Palacio de Marivent, Baleares, residencia veraniega de la Familia Real. Ahí, desde la finca construida por el arquitecto Guillem Forteza en 1925, Felipe VI formulaba este domingo unas palabras ante los periodistas: «Esperemos que haya margen para que los partidos que tienen la confianza de los ciudadanos después de las últimas elecciones puedan encontrar una solución y si no la encuentra, pues también hay una solución dentro de los cauces constitucionales».

La advertencia real, un toque de atención que apela a agotar el diálogo hasta el último minuto, ya ha sido incautada por todos los partidos en esa tradición española de no dar el brazo a torcer incluso en situaciones límite. En lugar de hacer autocrítica, PP, PSOE, Ciudadanos o Podemos zanjan todo debate asegurando que la declaración del Monarca es un respaldo a sus respectivas líneas de actuación en las últimas semanas.

Así, el partido que gobierna en funciones que aspira a repetir con Pedro Sánchez al frente, ya ha hecho suyas las palabras de Felipe VI. Según el responsable de Coordinación Territorial de la Ejecutiva socialista, Santos Cerdán, «no solo el Rey desea que haya un Gobierno cuanto antes».

El PSOE arremete contra Iglesias: «Tuvo la oportunidad y la desaprovechó»

Cerdán ha aprovechado para arremeter contra Unidas Podemos: «Iglesias tuvo la oportunidad encima de la mesa» pero en su partido «la desaprovecharon», en referencia a la ruptura de las negociaciones (propiciada por la filtración de documentos por parte del PSOE el miércoles 24 de julio, dicho sea de paso).

Si el PSOE barre para casa e interpreta las palabras del Borbón como un respaldo a su vía portuguesa que proponen y para la que se están reuniendo estos días con colectivos sociales y sindicatos, el PP ha hecho lo propio con la intervención real. Consciente de que los sondeos apuntan al PSOE como principal culpable de que la investidura no salga adelante, el número dos del PP Teodoro García Egea ha tildado a Sánchez como el «único elemento de bloqueo» y le ha pedido que desista en su deseo de ser candidato.

García Egea: «Sánchez es el único elemento de bloqueo»

El PP, dentro del cual algún barón regional como Alberto Núñez Feijóo sugiere la abstención en la investidura para facilitar la gobernabilidad, identifica a Sánchez como el «escollo» y plantea que el PSOE nombre a otro candidato de «consenso» que podría ser Josep Borrell. Pero nada de variar su no al presidente en funciones, postura que comparte con Ciudadanos, su socio de coalición en Castilla y León, Murcia y próximamente Comunidad de Madrid.

Los naranjas han pasado completamente de puntillas sobre la advertencia de Felipe VI: bastante criticados por renegar del PSOE para escorarse a la derecha (y de ahí el tira y afloja con Vox) y perder su función de bisagra desde el centro, este lunes ha comparecido un dirigente que no está en la primera línea como Edmundo Bal.

El abogado del Estado ha repetido casi literalmente las palabras del Rey -«lo mejor es encontrar una solución antes de ir a elecciones»- y se ha limitado a analizar de manera acrítica las palabras proferidas desde Marivent: «La función del jefe del Estado en este proceso de la investidura es coherente y compatible con las declaraciones que hizo»; y también que Felipe VI «cumple con el papel de animar a Pedro Sánchez para que llegue por fin a un acuerdo con su socio preferente», que es Podemos según Bal.

Cs y Podemos, de puntillas

Y de puntillas ha desfilado también Podemos. La única dirigente que ha realizado alguna declaración es la portavoz morada en la Asamblea de Madrid, Isabel Serra, con motivo de la ronda de consultas antes de la investidura de Isabel Díaz Ayuso. Serra se ha limitado a corear el mantra de Unidas Podemos de que el PSOE ha mirado siempre a su derecha y no a ellos.

«Sánchez no quiere un Gobierno con Podemos y nosotros entendemos que para llegar a un acuerdo hay que ceder, y cuando pidieron que se retirase Pablo Iglesias de ese Gobierno así lo asumimos», ha recordado Serra. «Pero para poder poner en marcha políticas en este país hay que dar competencias a ambos para poder llevar a cabo esas políticas».