte que se ha establecido. Quedan, así, apeados del proceso.

El tribunal de selección ha dictado este viernes la resolución por la que hace pública el resultado definitivo una vez revisadas las calificaciones de los aspirantes que habían reclamado y realizadas las modificaciones pertinentes. El listado detalla quién podrá presentarse a las pruebas psicofísicas y cúando tendrán lugar éstas (el próximo mes de septiembre).

En concreto, han sido convocados a la siguiente fase 2.391 opositores, exactamente 181 más que el número de plazas a cubrir: 2.210. Éstos tendrán que someterse ahora a una prueba de aptitud física -compuesta por una carrera de un kilómetro, otra de velocidad, 50 metros de natación y otra de flexiones- y los que superen las marcas mínimas fijadas serán evaluados en un test psicotécnico. Los que no se hayan quedado en el camino tendrá que superar al día siguiente una entrevista personal y un reconocimiento médico una jornada después, terminando así el proceso selectivo iniciado el fin de semana del 13 y 14 de julio.

Según se deduce del anexo que acompaña la citada resolución, la nota de corte en las pruebas escritas se ha fijado en 91,58368 puntos, calificación que corresponde al opositor clasificado en la posición 2.391. El 2.392 se queda fuera por una diferencia insignificante, ya que tiene 91,58275 puntos (concretamente 52,66667 en la prueba de conocimientos, 20 en la de idiomas y 8,91608 en la de aptitudes intelectuales).

El tribunal de selección convoca a las pruebas psicofísicas a tan sólo 2.391 aspirantes, 181 más que las plazas que hay en liza (2.210)

Ni ese aspirante ni los 2.719 clasificados tras él que también habían resultado aptos en los citados exámenes tendrán la oportunidad de seguir en liza. Directamente no se les da la oportunidad de que se sometan al resto de pruebas, lo que ha generado malestar entre los opositores.

El aspirante que encabeza la clasificación -Adrián L.M.- presenta una nota total de 118,81294 puntos: apto en ortografía, 20 puntos en idiomas, 77 en conocimientos y 12,0629 en la prueba de aptitud intelectual (69 aciertos y un solo error). En la fase de concurso suma 9,750.

La resolución del tribunal de selección no agota la vía administrativa, ya que cabe la posibilidad de presentar recurso de alzada ante el general jefe responsable de la Jefatura de Enseñanza de la Guardia Civil en el plazo de un mes.

Polémica con la ortografía

Un total de 23.096 personas se han examinado en busca de una de las 2.210 plazas que la Guardia Civil ha ofertado para acceder a la escala de cabos y guardias, constituyendo la mayor convocatoria de empleo aprobada desde el año 2009. La cifra de inscritos superó los 27.000, si bien 3.902 no llegaron a presentarse y 12 fueron expulsados por incumplir las bases de la convocatoria.

Como informó este diario, 10.081 opositores suspendieron la prueba ortográfica, lo que en términos relativos supone un 43,65 % del total. Aquélla consistía en la realización de un ejercicio con diez frases numeradas del 1 al 10 en las que aparecían subrayadas cuatro palabras con las letras A, B, C y D. El aspirante tenía que marcar los términos que presentaran una falta de ortografía, disponiendo de un plazo máximo de diez minutos para completar el test.

Esta prueba ha levantado polémica tanto por deslizarse un fallo tipográfico en el cuestionario -lo que ha obligado al tribunal a anular una de las palabras utilizadas, concretamente ‘javaque’– como por la mayor dificultad que tuvo el examen del sábado 13 de julio respecto al del día siguiente, dado que la Jefatura de Enseñanza llevó a cabo las pruebas escritas en dos jornadas.

Esa complejidad dispar ha llevado a un grupo de opositores a pedir al tribunal de selección que anule la prueba de ortografía, pretensión que ha sido rechazada. Ahora interpondrán un recurso de alzada ante la dirección general y, en caso de que tampoco prospere, tendrán que decidir si acuden a la jurisdicción contencioso-administrativa para seguir pleiteando.

Cambio de temario en 2020

Con todo, la prueba que supuso mayor criba fue la de conocimientos. Concretamente, 15.572 aspirantes no superaron este examen: 8.043 el sábado y 7.529 el domingo. En cuanto al examen de idiomas, resultaron no aptos 6.137.

Como ha informado El Independiente, la Dirección General de la Guardia Civil ha cambiado el temario con el que se elaborarán los cuestionarios de las oposiciones a partir de 2020. El nuevo programa será mucho más exigente e incorporará contenidos por los que no se preguntaba hasta ahora: igualdad entre hombres y mujeres, riesgos laborales, protección de datos, matemáticas, literatura e Historia universal y de España, entre otras materias.

Asimismo, el bloque de Derecho Penal también se refuerza, incorporando un epígrafe sobre los delitos contra la Constitución. Entre dichos ilícitos se encuentra el de rebelión, por el que han sido juzgados por el Tribunal Supremo nueve de los líderes independentistas catalanes. El desafío a la Carta Magna en el otoño de 2017 llevó al Ministerio del Interior a enviar a Cataluña a miles de guardias civiles y policías nacionales a fin de garantizar el cumplimiento de las órdenes dictadas por la Fiscalía y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para tratar de impedir que se celebrara el referéndum ilegal del 1-O.