Política

Interior saca de Barajas a 536 policías cuando el aeropuerto empieza a recobrar actividad

La Jefatura Superior de Madrid manda al 65 % de la plantilla del aeropuerto a otras unidades de la capital dos meses y medio después de que se iniciara el estado de alarma / El plan es “improvisado, carece de criterio y llega tarde”, critica el sindicato CEP

Un policía nacional, de durante un servicio en el aeropuerto Madrid-Barajas durante el estado de alarma.

Un policía nacional, durante un servicio en el aeropuerto Madrid-Barajas durante el estado de alarma. EP

Más de medio millar de policías nacionales pertenecientes a la plantilla del puesto fronterizo del Adolfo Suárez-Madrid Barajas han empezado a prestar servicio en otros destinos desde este lunes, en plena desescalada y cuando el aeropuerto empieza a recobrar cierta actividad tras la reducción de vuelos establecida al declararse el estado de alarma.

Se trata de un plan temporal con el que la Jefatura Superior de Policía de Madrid reforzará otras unidades durante un periodo aproximado de entre 45 y 60 días y que justifica por la falta de actividad en el aeródromo. En concreto, los 536 agentes han sido reasignados a la Brigada Móvil y el Área de Protección de Seguridad de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, la Sección de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial y a 18 comisarías de distrito.

La medida se comunicó el pasado miércoles a los representantes sindicales en el curso de la reunión informativa de seguimiento de la covid-19 y se ha puesto en práctica este mismo lunes, sin haber dado margen de negociación a los sindicatos pese a las alteraciones que los nuevos servicios encomendados suponen para muchos de los policías afectados y sus familias.

«Improvisado, sin criterio y tarde»

La Confederación Española de Policía (CEP) se ha mostrado muy crítica con este plan, que -en su opinión- es «improvisado», «carece de criterio» y «llega tarde». «La Jefatura Superior de Policía de Madrid se ha debido dar cuenta ahora (o mucho se lo ha pensado) de que la reducción de la actividad en el puesto fronterizo del Adolfo Suárez-Madrid Barajas dejaba a los compañeros sin algunas de sus actividades», censura la CEP.

En el decreto por el que el Gobierno declaró el estado de alarma para gestionar la crisis sanitaria provocada por el coronavirus -publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 14 de marzo- se estableció en «al menos el 50 %» la reducción de los vuelos para tratar de frenar la expansión de la pandemia, lo que ha reducido a cifras testimoniales el número de operaciones aéreas y ha vaciado los edificios terminales.

Pese a ese desplome de la actividad en el aeropuerto madrileño, no ha sido hasta ahora -en vísperas de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez pida autorización al Congreso para sacar adelante la sexta y última prórroga del estado de alarma- cuando la Jefatura Superior de Policía ha reparado en la conveniencia de trasladar a otros destinos al grueso de los agentes pertenecientes a la plantilla de Barajas.

La Jefatura Superior de Madrid manda al 65% de la plantilla del aeropuerto a otras unidades dos meses y medio después del inicio del estado de alarma

La CEP defiende que ningún funcionario «se niega» a trabajar si no hay actividad, si bien exige conocer los criterios en los que se sustenta la decisión de enviar a un agente del puesto fronterizo a una comisaría de distrito o a la sección de Estupefacientes y cómo se va a «compensar» a los policías que vivan cerca de Barajas y sean trasladados ahora a unas dependencias situadas al sur de la capital. También advierte del perjuicio que puede suponer para la conciliación familiar integrarse en «una cadencia de prestación de servicio diferente» a la que seguía hasta ahora.

«Creemos que las cosas se han hecho mal. Dos meses y medio se ha mantenido esta situación para venir ahora, en junio, a introducir un cambio que puede quedarse en nada con el avance en el plan de desescalada. Estaremos muy atentos para que se respeten los derechos de los compañeros y que este improvisado plan acabe cuanto antes», señala el sindicato.

En este sentido, el secretario general de la CEP, Víctor M. Vigil, ha enviado este lunes un escrito al presidente del Consejo de Policía para que la Subdirección General de Recursos Humanos y Formación explique los criterios que ha seguido para la selección y distribución del personal, el tiempo que prevé mantener este plan de reasignación de efectivos, cómo afectará a la jornada de trabajo y a la territorialidad y por qué no se informó a los representantes sindicales con antelación atendiendo al importante volumen de funcionarios afectados y las repercusiones que pueden tener en la vida personal de los agentes.

«El gestor matemático se limita a mover a un conjunto de personas de un sitio a otro sin tener en cuenta las ramificaciones que esa medida pueda tener en la vida de todos los funcionarios afectados por la medida», declara a este diario uno de los 536 policías que este lunes no han acudido ya a su puesto habitual sino que han debido presentarse ya en otras dependencias.

La mayoría, a comisarías de distrito

El puesto fronterizo de Madrid-Barajas cuenta con una dotación de unos 840 funcionarios, repartidos en tres secciones: Fronteras (la más numerosa), Seguridad Ciudadana y Policía Judicial. Las fuentes consultadas aseguran que, si se excluye a los funcionarios que están de baja, en aislamiento por síntomas compatibles con el coronavirus o que son colectivo de riesgo, la plantilla se queda con «no más de 200 agentes».

Entre otras funciones, los agentes tienen que verificar -en cumplimiento de las restricciones de movimientos- que los pasajeros presentan algún motivo para poder volar a España, como razones laborales o necesidad urgente de desplazamiento. «Ya empieza a haber movimiento», aseguran lass fuentes.

De los 536 policías, estaba previsto inicialmente que 386 quedaran adscritos de forma temporal a 18 comisarías de distrito, entre ellas las de Centro (50), San Blas-Vicálvaro (34), Puente de Vallecas (28) y Tetuán (26). Otros 90 pasarían a la Brigada Móvil, 54 al área de Protección y Seguridad y seis a la Brigada Provincial de Policía Judicial, si bien el reparto final ha podido sufrir variaciones.

El de Madrid es uno de los cinco aeropuertos autorizados -según acuerdo del Consejo de Ministros de 7 de marzo de 2014- como «puntos de entrada con capacidad de atención de emergencias de salud pública de importancia internacional» junto al Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, Gran Canaria, Málaga-Costa del Sol y Palma de Mallorca. El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana sumó a esa lista el pasado 17 de mayo otros ocho aeródromos más: Tenerife Sur, Alicante-Elche, Sevilla, Menorca, Ibiza, Lanzarote, Fuerteventura y Valencia.

Reactivación del tráfico aéreo

La decisión de la Jefatura Superior de Policía de adelgazar temporalmente su plantilla en Barajas para reforzar otras unidades de Madrid se produce cuando las compañías aéreas empiezan a anunciar que retoman los vuelos tras conocerse los detalles del plan de desescalada y el progresivo levantamiento de las restricciones que se impusieron a mediados de marzo a la circulación de personas para tratar de contener la transmisión de la covid-19.

Así, Bussels Airlines anunció el pasado 25 de mayo que restablecería sus vuelos a partir del 15 de junio, con nueve conexiones -entre ellas Madrid- a España. Fue el mismo día que la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González-Laya, comunicó que a partir de julio se reactivaría «gradualmente» el turismo internacional y el fin de la obligación de mantener la cuarentena por parte de los viajeros que lleguen a partir del mes que viene.

Por su parte, Vueling y Air Europa han programado el inicio de la vuelta paulatina a la normalidad para finales de junio, mientras que Iberia y su filial de bajo coste Iberia Express activará su programación de vuelos a partir del próximo 1 de julio.

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