Política

Los ERE taponan la vía de emergencia para la investidura de Sánchez con PP y Cs

La condena a los ex presidentes del PSOE dificulta la abstención patriótica que se les reclama para no depender de ERC

Pedro Sánchez junto a Susana Díaz en un mitin en Torremolinos (Málaga) de la última campaña electoral. EFE

La demoledora sentencia de los ERE que condena a dos ex presidentes del PSOE federal por prevaricación y malversación de fondos para el empleo en la gestión de la Junta de Andalucía durante diez años, por un montante de 680 millones de euros, puede acabar pasándole factura a Pedro Sánchez.

El líder del PSOE y presidente en funciones no deja de reclamar que todos los partidos políticos, incluidos el PP y Cs, contribuyan a su investidura a mediados de diciembre. En caso de que los independentistas de Esquerra Republicana de Cataluña decidieran votar en contra tras consultar a sus bases, Sánchez acudiría a la vía de emergencia de intentar forzar a PP y Cs a que se abstuvieran para evitar terceras elecciones.

La sentencia de los ERE complica de antemano una salida ya difícil, ya que ambos partidos reclamarían a cambio la salida del Gobierno de Unidas Podemos. Esa exigencia podría cambiar la postura de Pablo Iglesias hasta el punto de retirar el apoyo de su grupo a la investidura para invalidar la abstención del centro-derecha y obligar a que fuera necesario su voto a favor.

En cualquier caso, las bases del PP siguen dolidas por el argumento utilizado por Sánchez para desbancar a Mariano Rajoy del Gobierno, consistente en la condena del caso Gürtel, que señaló al partido como partícipe a título lucrativo. «La sociedad española necesita un gobierno limpio». «Yo nunca diré que el PP es un partido corrupto porque estoy seguro de que hay militantes, concejales, diputados que se avergüenzan de lo que está ocurriendo. Pero lo cierto es que sin ser un partido corrupto es que su dirigencia sí lo es», aseguró el entonces líder de la oposición. Ahora esas palabras pueden volvérsele en contra y hacer inasumible para el PP una «abstención patriótica» ante un partido señalado por esas prácticas corruptas durante una década de gobiernos en Andalucía.

El líder del PP lo dejó claro ayer, cuando descartó esa abstención durante una intervención desde Zagreb (Croacia), donde participa en una convención del PP europeo. «Lo máximo que podemos hacer, y los españoles han entendido, es que le demos garantía de estabilidad y de gobernabilidad. Y que se aclaren si pueden entre ellos y que los militantes le enseñen el camino al final del túnel este sábado, que para eso les han convocado a una consulta».

Casado afirmó que el PP «no puede facilitar la investidura» del candidato que ha «protagonizado el mayor escándalo de corrupción de la historia de España», pero ha dicho que mantiene la puerta abierta a garantizar la estabilidad y la gobernabilidad como ya hizo tras las elecciones de abril.

El jefe de la oposición también ha afeado a Sánchez que se haya «autoinvestido» sin esperar a que el Rey le designe candidato y que ni siquiera haya telefoneado al Partido Popular, sin devolverle la llamada que Casado le hizo la noche electoral.

Tras la sentencia del caso ERE, ha emplazado al líder socialista a asumir responsabilidades y a aplicarse el mismo baremo que utilizó con Mariano Rajoy en el caso Gürtel, planteándose «dar un paso atrás». Además, ha señalado que se tiene que dilucidar por qué la sentencia de los ERE se ha «retrasado» hasta después de las elecciones generales, dado que, según ha dicho, podría haber sido «definitoria» para el resultado del PSOE en los comicios.

La negativa de Casado a la abstención llegaba el miércoles por la tarde después de que ERC se ratificara en su ‘no’ a Pedro Sánchez. El partido de Oriol Junqueras preguntará el lunes a su militancia cuál desean que sea su postura en la votación. «¿Está de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?», preguntará el partido en una votación que estará abierta el lunes de 9 a 20.30.

En este contexto, el pesimismo sobre la posibilidad de investir a Pedro Sánchez vuelve a Ferraz y vuelve a surgir en el horizonte la amenaza de unas terceras elecciones como ocurrió en verano de 2016, cuando los barones del PSOE dieron un golpe para defenestrar a Sánchez -que se negaba a la abstención- para terminar facilitando la investidura de Mariano Rajoy y evitar esa repetición electoral.

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