La actriz, humorista y presentadora Rosa María Sardá ha fallecido en Barcelona a los 78 años, víctima de una cáncer que le perseguía desde hacía seis años. «No saben dónde lo tengo y se lo inventan», decía la gran show-woman patria en una entrevista en La Sexta a finales de abril, en la que mostró su cara más pesimista y alicaída. «No lucho contra nada, no se lucha contra el cáncer, es invencible», afirmó.

Pero esa actitud se aleja mucho de la personalidad de una actriz de la que el director Álex de la Iglesia dijo de ella que era capaz de «convertir lo normal en extraordinario, lo dadaísta en normal y lo trágico en cómico», cuando le hizo entrega de la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España en 2010. «Es un don reservado a muy pocos», añadió el entonces presidente de la Academia. Sardá «no quiere ser una mujer mítica y, muy a su pesar, lo es», destacó.

Rosa María Sandá se crió en la posguerra en el seno de una familia humilde, con un padre agricultor y una madre costurera, en el barcelonés barrio de Horta. Ser la mayor de cinco hermanos -uno de ellos, Joan, murió de sida a los 26 años- le convirtió en mujer con carácter y coraje.

La Generalitat de Cataluña le concedió la Cruz de Sant Jordi en 1994, una de las máximas distinciones otorgadas por esta autoridad. La atesoró durante 24 años, hasta que, en 2017, en pleno desafío independentista, decidió devolverla. La medalla iba acompañada de una nota en la que la actriz expresaba que, dadas las circunstancias, ella no se consideraba merecedora de este galardón y que, como la condecoración traía consigo el ofrecimiento de la Generalitat de encargar una esquela en los periódicos que en el momento del fallecimiento, «que por favor tuvieran a bien ahorrársela», tal y como relataba la directora Isabel Coixet en un artículo.

Ha fallecido rodeada de su hijo Pol, fruto de su relación con el productor y ex componente de La Trinca Josep María Mainat, y sus hermanos, de los que el más conocido es el periodista Xavier Sardá. La actriz ganadora de dos premios Goya por Sin vergüenza y ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?, deja un vacío enorme en la escena del cine español. Estos son algunos de los trabajos por los que será recordada:

Ahí te quiero ver (1984-1987)

Rosa María Sardá fue la estrella del programa de TVE Ahí te quiero ver, un espacio de breves episodios de humor, actuaciones musicales y entrevistas que ironizaba con las ideas. Interpretaba a una mujer que anulaba por completo su marido (Enrique Pozos) y para la posteridad quedará su célebre «Honorato, ¿ponemos la tele un rato?».

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? (1993)

En esta comedia de 1993, Gloria (Verónica Forqué), una mujer que trabaja en un espectáculo porno, busca un compañero de show y encuentra a Manu (Jorge Sanz), hijo de Sole, a quien da vida Sardá. La actriz ganó su primer Goya por esta película.

La niña de tus ojos (1998)

Protagonizada por Penélope Cruz, Antonio Resines, Jesús Bonilla, Jorge Sanz, Loles León y la propia Rosa María Sardà, esta cinta narra la historia de un grupo de cineastas españoles invitados a la Alemania nazi a rodar una película. Recibió 18 nominaciones a los Goya, una de ellas la de Sardá, y ganó siete. Fernando Trueba comenzó a rodar en 2016 la segunda parte de su tragicomedia, La reina de España, en la que los personajes se reencuentran pasados 18 años.

Todo sobre mi madre (1999)

En esta icónica película de Pedro Almodóvar, Rosa María Sardá interpreta a la madre de Rosa (Penélope Cruz). La cinta ganó el Oscar a Mejor Película, siete premios Goya y dos galardones en el Festival de Cannes.

Sin vergüenza (2001)

La intérprete consigue su segundo Goya con esta divertida película, en la que se convierte en Ronda. La cinta ahonda en las peculiaridades del cine y en las idas y vueltas de la vida del actor.