Política

Álvarez de Toledo provoca un cisma en el PP: "Ha dinamitado la estrategia de Casado"

La intervención de Álvarez de Toledo contra Pablo Iglesias en el Congreso ha generado un profundo malestar en algunos sectores del partido, incómodos con la nueva ruptura de la disciplina estratégica del PP

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Álvarez de Toledo provoca un cisma en el PP: "Ha dinamitado la estrategia de Casado"

La portavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo; y el presidente del partido, Pablo Casado, en el Congreso. EFE

Resumen:

«Usted es hijo de un terrorista, a esa aristocracia pertenece, a la del crimen político». Esta frase fue el combustible que terminó de avivar el incendio que se produjo ayer en el Congreso de los Diputados. La pronunció Cayetana Álvarez de Toledo casi al término de la sesión, y su destinatario no fue otro que Pablo Iglesias, quien desde la tribuna advertía de acciones legales contra la diputada del PP al contemplar «delito» en esta acusación.

La tormenta política que desató Álvarez de Toledo en la Cámara Baja se dejó sentir durante y después de la sesión de control. Pero su polémica intervención también ha tenido consecuencias dentro de sus propias filas, provocando -otro- cisma en la cúpula popular por el nuevo desmarque de la portavoz parlamentaria que aceleran los rumores, infundados según sostiene la dirección del partido, sobre un posible repliegue del peso de la diputada en el futuro inmediato de la formación, donde los ojos ya están puestos en presentarse como alternativa electoral ante el desgaste del Gobierno de coalición.

La interpelación de la portavoz del PP al vicepresidente segundo transitó en apenas segundos a una batalla campal, con reprimenda de Meritxell Batet incluida, en que la resolución de la presidenta del Congreso a la contienda provocó un enfado monumental en la bancada popular y en algún escaño de Vox. Y el discurso que llevó Álvarez de Toledo a la Cámara en la jornada del miércoles no fue consensuado, según fuentes solventes, con el resto de la dirección popular. Dista mucho, además, de la imagen que el PP quería llevar a la sesión de control, alejada de la polémica y «centrada en Fernando Grande-Marlaska».

«Ha dinamitado la estrategia de Casado. Todos los planes que llevaba el PP al Congreso han saltado por los aires», señalan las mimas fuentes, que denotan el profundo malestar de algunas capas del partido con la nueva salida de tono de la portavoz, muy amiga de este tipo de polémicas. El principal partido de la oposición, igual que hicieron Ciudadanos y Vox, cambió las preguntas registradas para la sesión de control a última hora de la tarde del martes y cuatro de ellas, salvo la del presidente, Pablo Casado, y la del secretario general, Teodoro García-Egea -que se dirigieron a Sánchez e Iglesias, respectivamente- estuvieron dirigidas al ministro.

El objetivo era lanzar una ofensiva sin cuartel para «arrinconar» al titular de Interior, pero ahora «sólo se habla de Cayetana, de Iglesias, de su padre» y «nadie habla ya de Marlaska, sólo sale ella». No discuten que Álvarez de Toledo, como portavoz parlamentaria, deba tener su cota de protagonismo, ni tampoco censuran las polémicas declaraciones dirigidas a Pablo Iglesias, pero sí que se haya saltado «la estrategia del partido para hablar de otro tema que nada tiene que ver con la actualidad o con la crisis».

Repliegue mediático de la portavoz

El hecho de que hayan pasado tres semanas desde que Álvarez de Toledo compareciese por última vez tras la celebración de la Junta de Portavoces, unido a la falta de entrevistas en los medios o que el partido optase por el perfil de Ana Pastor por encima del de su portavoz en la Comisión para la Reconstrucción encendieron el piloto de los rumores sobre un posible repliegue de la figura de Cayetana Álvarez de Toledo orquestado por la dirección.

Todas las fuentes del partido consultadas niegan la mayor sobre posibles «movimientos» que persigan defenestrar a la diputada en la nueva etapa que se abre ante el PP. Así las cosas, en el sector más crítico con la portavoz sostienen que «no es cuestión de que el partido la esté arrinconando» como circula en algunas informaciones, sino que «es cuestión de que ella ha decidido que va por libre» y la sesión de control del miércoles fue «el máximo exponente» de esta actitud.

En el entorno de Pablo Casado niegan también que el presidente esté meditando dar el golpe de gracia a la portavoz, ya que el jefe de las filas populares «mantiene su confianza intacta, al 100%» en la dirigente, pese a la ruptura de la disciplina que denuncian otros cuadros populares.

Defienden además que se hayan potenciado perfiles moderados como el de Cuca Gamarra o Ana Pastor, pero alegan que estas decisiones no pretenden ir en detrimento de una «extraordinaria» portavoz parlamentaria. Cabe señalar en este punto que el fichaje de Cayetana Álvarez de Toledo fue una apuesta personal de Casado para los comicios del 28-A, en contra del criterio de algunos cuadros del partido.

Otras fuentes cercanas a la propia Álvarez de Toledo sostienen que la diputada está «muy tranquila» respecto a la rumorología porque cuenta con el apoyo del presidente del partido, y restan importancia a la ausencia en las últimas ruedas de prensa de la Junta de Portavoces, en las que «ella decide si sale o no sale. Y Cayetana sólo sale si tiene algo que decir», como ha quedado de hecho patente en la última -y bronca- sesión en el Congreso de los Diputados.

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