Los equipos de rescate para encontrar a Julen, el niño que cayó a un pozo de unos 110 metros de profundidad en la localidad malagueña de Totalán (Málaga), se concentran ahora en abrir un túnel paralelo y un segundo en oblicuo para conseguir llegar hasta la zona en la que se supone que se encuentra el pequeño. Los equipos trabajan en la operación a contrarreloj cuando esta tarde se cumplen 100 horas desde que el menor quedó atrapado.

Sin embargo, esta madrugada los trabajos se han complicado por la inestabilidad del terreno y, de acuerdo con el delegado del Colegio de Ingenieros del Sur, Juan López Escobar, la hoja de ruta de los equipos de rescate se han modificado. Ahora, la prioridad absoluta es excavar el pozo vertical paralelo al agujero en que se encuentra el niño, mientras se desconoce el momento en que llegarán finalmente hasta él y «hablar de tiempos es una temeridad». Además, este jueves ha trascendido que se excavará un segundo túnel paralelo al pozo.

Además, la preocupación crece en Totalán por la previsión meteorológica para los próximos días, con una probabilidad de lluvia del 25% para mañana y un 95% para el sábado.

El ingeniero Ángel García explicó ayer en rueda de prensa que para comenzar a excavar los dos túneles previstos era necesario construir dos plataformas de trabajo. Una vez terminadas, comenzó la excavación de las galerías para llegar al hueco en el se supone que está Julen, a unos 71 metros de profundidad, si bien ahora las labores se han centrado en un único túnel. El equipo se prepara también para el entubado del pozo principal para proteger al niño de las vibraciones y evitar, así, posibles derrumbamientos

El ingeniero ha señalado también que tienen localizado el tapón de tierra por debajo del cual, en teoría, se encuentra el niño y que, a pesar de ello, el rescate continúa siendo complicado.

El miércoles los equipos de rescate localizaron también pelo con ADN del niño en el interior del agujero, por lo que «se trabaja con la certeza de que el niño está dentro».

Por su parte, el padre de Julen, José Roselló, pidió que no dejen de buscar a su hijo y que lo que le da fuerzas es saber que volverá a ver a su hijo «con vida». «Que esto no decaiga hasta que podamos sacarlo con vida de ahí», dijo ante los medios de comunicación.

Este martes salía también a la luz que el pozo en el que se busca al pequeño carecía de permisos y no hay constancia en la Junta de Andalucía del sondeo en busca de aguas subterráneas.

Historia de una tragedia

A las 14:00 horas del pasado domingo, los servicios de emergencia recibieron una alerta de un menor que había caído en el interior de un pozo. El aviso lo daba la familia, quienes aseguran que el pequeño cayó dentro del agujero mientras disfrutaban de una comida campera por el Dolmen del Cerro de la Corona, en el término municipal de Totalán (Málaga). Al parecer, la familia preparaba una paella mientras el menor estaba jugando con otro niño por el campo cuando uno los familiares se percataron que había caído por el agujero.

Desde entonces, los profesionales del dispositivo continúan desplegados en el lugar de los hechos, un equipo al que se unió más tarde una Unidad de Salvamento Minero de Hunosa, especializados en rescates complicados, a petición del Ministerio del Interior; y la empresa sueca Stocholm Precision Tools AB, que resultó fundamental en el rescate de 33 mineros chilenos en 2010, quienes estaban atrapados a 700 metros de profundidad.

El equipo de rescate que participa en el dispositivo trabajan sin descanso ya que, como ha expresado el técnico de evacuación de agua y conducción Miguel Ángel Nevado, los que participan en las tareas «son padres y lo viven como algo personal, con barba de tres días».

El lunes encontraron a 78 metros de profundidad lo que parecía la primera pista del pequeño: una bolsa de chucherías y un vaso; y el martes, se confirmaba la presencia de Julen en el pozo tras encontrar pelo del pequeño en su interior. El rescate ha conmocionado a la opinión pública española y la noticia ha trascendido ya a los medios internacionales. Ahora, continúa activo un amplio operativo que, según las previsiones, sacará a Julen en un plazo aún inexacto -el miércoles se cifraba entre 24 y 48 horas más- tras casi 100 horas atrapado.

¿Cómo van a rescatarle?

Una vez comprobado que la muestra de pelo hallada este miércoles en el pozo pertenecía al pequeño Julen, se decidió inmediatamente que la operación para rescatarle se llevaría a cabo en dos frentes: un túnel en paralelo al pozo y otro en horizontal, según confirma el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

Sin embargo, las dificultades encontradas en los trabajos de la madrugada del miércoles -principalmente deslizamientos del terreno- han cambiado la prioridad de los operarios, que trabajarán en un único túnel, paralelo al de 25 centímetros de diámetro donde está el niño. De hecho, desde las 10 de la mañana están descargando grandes tuberías para contribuir a esa labor. El agujero horizontal ha quedado aplazado por el momento, ya que los profesionales ven más viable abrir otro pozo vertical para llegar hasta el niño.

Los últimos cuatro metros del túnel vertical se excavarán de forma manual, y, alcanzados los 71 metros bajo tierra, la Brigada de Salvamento Minero entraría para excavar y llegar al punto en que se prevé que está Julen.

Hasta el martes, la Guardia Civil barajaba tres opciones posibles. La primera de ellas y menos agresiva consistía en realizar un pozo paralelo de la misma profundidad que el anterior y de metro y medio de ancho. La segunda intervención suponía la excavación a cielo abierto de la ladera hasta dar con la ubicación exacta en la que se cree que se encuentra el menor por el lateral; y la tercera extraer la tierra encontrada gracias a la introducción de pequeñas cámaras en la cavidad a 78 metros de profundidad con maquinaria potente.

¿Cómo es el agujero en el que está atrapado el niño?

El pozo es un orificio de prospección para buscar agua de entre 20 y 25 centímetros de diámetro y unos 110 metros de largo, por lo que es incapaz de albergar el tamaño de una persona adulta. El niño, según las últimas estimaciones, se encontraría a unos 80 metros de profundidad.

Por el momento, se desconoce si el pozo alberga agua en el fondo aunque sí constituye una posibilidad, ya que la cámara empleada para inspeccionar el túnel ha llegado hasta los 78 metros de profundidad, donde ha sido imposible avanzar al dar con un tapón de tierra y escombro bajo el cual se supone que se encuentra el pequeño.

El agujero estaba sin protección, sin señalizar y, además, el sondeo carecía de los permisos pertinentes. Se trata de un tipo de pozos que deben permanecer sellados, según la normativa vigente.

Infografía del rescate. EFE

 

¿En qué situación puede encontrarse Julen?

Se desconoce la situación en la que se encuentra el pequeño, que podría variar en función de la temperatura del pozo (que se desconoce, aunque los expertos aseguran que no es un condicionante que pueda poner en juego la vida de Julen), la humedad, la estrechez de la franja, el daño que haya sufrido durante la caída y los posibles desprendimientos que haya habido posteriormente en el hueco en que se encuentre el pequeño.

El progenitor de Julen asegura que vio el accidente con sus propios ojos y que escuchó llorar a su hijo. Según relataba José al diario local Sur, él y su prima vieron como el niño se precipitaba al pozo con los brazos hacia arriba. «Aparté como pude las piedras y metí el brazo hasta el hombro, apoyando la cabeza contra el suelo para tratar de alcanzarlo». «Mi hijo está aquí, que nadie lo ponga en duda», asegura.