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‘Costa Brava Show’, cuando el turismo invadió nuestros pueblos

La Fábrica expone una selección de imágenes del emblemático trabajo de Xavier Miserach en la costa catalana.

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‘Costa Brava Show’, cuando el turismo invadió nuestros pueblos

Costa Brava Show 1966 Xavier Miserach

Resumen:

Si queremos ilustrar una lección de historia económica y social de cómo la industria del turismo se introdujo en España podemos recurrir a una foto institucional, como una de las múltiples existentes de Manuel Fraga inaugurando Paradores. Pero si queremos usar una foto que contenga el retrato humano de la llegada del turismo a nuestras costas, esa foto tendrá que ser de Xavier Miserach (1937-1998). Hace medio siglo, en 1966, publicaba Costa Brava Show (Kairós) un volumen, hoy descatalogado, en el que Miserach recorre la costa de Gerona (entonces pocos la llamaban Girona). Se trata de un volumen encargado por de la editorial, con prólogo de Josep Pla, que quería repetir el éxito de su libro Barcelona en Blanco y Negro (Aymà Editora, 1964). Pero no lo consiguieron.

Si queremos ilustrar una lección de historia económica y social de cómo la industria del turismo se introdujo en España podemos recurrir a una foto institucional, como una de las múltiples existentes de Manuel Fraga inaugurando Paradores. Pero si queremos usar una foto que contenga el retrato humano de la llegada del turismo a nuestras costas, esa foto tendrá que ser de Xavier Miserach (1937-1998).

Hace medio siglo, en 1966, publicaba Costa Brava Show (Kairós) un volumen, hoy descatalogado, en el que Miserach recorre la costa de Gerona (entonces pocos la llamaban Girona). Se trata de un volumen encargado por de la editorial, con prólogo de Josep Pla, que quería repetir el éxito de su libro Barcelona en Blanco y Negro (Aymà Editora, 1964). Pero no lo consiguieron.

De esa joya se exponen en La Fábrica, en Madrid desde el 26 de abril, una selección de una veintena de fotos en una muestra comisariada por Arena Miserach. «La selección de la galería está compuesta por copias nuevas, un par de vintages y copias firmadas de los 90″, explica la comisaria.

Costa Brava Show, es un documento único sobre la llegada del turismo de masas a la España deseosa de divisas de los años 60. Veranos de playa, deportes acuáticos y fiestas nocturnas en localidades de costa que no habían abandonado todavía su ocupación pesquera para entregarse en pleno a la nueva industria. Tampoco la construcción había empezado a invadir el paisaje y las fotos de Miserach recogen auténticos paraísos perdidos que explican, en gran parte, el valor que fue adquiriendo su libro con el tiempo.

«Miserach, desde su época de estudiante de Medicina, empieza a visitar la Costa Brava con su compañeros de facultad y, en verdad, nunca la deja de visitar. Más adelante se comprará un casa y asentará su campo base en el pueblo de Begur. Es un trozo de costa muy conocido. Una costa de calas rocas y pinos que en los años sesenta recibe al turismo de masas. Ahí empieza a transformarse lo que entonces era un paraíso. El libro muestra cómo conviven los locales con los extranjeros y deja constancia de la transformación que está sufriendo el territorio en esa época. De los guateques, de las fiestas, de los bailes, etc.», explica Arena Miserach.

Las fotos de Xavier Miserach recogen todos los ángulos de la riada de cambio que estaba entrando por la frontera en hileras de coches. Los guiris que buscaban y encontraban toros, flamenco y guitarras de recuerdo y vino local marinado con fiesta. Y por las noches la música que traían más allá de los Pirineos se mezclaba con Black is Black de Los Bravos. Dos británicas en una bodega, vestidas iguales, las dos en traje de noche se doblan de la risa ante la cámara de Miserach. Se han emborrachado como seguramente no harían en su isla. Este es el valor de Costa Brava Show. Cada foto es un pliegue del tiempo de una historia, la de nuestro turismo, que se puede hilvanar con Magaluf, la turismofobia y, quién sabe, si en un país con más turistas que habitantes.

«El trabajo de Miserach empieza a adquirir valor con el paso del tiempo, esto es como el vino, al final, con los años, las fotos envejecen muy bien. Se mantienen frescas. Han pasado muchos años pero son imágenes que transmiten mucha frescura. Hay quien ve en ellas una denuncia de cómo se transforma el territorio, pero es es una mirada actual, son fotos muy festivas», reconoce la comisaria.

El libro no se ha vuelto a reeditar pese a su valor testimonial y documental. A la espera de que una editorial dote de valor este trabajo único de nuestra historia de la fotografía, parte de sus imágenes, además de en La Fábrica, se pueden ver en el archivo en línea del Macba en flickr.

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