Política

Casado, a Sánchez: "Su problema no es Núñez de Balboa, sino las colas en Aluche"

El líder del PP ha condenado además los escraches en los domicilios particulares "sea a quien sea", si bien ha criticado a aquellos que "desde los resortes del poder" amenazan con hacérselos a la oposición, en alusión a Pablo Iglesias

El líder del PP, Pablo Casado, en el Congreso de los Diputados. EFE

El presidente del PP, Pablo Casado, ha evitado este miércoles poner el foco en las protestas callejeras originadas en el madrileño barrio de Salamanca que claman por la dimisión del Gobierno y ha optado por referirse a las «colas kilométricas para pedir una bolsa de comida» en el barrio de Aluche o los vecinos de «Vallecas o Tetuán» como uno de los principales desafíos que debería encarar Sánchez ante la recesión económica que se avecina.

Con todo, Casado ha aprovechado también su intervención para condenar los escraches, que han vuelto a copar el debate político del país después de que se hayan sucedido episodios en los últimos días en los aledaños de los domicilios del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias o del ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Este miércoles, el jefe de la oposición ha condenado desde la tribuna estas prácticas en domicilios personales, «sea a quien sea», pero ha censurado «la hipocresía» de aquellos que los alientan ahora desde el poder y «amenazan con hacérselos a la oposición».

Se ha referido Casado a la advertencia del líder de Podemos, Pablo Iglesias, quien avisaba ayer que los próximos en sufrir un escrache en su casa pueden ser Isabel Díaz Ayuso o Santiago Abascal si acaban generalizándose. «Esto va a terminar ocurriéndole a otros líderes políticos», advertía.

A diferencia de votaciones anteriores, este miércoles la decisión del PP estaba tomada desde hace días, en concreto desde el último pleno en que se debatió la cuarta prórroga del estado de alarma, cuando los populares finalmente se abstuvieron para que no decayese el marco legal de excepcionalidad sin que el Gobierno hubiese orquestado un ‘plan B’ para seguir limitando los movimientos.

Pero ni una más. Los 88 del PP votarán este miércoles ‘no’ a la quinta petición de prórroga del estado de alarma que finalmente será de 15 días y no de un mes como había planteado al principio el Ejecutivo. «Pretende que elijamos entre usted y el caos, pero es imposible porque el caos es usted», alegaba Casado desde la tribuna, en un discurso muy parecido a los últimos pronunciados por el líder del PP en la Cámara Baja.

En este punto, acusaba Casado a Sánchez de negligencia en su gestión, en concreto de haber «impedido salvar miles de vidas y millones de empleos», y pedía al presidente del Gobierno salir de «su universo paralelo donde usted es perfecto y lo hace todo bien» para asumir la «tragedia», equivalente «a un accidente aéreo cada día.

De nuevo, ha señalado el líder del PP a Sánchez por haber ido «por detrás de los acontecimientos», y ha censurado el «agujero negro para nuestras libertades públicas» que ha supuesto 60 días de confinamiento. «Dicen que han evitado 300.000 muertos y 30 millones de contagios» pero en realidad ha dejado «casi 28.000 muertos, más de 50.000 sanitarios contagiados, cuatro millones en ERTE y otros tantos en paro. Ese es el balance real de su gestión», criticaba.

Además del PP, Vox, la CUP, y Compromís, votarán también que ‘no’, a la espera de que quede definido el sentido del voto de ERC, JxCat, Bildu y PNV. Los republicanos catalanes se decantan en estos momentos por el ‘no’ tras el pacto alcanzado ayer entre PSOE y Ciudadanos.

Casado se presenta como alternativa

Y el presidente del PP no ha desaprovechado la ocasión para encumbrar la estrategia que ha venido construyendo en los últimos días de presentarse ya como alternativa al Gobierno ante una hipotética carrera electoral que, de puertas para adentro, los populares creen que se producirá más pronto que tarde.

Casado ha reivindicado su plan Activemos España que, a su juicio, es el plan idóneo para «no arruinar nuestro país» frente a la «incapacidad» del actual Ejecutivo de coalición. El ‘plan B’ del PP se presenta como contrapeso al desgaste de Sánchez por la gestión de la crisis, con una batería de medidas que no negociará con el PSOE y que se acercan ya más a un programa electoral que a meras propuestas.

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