El rotundo apoyo de Estados Unidos al derrocamiento del líder chavista, Nicolás Maduro, parece tambalearse, si nos atenemos a las palabras del presidente, Donald Trump. En una entrevista exclusiva con Axios, Trump se muestra dispuesto a reunirse con Maduro y no oculta sus dudas sobre la relevancia de apoyar al presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, que asumió como tal el 5 de enero de 2019. Maduro había sido reelegido de forma fraudulenta en mayo de 2018.

«Siempre digo que hay poco que perder en estos encuentros, si bien en este momento, los he dejado de lado», señala Trump, en Axios. Maduro aceptó el envite: «En el momento en que sea necesario estoy dispuesto a conversar respetuosamente con el presidente Donald Trump».

Sin embargo, el presidente de Estados Unidos ha aclarado en su cuenta de Twitter que este encuentro estaría encaminado a propiciar una salida pacífica del poder de Maduro. «A diferencia de la izquierda radical, SIEMPRE he estado en contra del socialismo y del lado de la gente de Venezuela. Mi Administración siempre estuvo en el lado de la LIBERTAD y en contra del régimen opresivo de Maduro. Solo me encontraría con Maduro para discutir una cuestión: ¡su salida pacífica del poder!

Trump lleva días de intenso despliegue mediático coincidiendo con su vuelta a los mítines electorales, tras el parón forzado por la pandemia. También ha hablado con The Wall Street Journal y con Politico.

Trump ha reanudado sus mítines electorales este sábado en Tulsa con una concentración a la que ha asistido menos gente de la prevista. A pesar de los datos de contagios en Estados Unidos, el país con mayor número de casos y fallecidos del mundo, Trump mantuvo el mitin y no recomendó llevar mascarilla, algo que él considera anatema. O bien ha podido el miedo a los contagios, o su estrella empieza a perder fulgor.

Maduro, ‘fuerte’ frente al ‘débil’ Guaidó

Trump desaira claramente a Guaidó y reconoce que titubeó a la hora de reconocerlo como presidente encargado. «Guaidó había sido elegido. Creo que no estaba necesariamente a favor, pero dije, hay gente a la que gusta y gente a la que no gusta. No creo que fuera muy relevante una cosa u otra».

El presidente de Estados Unidos fue el primer mandatario mundial en reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado, como han hecho unos 60 países en el mundo, incluida España, y toda la Unión Europea, salvo Suecia.

Guaidó había sido elegido. Creo que no estaba necesariamente a favor… No creo que fuera muy relevante una cosa u otra», dice Trump

Lo que declara Trump en la entrevista realizada el viernes pasado encaja con la versión que traslada en sus memorias John Bolton, ex consejero de Seguridad Nacional. Según relata Bolton, en la obra que se publica este martes y por la que se ha embolsado dos millones de dólares, «[Trump] veía a Guaidó débil en oposición a Maduro, al que considera ‘fuerte'».

Bolton añade cómo Trump se dejó influir por el líder ruso, Vladimir Putin, quien le comparó a Guaidó con Hillary Clinton, la candidata demócrata a la que venció Trump en las presidenciales de 2016.

El embajador de Juan Guaidó en Estados Unidos, Carlos Vecchio, restó importancia el jueves a lo que se había filtrado sobre las memorias de Bolton. «El apoyo de la administración Trump ha sido claro: no solo de palabra, también en acciones», dijo en una rueda de prensa. Remarca cómo el respaldo a Juan Guaidó más claro se vio el 4 de febrero al invitarlo a la Casa Blanca y reconocer «su liderazgo y su coraje».

Y Carlos Vecchio ha vuelto a insistir este lunes en esta línea. En su cuenta de Twitter, ha agradecido «el apoyo incondicional de Trump y de su Administración a la lucha del presidente interino por la restitución de la democracia y la libertad en Venezuela. Maduro debe salir».

Tanto John Bolton como el secretario de Estado, Mike Pompeo, e incluso el vicepresidente, Mike Pence, han defendido una política de firmeza con el chavismo. En marzo, el fiscal general, William Barr, anunció que el Departamento de Justicia había puesto precio a la captura de Nicolás Maduro por sus vínculos con el narcoterrorismo.

Estados Unidos ha promovido una política severa de sanciones contra los dirigentes del chavismo durante la Administración Trump. Entre los sancionados, además de Maduro, están varios miembros de su gobierno.

A su vez, EEUU persigue a quienes han facilitado el enriquecimiento ilícito de la élite chavista como el empresario colombiano, Alex Saab, pendiente de extradición en Cabo Verde. Saab, según revelaciones de la web ArmandoInfo, es el cerebro financiero de Maduro y su interlocutor en el exterior con gobiernos como el turco o el ruso.

En varias ocasiones, en 2017 y luego en 2018, Trump no descartó verse con el líder chavista, Nicolás Maduro, si bien siempre ha dejado claro su rechazo a la dictadura que encarna.

En realidad, Trump ve estas cumbres, como describe John Bolton en The Room Where It Happened, como oportunidades de hacerse fotografías y tampoco se preocupa en exceso por los resultados. Siempre ha remarcado que sobre Venezuela «todas las opciones están sobre la mesa», en alusión a que no descartaría algún tipo de invasión.

Invadir Venezuela, «cool»

El veterano diplomático John Bolton, un halcón en política exterior, afirma en sus memorias también que, en realidad, Trump considera Venezuela como parte de Estados Unidos y que en una ocasión confesó que «invadir Venezuela» sería «cool (guay)».

También apunta el ex consejero de Seguridad Nacional que Trump, a quien retrata como un presidente «que no está preparado para el cargo» y obsesionado con la reelección, apoyó a la oposición al chavismo porque creía que le daría votos en Florida. En su reelección Florida es uno de los estados clave, por lo que ahora no se entiende que deje abierta la posibilidad de acercarse a Maduro.

La oposición al chavismo logró culminar la gira del presidente encargado, Juan Guaidó, por Europa y diversos países de América con un encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca. Guaidó fue el invitado sorpresa en el discurso del Estado de la Unión del pasado febrero.

En ese foro, Trump presentó a Juan Guaidó como el «verdadero y legítimo presidente de Venezuela», quien «lleva consigo las esperanzas, los sueños y las aspiraciones de todos los venezolanos».