La imagen de la nueva jefa de informativos de TVE en Cataluña, Rosa Maria Quitllet, con un lazo amarillo en la solapa, y la recuperación de varios de sus tuits en contra de la monarquía o en defensa de dirigentes independentistas han incendiado las redes tras oficializarse su nombramiento este martes. No es para menos, Quitllet, hasta ahora editora del informativo de fin de semana de Ràdio 4, se estrena en la televisión con su nueva responsabilidad al frente de la redacción de informativos de Sant Cugat, el mayor centro de TVE fuera de Madrid, en un momento especialmente delicado de las relaciones entre el Gobierno de PSOE-Podemos con los independentistas, y a las puertas de unas elecciones catalanas.

De puertas a dentro del ente en Cataluña, sin embargo, la elección de Quitllet se lee mucho más como una opción personal del nuevo responsable territorial, Pere Buhigas, en la que han pesado el juego de poder sindical -ambos pertenecen a UGT- que el perfil político de la nueva jefa de informativos. A Quitllet se la identificó en tiempos con el PSC metropolitano, con vínculos con los socialistas de Cornellà en los tiempos en que José Montilla movía los hilos del omnipresente socialismo catalán.

Pero en los últimos años su activismo se ha centrado en el feminismo y los derechos de las minorías, al tiempo que se aproximaba ideológicamente al espacio que comparten círculos de ERC y los Comunes. Un ámbito con el que poco tiene que ver el nuevo responsable de informativos y actualidad de TVE, Enric Hernández, en cuya voluntad de construir un equipo de su confianza está el origen del relevo en el centro de Sant Cugat. Es poco probable que la polémica por el perfil independentista de Quitllet haya gustado a Hernández, sobre todo porque ha coincidido en el tiempo la crisis abierta por la sustitución de varios directores de centros territoriales.

En el caso de la dirección de informativos y programas de Sant Cugat, sin embargo, la sustitución estaba decidida desde febrero. Rafael Lara y Anna Cler ocupaban estas responsabilidades desde los tiempos de Eladio Jareño y Carles González al frente del ente, y esas eran las peores credenciales para la nueva etapa abierta por Hernández. Pero la sustitución se frenó con el inicio de la pandemia del coronavirus, y el nuevo responsable territorial, Pere Buhigas, habría tenido problemas para encontrar sustituto a Lara en plena crisis por la intención de reducir a la mínima expresión el buque insignia de Sant Cugat, el informativo territorial en catalán que cada mediodía precede al Telediario.

En este contexto, Buhigas habría optado por una persona de su confianza, con al que compartió inicios en RNE. En la radio hablan de Quitllet como una «curranta» de trato amable y gran cultura que sabe cuidar a sus equipos. Pero en la televisión advierten que el salto de un informativo de Radio4 a las presiones de la redacción de informativos de TVE en Sant Cugat es abismal. La propia Quitllet se hace una idea tras las reacciones a su designación.

Indignación constitucionalista

Su nombramiento ha sido saludado con enfado desde entidades constitucionalistas como Sociedad Civil Catalana, que ha criticado abiertamente que deje RTVE «en manos del separatismo», señalando la «ostentación personal del independentismo de la nueva directora de informativos». Y el líder de Cs en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha señalado su designación como ejemplo de «los equilibrios» del PSC de Miquel Iceta para «no molestar al Govern independentista».

Las quejas del constitucionalismo no son gratuitas. En su perfil personal de Twitter Quitllet ha hecho ostentación de su apoyo a los líderes independentistas condenados por el Tribunal Supremo, especialmente de Jordi Cuixart, los que considera «presos políticos» puesto que exhibe habitualmente el lazo amarillo. Y ha criticado, a través de retuits, a la Justicia española o Felipe VI, al que recrimina su «ausencia» durante el confinamiento.

Aunque su perfil en redes muestra una sintonía ideológica igualmente próxima al sector mas soberanista de los Comunes, ejemplificado en Jaume Asens. Y predilección por las mujeres que lideran el partido morado, en Madrid y Cataluña. Quitllet, en todo caso, no ha ocultado sus preferencias políticas como editora de Ràdio4, ni ha borrado ese rastro al asumir la dirección de informativos de TVE-Cataluña.