La admisión de un mediador en la mesa de diálogo entre partidos para reconducir el conflicto catalán ha vuelto a revolucionar al PSOE. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el de Aragón, Javier Lambán, Antonio Rodríguez Arellano, delegado de la Ejecutiva del PSOE de Andalucía, y los diputados José María Barreda y Rodríguez han denunciado esta mañana las «cesiones» al Govern de Quim Torra.

«Aprobar un presupuesto no justifica cesiones que pongan en cuestión la Constitución, la unidad de España, el Estado de Derecho ni la decencia. Estoy seguro de que Pedro Sánchez no cederá a chantajes de los independentistas, cáncer de la democracia con el que hay que acabar», ha escrito Lambán en la red social Twitter.

«Estamos todos seguros de que así será. No puedo estar más de acuerdo en la definición de las posiciones independentistas: cáncer de la democracia. Supremacismo y xenofobia. Todos muy aburridos ya», ha añadido el dirigente andaluz.

En esta línea, el presidente de Castilla-La Mancha se ha mostrado «muy perplejo» de que la mesa de partidos para debatir la situación en Cataluña sea coordinada por un mediador o relator, y ha pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez «que se mantenga en su sitio desde el fondo, en la defensa de la Constitución, pero también en las formas».

En declaraciones en Onda Cero y en Cope, García-Page ha dicho que no tiene muy claro en que consiste la propuesta del Gobierno de incorporar un «relator», neutral y elegido de común acuerdo, a la mesa de diálogo de los partidos con representación parlamentaria en Cataluña. «Si lo planteamos desde la buena fe no lo entiendo, y desde la lógica y el relato permanente de los independentistas es una exigencia que puede descolocar», ha dicho en Onda Cero.

Ha añadido que el «modelo» que se propone le deja «muy perplejo» porque «si de lo que se trata es de tener a alguien de testigo, porque no se fían unos de otros, para eso pueden hablar directamente en el Parlamento, que estamos todos los españoles de testigo y tengo tanto interés como nadie en saber lo que dicen».

En la Cadena Cope ha manifestado que también le preocupan los 21 puntos que el presidente catalán, Quim Torra, entregó a Sánchez en la entrevista que ambos tuvieron en Barcelona el pasado mes de diciembre, ya que «se descalifican por sí mismo». Al respecto, ha abogado por no dar «expectativas a la sociedad catalana» y dejar «muy claro», en su opinión, que «eso es absolutamente imposible» llevarlo a cabo porque supondría «ahondar en el problema» y «complicar» la vida a generaciones enteras en las próximas décadas.

En declaraciones a La Sexta, el diputado socialista José María Barreda ha dicho no entender la figura del mediador, «ni yo ni nadie», ha matizado. En este sentido, ha advertido al presidente de Gobierno que «no todo vale». «No merece la pena resistir a toda costa, habría que mandar un mensaje a los españoles de firmeza». El diputado ha criticado que «estemos dando la sensación de que los independentistas están ganando terreno en lo simbólico», un terreno «nada desdeñable» en el que «ellos lo están sabiendo hacer con más inteligencia». «Esta última batalla es simbólicamente importante y me da la sensación de que el Gobierno la está perdiendo», ha zanjado.

No merece la pena resistir a toda costa», advierte el socialista Barreda

También la a diputada y ex portavoz del grupo socialista en el Congreso Soraya Rodríguez ha rechazado la incorporación de un relator a la mesa de diálogo de los partidos con representación parlamentaria en Cataluña, así como de un mediador, ni mediadores ni relatores. El diálogo entre el Estado y una comunidad  autónoma necesita respeto a la Constitución, al Estatuto y a las instituciones», ha escrito en Twitter.

«La señora Rodríguez, compañera diputada, no ha entendido nada de esta realidad. Por la razón que sea no lo ha entendido. No hay un mediador, no hay un conflicto internacional, no hay nada que se parezca a esto», ha respondido la vicepresidenta en la Cadena Ser. Carmen Calvo ha insistido en que existe una comisión bilateral entre el Gobierno y la Generalitat que seguirá reuniéndose y una mesa de partidos en Cataluña «que utilizará una persona que pueda ayudar en cómo se convoque y cómo se reúne». «Simple y llanamente nunca hemos hablado de otra cosa en las reuniones que hemos tenido y repito: el Gobierno sólo se sienta en la bilateral», ha añadido.