Con el 39,5 por ciento del voto que consiguió el 10-N Ana Belén Vázquez, cabeza de lista popular por la circunscripción de Orense, Pablo Casado hubiera sacado 138 escaños y ganado las elecciones. Ese es el porcentaje de la señoría más votada de los 350 diputados que se sientan en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Es cierto que se trata de una extrapolación algo burda. El sistema electoral español no es proporcional puro, porque con un dato muy parecido otro gallego, Mariano Rajoy, sacó 158 diputados en 2008, lo que no fue suficiente para erigirse triunfador. Cosas del añejo bipartidismo. Sin embargo, si aplicamos el mismo criterio al 61 por ciento de papeletas que Vázquez sacó de sus paisanos de Bande (Orense), Casado ya estaría residiendo en la Moncloa con una cómoda y enorme mayoría absoluta.

Esta diputada, inspectora de Policía, animalista y muy, muy, anti-Vox, fue la misma que el pasado miércoles le enseñó al portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, un cartel con «La república catalana no existe, idiota» y defendió el apoyo al real-decreto del Gobierno para desmantelar el entramado digital montado por los secesionistas que sus potenciales aliados, esto es, Unidas Podemos y ERC rechazaron, uno absteniéndose y otro votando en contra.

A la gente le gusta votar a alguien de carne y hueso, que se identifique con ellos»

Le preguntamos cómo, en estos tiempos de fragmentación política, es posible concitar tantos apoyos. Habla de una estructura a nivel provincial «muy potente» y con un presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que «con su mayoría absoluta de alguna manera nos ayuda a alcanzar estos niveles de votación». Y es que otro gallego popular, el lucense Jaime de Olano, es el quinto parlamentario más votado del Congreso.

Luego, ella tiene su propia receta para arrastrar el voto. Tras insistir en que es el triunfo colectivo de las ocho personas que conformaban la lista popular por Orense, esta diputada de 44 años y ex alcaldesa de su localidad natal, defiende que «tenemos que transmitir que somos ante todo personas, que tenemos nuestras debilidades, nuestros gustos».

Muy activa en Twitter, donde lo mismo replica a Santiago Abascal que hace campaña por la equiparación salarial de las FSE, se deja ver en momentos personales, haciendo deporte, de paseo con sus perras, Laika y Luna, o en su huerto. «La gente sabe que corro, que soy animalista, y ‘ruralista’ y a la hora de votar les gusta alguien de carne y hueso, que se identifique con él».

Compitió en la circunscripción de Orense con una tía de Santiago Abascal. Arrasó en votos

Además, el PPdG ha conseguido convertir Galicia en «territorio libre» de Ciudadanos y de Vox y «muro de contención» del nacionalismo. Los «naranjas» perdieron sus dos diputados nacionales y Vox no ha conseguido sacar representación. «A Vox le falta -dice- tener acento gallego. Disfruta donde hay conflicto y tensión y en Galicia no existen. Defiendo a España en gallego y a Galicia en español». Y eso que compitió, nada menos, que con la tía de Santiago Abascal, Begoña Conde, que encabezaba la lista por Orense. No tuvo ninguna posibilidad aunque desde Vox les llamaran «nacionalistas y progres. Prefieren que gobierne el PSOE y el BNG al PP, es increíble. A mí me da miedo lo que dice esta gente», añade.

Recuerda que «la primera palabra que escuché fue en gallego» y que su madre, pues su padre ya ha fallecido, «se expresa principalmente en gallego y no le podemos impedir eso». Los de Vox «viven de la mentira permanente y agitan esa conciencia demagógica de los más vulnerables. Pero se les han caído los datos» sobre la inmigración, sobre las manadas y sobre la violencia de género.

Ana Belén Vázquez asegura no importarle «el pasado de la señora que abroncó a Otega Smith. Es que no hay que justificar el pasado de una víctima de violencia de género. Era una una señora a la que acribillaron a balazos. Tanto me da a qué dedique el tiempo libre una víctima de violencia de género porque no hay nada que justifique esa aberración», asevera.

No le importa el pasado «de la señora que abroncó a Ortega Smith. No hay nada que justifique la violencia de género»

La diputada más votada de España comparte, curiosamente, profesión con el segundo más votado, cabeza de lista del PSOE por Jaén, Felipe Sicilia. Y no es la abogacía -Derecho es la licenciatura más habitual de nuestros diputados, incluida Vázquez-, sino la de policía. Y también les une que, a pesar de tener aprobada la oposición para miembros de este cuerpo de seguridad del Estado, no han llegado a ejercer la profesión.

De hecho, Vázquez también tiene aprobada la oposición para funcionaria de la Diputación Provincial de Orense, por lo que si algún día decide dejar la política a la que llegó de muy joven, podría elegir, en fin, que tendría la vida laboral resuelta, «lo que nos hace más libres».

Al final, esta diputada orensana, se ha convertido en la principal experta del Grupo Popular en las cuestiones que tienen que ver con seguridad, interior, delincuencia en la red, equiparación salarial de la FSE o ciberterrorismo. Muchos agentes de Policía, incluidos algunos con los que hizo la oposición, la identifican como uno de los suyos, de ahí su desilusión, dice, con el ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, y su indignación con la posición de los socialistas catalanes de desalojar a la policía de la barcelonesa Vía Laietana. Explica que cuando «un policía carga, lo hace en nombre de la democracia y de la libertad» y, en cambio, «están acosados en los cuarteles y comisarias sin un gobierno que les ampare y apoye».

«Feijóo y Casado defienden lo mismo»

Tras asegurar que no tiene que elegir entre Feijóo y Pablo Casado porque los dos «defienden lo mismo», admite que es de las que que está intentando convencer al presidente de la Xunta a que vaya a por su cuarto mandato autonómico «por el bien de Galicia. Galicia lo necesita», insiste.

Por cierto, no se la podrá encontrar nunca en los toros. Fue una sólo vez a ver una corrida, en Albacete, «y nunca más volví». Asegura que lo pasó «tan mal, tan mal, tan mal, que me dije, esto no es para mí», aunque no rompe del todo con la política de su partido ya que dice respetar la tradición taurina porque «forma parte de la cultura de España, genera riqueza y da muchos puestos de trabajo».