Entre el 4 y el 15 de septiembre está fijado el inicio del curso escolar en España. Será medio año después del cierre de centros en marzo y sucederá, si no se invierte la tendencia, en pleno auge de contagios. Seis meses de epidemia no han sido suficientes para planificar un regreso seguro a las aulas, denuncia el sector, y sindicatos como CSIF califican la situación “absolutamente caótica” que rodea el inicio de curso.

Y es que la reunión clave para llegar a un acuerdo entre Educación, Sanidad y comunidades autónomas está prevista para este jueves, a ocho días del inicio de las clases en algunas regiones y apenas tres antes de que los profesores se incorporen para abordar el curso. Este martes,se celebrará una primera reunión más técnica en la que las consejerías y el secretario de Estado de Educación.

Hasta ahora, las comunidades autónomas han ido dando a conocer distintos planes y medidas que aún están por concretar en algunos territorios. El lunes Cataluña anunciaba la bajada de la ratio de 25 a 20 alumnos por clase y la realización de medio millón de PCR a los escolares de septiembre a noviembre. Madrid espera este martes concretar sus medidas para la vuelta al cole, aunque ya ha adelantado que el regreso será semipresencial para los alumnos de secundaria y bachillerato.

El presidente del área educativa del sindicato CSIF, Mario Gutiérrez, denuncia en el origen del problema la falta de un protocolo único a nivel nacional: “En otros ámbitos como el tabaco o el uso de mascarilla las normas se han establecido a nivel nacional. Lo único que pedimos es que en educación se haga lo mismo, la falta de liderazgo del Ministerio en este sentido es sangrante”, incide.

Y es que el Ministerio de Educación ha desmentido este lunes incluso que se haya planteado a las comunidades autónomas retrasar el inicio de curso, aunque ha recordado que el calendario escolar es competencia de las comunidades autónomas.  “Es indignante que llevemos desde abril pidiendo que se aborde y negocie la vuelta a las aulas segura y que a una semana de la reapertura de centros y dos del inicio de curso no sepamos siquiera si éste va a comenzar en la fecha prevista”, denuncia Gutiérrez, a quien esa opción le parece “una patada hacia delante”.

El portavoz del Comité Técnico del Coronavirus, Fernando Simón, reconocía este lunes que «la vuelta al cole es una oportunidad para que el virus se transmita de forma más fácil» y advertía de la necesidad de «garantizar una vuelta segura». El epidemiólogo ha asegurado que este jueves se discutirán con las comunidades autónomas distintos documentos, por un lado protocolos de actuación coordinada para evitar contagios y por otro los de actuación ante la aparición de casos o brotes en los colegios. Medidas que se pondrán sobre la mesa pero que requerirán un consenso exigido a contrarreloj a las comunidades autónomas, apenas una semana antes de la vuelta al cole.

El debate sobre la vuelta al cole se va a prolongar como mínimo hasta este jueves, pero se extenderá posiblemente más allá a la comparecencia en el Congreso solicitada por la titular de Educación, Isabel Celáa. El lunes siguiente deben incorporarse a los centros unos docentes “inquietos y asustados, preocupados por cómo podrán ejercer su trabajo pero también por su salud e incluso por la responsabilidad que puedan tener en sus aulas como focos de contagio si carecen de los medios de protección necesarios”, afirma Gutiérrez.

Cataluña: 20 niños por clase y medio millón de PCR

Así, las comunidades autónomas han ido estableciendo sus propios protocolos y medidas. Este mismo lunes, el presidente catalán, Quim Torra, ha asegurado que la región reducirá el ratio de las aulas de 25 a 20 alumnos por clase y que se realizarán durante los primeros dos meses de curso medio millón de pruebas PCR para la detección de casos.

Según ha insistido Torra, las escuelas tienen que abrir “sí o sí” aunque su promesa de reducción de ratio queda muy lejos de la planteada por el principal sindicato de maestros catalán, USTEC, que solicitó establecerlo en 10 en educación infantil y 15 en primaria y secundaria.

En Cataluña, como en el resto de España, se plantea el aislamiento del grupo de convivencia (clase) durante 14 días tras un positivo y la posibilidad de cerrar el centro a partir de dos contagios en grupos distintos.

Para la puesta en marcha de los planes, Cataluña ha anunciado la contratación de 8.258 trabajadores (docentes y no docentes) para este curso y 300.000 tablets destinadas a alumnos a partir de 3º de ESO.

Madrid, semipresencialidad y pruebas aleatorias

Aunque Madrid tiene previsto presentar un plan este mismo martes, ya ha avanzado algunos detalles como que la educación secundaria y bachillerato tendrán que iniciar el curso ya en formato semipresencial por la alta incidencia del virus. Algunos de los detalles que también se han conocido son la realización de “miles de pruebas aleatorias” a los escolares al inicio de curso para conocer el grado de inmunidad.

Las medidas planteadas por la comunidad incluyen también la priorización de actividades al aire libre y la digitalización de las aulas desde quinto de primaria.

Aunque el documento que dio a conocer la Comunidad en julio preveía una posible contratación de hasta 8.500 docentes, Madrid es junto a Murcia, Canarias y País Vasco de las únicas comunidades que aún no han realizado contrataciones extraordinarias para este curso. También en Madrid los docentes han amenazado con una huelga indefinida para los primeros días de clase.

Andalucía, tests para los docentes y coordinador COVID-19

En Andalucía, el “Decálogo para una vuelta al cole segura” contempla la realización de test masivos a todo el personal de los centros antes del inicio de curso y la contratación de 8.000 profesionales, así como la disposición en centros públicos de geles hidroalcohólicos y mascarillas para “situaciones excepcionales” en las que el alumno llegue sin ella.

La región prevé contar con un coordinador COVID-19 en cada centro que no será más, según el protocolo, que la persona ya encargada de prevención y riesgos sea la encargada de «conocer de primera mano la información oficial» para «contrarrestar la información falsa» o impulsar los planes de promoción de la salud.

La posible instalación de mamparas o estructuras de protección, el escalonamiento en llegadas y salidas, la exigencia a los padres de una declaración responsable o el uso de otros espacios públicos son algunas de las medidas anunciadas por las diferentes comunidades autónomas. «Hay buenas iniciativas en las comunidades pero lo que se necesita es un plan único y homogéneo que contemple un conjunto de medidas y ofrezca seguridad a los profesores y alumnos», reivindica el representante de CSIF.

Para este sindicato, las medidas necesarias pasan por garantizar la distancia de seguridad, «lo que requiere reducir la ratio a entre 15 y 20 alumnos por aula», dotar a los centros «del material necesario de protección» y «asegurar la detección precoz y los protocolos de aislamiento a través de la presencia de personal sanitario en el centro». Gutiérrez cifra en 50.000 los docentes necesarios para poner en marcha estas medidas.