El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha utilizado el debate electoral de anoche para arremeter este martes contra el líder del PP, Pablo Casado. En un acto en Valladolid, Sánchez ha intentado meter cizaña en el bloque de centro-derecha para acusar al líder de la oposición de «callar» frente a las propuestas más radicales de Vox.

Según Sánchez, en el debate se pudo ver «una ultraderecha envalentonada y una derecha achantada, que callaba, que no alzaba la voz». «Se dijeron cosas como derogar el aborto, se banalizó con la violencia de género, se propuso suprimir comunidades autónomas», ha relatado, para preguntarse por qué el líder del PP «callaba y no alzaba la voz» en contra de las propuestas que hacía Santiago Abascal.

El líder socialista ha respondido a esta cuestión acusando a Casado de «hacer lo contrario que en el resto de Europa», que es «aislar a la ultraderecha condenando su machismo y su franquismo», en vez de pactar con ella como ha hecho en las comunidades de Andalucía, Madrid o Murcia.

En una breve intervención ante militantes, Sánchez se ha erigido en líder de la izquierda para intentar arañar votos de Unidas Podemos. Ha recordado que «ha cumplido su palabra» con la exhumación de los restos de Francisco Franco y que gobernará «desde la izquierda y con valores progresistas para el conjunto de los ciudadanos, pero también especialmente para los que más sufren».

El presidente en funciones ha insistido en que el 10 de noviembre «solamente hay dos opciones»: votar al PSOE «para formar Gobierno o votar al resto para continuar con el bloqueo». Por ese motivo ha insistido en pedir a los socialistas «un esfuerzo más» y que se movilicen con el objetivo de «concentrar el voto en la única organización política que puede garantizar un Gobierno fuerte, estable y progresista».

Debate electoral

Durante el debate televisado el lunes por la noche, Sánchez ha anunciado varias medidas que adoptaría un hipotético Gobierno socialista: en primer lugar, una asignatura aplicable a toda España en la que se impartan «valores cívicos y éticos»; una modificación de la Ley General Audiovisual para acabar con el uso sectario de TV3; y la recuperación de un delito en el Código Penal para prohibir los referéndums ilegales.

El ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, ha defendido este martes la propuesta lanzada por Pedro Sánchez durante el debate para ilegalizar los referendos, dado el «desafío reiterado» del independentismo de «insistir en la unilateralidad», así ha señalado que el Ejecutivo busca responder con derecho a las amenazas.

En una entrevista en Antena3, recogida por Europa Press, ha señalado que el derecho debe responder a las situaciones que se van dando y existe un «desafío reiterado» de «insistir en la vía de la unilateralidad». Así, ha negado que el PSOE plantee estas medidas para competir con la derecha, ya que, a juicio de Ábalos, la derecha «anticipa reacciones desmedidas» y «compite en medidas radicales».

Sobre el hecho de recuperar este supuesto en el Código Penal, que el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero eliminó en 2005, Ábalos entiende que no se trata una enmienda a los dirigentes socialistas de entonces sino que ahora «la realidad es otra».

Preguntado por qué Sánchez no despejó la duda de si acudirá a ERC y JxCat para lograr su investidura, el dirigente socialista ha subrayado que quien no respondió es la derecha si va a insistir con «estar en situación de depender de los independentistas».

«¿Sabe quien coincide con los independentistas? La derecha. En los hechos está», ha subrayado Ábalos, quien ha reiterado que los hechos «contradicen» las insinuaciones del PP de que los socialistas tienen un pacto con el separatismo.

«La derecha vendió que teníamos un pacto con los independentistas. Estamos en elecciones porque dijimos que no queríamos depender de los independentistas, han quedado desmentidos», ha recalcado.

Con respecto a la propuesta de que gobierne la lista más votada, otro de los anuncios realizados por Sánchez en el debate, Ábalos lo ha justificado como una forma de salir del impasse político y ha marcado diferencias con la propuesta de Mariano Rajoy.

Según ha señalado, cuando el PP lo propuso era para el plano municipal y, a juicio de Ábalos, buscaba impedir que se formaran mayorías alternativas de gobierno. El secretario de Organización del PSOE ha defendido que en los ayuntamientos no se da el bloqueo. Trasladado al ámbito nacional, entiende que se debe buscar un planteamiento para que se deshaga el bloqueo y se revise cómo se produce la investidura en caso de que no exista una mayoría alternativa.