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Sánchez ofrecerá otro "foro multilateral" en el Senado para descafeinar su diálogo con la Generalitat

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Sánchez ofrecerá otro "foro multilateral" en el Senado para descafeinar su diálogo con la Generalitat

Pedro Sánchez durante el Consejo Europeo EFE

Resumen:

Que el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, haya decidido abrir una ronda de contactos con los presidentes autonómicos antes de su investidura no parece sólo una propuesta puntual con la que conseguir la coartada perfecta de una llamada telefónica o reunión con el catalán Quim Torra, tal y como le ha pedido ERC. La idea que maneja Moncloa es además «involucrar» a todas las Comunidades en el «debate territorial» y otros asuntos que les afectan, en muy buena medida para disfrazar las posibles concesiones que se puedan hacer a Cataluña.

Se trataría de un «foro multilateral con sede en el Senado», según fuentes gubernamentales, al ser la hipotética cámara de representación territorial. Lo cierto es que ya existe la Conferencia de Presidentes, que también se reúne en el Senado, pero que ha tenido una vida irregular con resultados más que inciertos y escaso seguimiento de los acuerdos aunque insisten en el Ejecutivo en un alto grado de cumplimiento.

La idea es dar también satisfacción a los barones socialistas críticos con las negociaciones con los republicanos independentistas, transmitiendo la imagen de que nadie queda excluido del debate sobre el modelo de Estado, bien a través de una defensa federalizante de la Constitución o por reformas de estatutos de autonomía, además de otras cuestiones que el propio Sánchez enumeró este jueves a su llegada al Consejo Europeo.

Financiación autonómica, infraestructuras o cercanías forman parte de esa lista de tareas pendientes que supuestamente se tratarían en ese espacio multilateral con el que intentan desacafeínar, diluir, el diálogo que los independentistas han exigido para posibilitar la investidura de Sánchez con su abstención.

Por lo pronto, presidentes autonómicos del PP como el andaluz Juan Manuel Moreno, han recibido con estupor el anuncio de la ronda, entre otras cosas porque nada tienen que decir éstos respecto a la votación de investidura. Moreno ha advertido a Sánchez que no intente «utilizar» a esta comunidad para «blanquear» una negociación con Torra, quien sólo busca la independencia de Cataluña y «romper España», ha dicho. Aunque quizá resulte más interesante la reacción de sus propios barones socialistas, que como el castellanomanchego, Emiliano García Page, o el Aragonés, Javier Lambán, han rechazado la negociación con los independentistas. El primero se mantiene silente, en cambio el segundo dijo muy gráficamente ayer que «si Pedro Sánchez me dice ven, lo dejo todo».

El valenciano Ximo Puig, el primero en defender la ronda del presidente

No es el caso del presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, para quien la iniciativa es «extraordinariamente positiva, sobre todo porque da a entender lo que es la realidad plural de España y el peso que tienen las comunidades autónomas en la concepción global del país». En esos encuentros los presidentes autonómicos pueden plantear cómo se ve desde cada comunidad la realidad de la conformación de este Gobierno, y ha adelantado que, en el caso de su Comunidad, defenderá que haya Gobierno «lo más rápidamente posible» y que las instituciones «estén a pleno funcionamiento», informa Efe.

Lo más parecido a la fórmula que maneja Moncloa es la Conferencia de Presidentes que José Luis Rodríguez Zapatero creó en 2004 con la idea de que, con carácter anual, los 17 jefes de los ejecutivos autonómicos más los de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, pudieran verse las caras y plantear las necesidades de sus respectivos territorios. Se volvió a reunir en 2005, en 2007 y en 2009 bajo mandato socialista, confirmando ya la irregularidad temporal de sus convocatorias. Y aunque el sucesor de Zapatero en Moncloa, Mariano Rajoy, no la eliminó, en siete años sólo citó a los presidentes autonómicos en dos ocasiones, en 2012 y 2017, la última vez con portazo incluido del entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y del País Vasco, Íñigo Urkullu.

El Gobierno quería haber celebrado una Conferencia de Presidentes este año

En enero de este año hubo un intento por parte de la presidenta del Congreso, Meritxel Batet, de convocar la séptima conferencia tras las elecciones europeas, municipales y autonómicas de mayo. Incluso reunió al comité organizador, pero la repetición electoral se lo llevó todo por delante.

A este nuevo foro multilateral en el Senado, se sumaría otro en el Parlament entre todas las fuerzas políticas representadas en la Cámara, según manejan los socialistas, que puntualizan que toda relación entre ambos gobiernos ya tiene un foro propio, el de la comisión bilateral. Sin embargo, todos estos cálculos pueden saltar por los aires mientras se mantenga la negativa del presidente de la Generalitat a conformarse con una llamada telefónica.

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