Política PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO

El independentismo amaga con tumbar las cuentas de Sánchez y liquidar la legislatura

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El independentismo amaga con tumbar las cuentas de Sánchez y liquidar la legislatura
Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez el domingo a su llegada al teatro de La Latina para presentar la candidatura de Pepu Hernández a la Alcaldía. EFE

Resumen:

Los grupos independentistas catalanes, ERC y PDeCAT, han enviado un ultimátum este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez que amaga con tumbar los Presupuestos Generales del Estado y liquidar la legislatura con unas elecciones generales el próximo otoño. Esquerra Republicana de Cataluña ha anunciado la presentación este martes de una enmienda a la totalidad de las cuentas que impediría su tramitación en el Congreso de los Diputados y que supondría todo un fracaso político para el Ejecutivo: la devolución del proyecto presupuestario al Consejo de Ministros sin ser debatido en la Cámara.

Los independentistas dejan una ventana abierta a la posibilidad de que los Presupuestos se tramiten si el Gobierno accede a sus exigencias antes del día 12, fecha del inicio del juicio oral contra los líderes del 1-O: que el Ejecutivo inste a la Fiscalía a cambiar su postura en el proceso y la creación de una “mesa de negociación” integrada por los partidos independentistas, PSOE y Podemos, para negociar la aplicación del derecho a la autodeterminación en Cataluña.

Lejos de amilanarse, el PSOE ha arremetido contra ERC por «alinearse con la derecha» para tumbar unas cuentas públicas que considera muy beneficiosas para Cataluña y ha mostrado su confianza en que los republicanos rectifiquen. «Confiamos en que el Presupuesto se apruebe porque es social, progresista y es mejor sacarlo adelante que seguir con las cuentas que elaboró el PP», ha asegurado el portavoz adjunto del Comité Electoral del PSOE, Felipe Sicilia.

El dirigente ha retado a ERC a explicar a los catalanes «por qué se pone al lado de la derecha, de PP y Ciudadanos, para tumbar unos presupuestos progresistas que servirán para mejorar la vida de los catalanes y de todos los españoles». «Que expliquen qué parte de estos presupuestos no les gustan: la subida del salario mínimo interprofesional, de las pensiones, del sueldo de los funcionarios, el aumento de las becas o los subsidios para mayores de 55 años», ha desafiado Sicilia, que acusa a los republicanos de impedir esos logros sociales en Cataluña.

«Esas cuestiones no se pueden condicionar a un proceso judicial porque en este país la Justicia es independiente. Le pedimos a ERC que piense en los catalanes y le preguntamos si merece la pena que se alineen con la derecha para impedir que el pueblo mejore su vida por una cuestión judicial», ha insistido el dirigente socialista, que no ha aventurado ningún escenario de convocatoria de elecciones generales.

Sí lo hizo la semana pasada la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que anunció que Sánchez convocará los comicios este año si no salen adelante sus cuentas, contradiciendo al propio presidente del Gobierno, que también ha abogado por gobernar a base de decretos si no consigue aprobar los presupuestos. Con este objetivo, el Gobierno hizo un ensayo general de esa práctica el pasado 23 de enero, cuando logró aprobar en el Congreso siete de los ocho reales decretos que sometió al pleno.

Gracias a una geometría variable que le permite pactar a la izquierda y a la derecha del arco parlamentario, el Gobierno de Sánchez, en extrema debilidad con sólo 84 diputados, ha conseguido aprobar desde junio 24 de los 25 decretazos que ha aprobado el Consejo de Ministros desde su llegada a Moncloa. Sólo uno ha sido tumbado por la suma de PP, Podemos y Ciudadanos, el de medidas urgentes para frenar los precios del alquiler, que sirvió de advertencia del partido de Pablo Iglesias y los independentistas de ERC al Gobierno para presionar con sus exigencias a cambio de apoyar el proyecto de presupuestos.

En este escenario, hasta el PP ha admitido que el Ejecutivo tiene «gasolina» para continuar gobernando incluso sin presupuestos, mientras que en Moncloa se fija el otoño de este año como el plazo máximo para estirar una agitada legislatura que comenzó con la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy en octubre de 1916 y que desalojó a su Gobierno en junio del año pasado gracias a una osada moción de censura de Pedro Sánchez que logró el apoyo de los grupos nacionalistas e independentistas del Congreso. Ellos tienen en su mano la continuidad de Pedro Sánchez en el poder hasta junio de 2020, con la posibilidad de que gestione políticamente un posible indulto a los líderes del procés que resulten condenados, o si dejan caer al Ejecutivo socialista.