Las tres emes (Michigan, Missouri y Mississippi, han sepultado casi por completo las opciones del senador Bernie Sanders en las primarias y caucus en seis estados de este 10 de marzo. El ex vicepresidente Joe Biden avanza imparable hacia la nominación demócrata, sobre todo tras su victoria en Michigan, uno de los estados clave para ganar a Trump.

También se ha impuesto en Idaho y ha dado la pelea en el estado de Washington, con capital en Seattle, la sede de las grandes empresas tecnológicas globales. Sanders ha ganado en Dakota del Norte. Biden quiere ser un candidato conciliador con un objetivo claro: derrotar al presidente actual, Donald Trump.

«Quiero agradecerles a Bernie Sanders y a sus seguidores su incansable energía y pasión. Compartimos un objetivo común. Juntos podremos derrotar a Donald Trump», ha dicho el ex vicepresidente de Obama ante contados seguidores en Filadelfia, Pensilvania. Estaba flanqueado por su esposa, Jill, su fiel escudera en toda la campaña electoral.

«Ganar significa unir a Estados Unidos, no sembrar más división e ira. Significa tener un presidente que no sólo muestre cómo luchar, sino también cómo curar», ha dicho un Biden presidencial.

La campaña electoral se ha visto alterada en Estados Unidos por la propagación del coronavirus. Ya hay más de mil casos en el país.

Tanto Joe Biden como Bernie Sanders han suspendido actos multitudinarios. Tras conocerse sus decepcionantes resultados este mini Supermartes, Sanders se ha retirado a valorar con su equipo si sigue o no en la contienda. Sin decir palabra a sus seguidores, lo que no había hecho hasta ahora.

En su lugar ha hablado de forma clara una de sus más fervientes defensoras, la popular congresista Alexandria Ocasio-Cortez. «No hay forma de adornarlo. Ha sido una noche dura», ha dicho en un video difundido en su cuenta de Instagram.

Efectivamente, Bernie Sanders ha sufrido severas derrotas, que ponen de manifiesto que no cuenta con apoyos suficientes ni en el establishment ni en las minorías para vencer a Donald Trump.

El senador por Vermont ya anunció que se la jugaba en Michigan, donde ganó de forma clara a Hillary Clinton en 2016. Pero en esta ocasión Michigan se ha puesto del lado de Biden.

En Michigan estaban en juego 125 delegados, pero además tiene un gran valor simbólico. Hace cuatro años el voto pro Sanders fue anti Clinton. Biden convence más a los blancos de zonas rurales que Hillary. Será vital para ganar a Trump.

‘Comeback Joe’

Joe Biden, Comeback Joe, ha mostrado una vez más que es el candidato favorito de las comunidad afroamericana. Mississippi y Missouri, dos estados sureños, han dado claramente su respaldo al ex vicepresidente. El apoyo a Biden es abrumador entre los afroamericanos mayores de 60 años.

El ex vicepresidente de Obama, que arrancó con poco fuelle en Iowa y New Hampshire, empezó su recuperación en Carolina del Sur, amparado por la relevante minoría afroamericana de este estado. El primero en anunciar su apoyo a Biden fue el influyente congresista afroamericano Jim Clyburn, todo un icono en Carolina del Sur.

Tras su victoria en Carolina del Sur, se retiraron el jovencísimo ex alcalde de South Bend Pete Buttigieg, que tuvo una salida espectacular en Iowa y New Hampshire, y la senadora Amy Klobuchar. Desde entonces ha sido un no parar.

También se ha puesto del lado de Biden el multimillonario Mike Bloomberg, que se retiró de la carrera por la nominación tras un estrepitoso fracaso en el Supermartes. El último en brindarle su respaldo ha sido Andrew Yang, quien ha reconocido que los números hablan por sí solos: Biden será el elegido por los demócratas.

La única que aún no se ha decantado es la senadora Elizabeth Warren, quien se retiró de la campaña tras resultar derrotada en su bastión, Massachusetts. Tampoco había hecho público su voto el ex presidente Barack Obama, quien sí que anunció que se pondría del lado del vencedor de la carrera demócrata, fuera quien fuera.

Si Sanders se retira ahora de la carrera, los demócratas ganarán un tiempo precioso para concentrar sus fuerzas contra el presidente, Donald Trump, que hasta ahora tiene mucho a su favor para la reelección. El senador por Vermont, que lidera un movimiento a la izquierda del Partido Demócrata muy poderoso, intentará que Biden adopte parte de su agenda.

La única opción que le queda sería el debate del 15 de marzo, emitido por Univision y CNN. El martes próximo vota Florida, donde Biden va por delante. Los hispanos en Florida no perdonan a Sanders su condescendencia con la Cuba de los Castro. Queda por ver si espera hasta el domingo.