Ni siquiera un Goya de Honor hace que Pepa Flores se ponga delante de las cámaras. Esta nueva edición de los premios del cine español que ha tenido lugar en su Málaga natal, no ha contado con la presencia de la emblemática Marisol, que, desde hace treinta años, se mantiene alejada de los focos. En su lugar, sus tres hijas, entre lágrimas, han recogido el premio.

La celebración de la 34ª edición de los premios Goya ha tenido lugar en la ciudad de Málaga. Entre los nominados, tienen un especial protagonismo Alejandro Amenábar y su película Mientras dure la guerra, con 17 nominaciones, y Dolor y Gloria, de Pedro Almodóvar, con 16. Sin olvidar a La trinchera infinita (dirigida por Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga) con 15 nominaciones.

Amaia y Celia enmudecen al Carpena

Parecía que la actuación de Rosalía del año pasado iba a ser insuperable. Con permiso de la catalana, cabe decir que Amaia y Celia han logrado enmudecer a los asistentes del Martín Carpena. Posteriormente, las tres hijas de la actriz y cantante, han procedido a recoger el Goya de honor.

Amaia ha afirmado en la alfombra roja estar «muy nerviosa» y sentir un gran orgullo por subirse al escenario a cantar una de las canciones de Marisol. La cantante ha afirmado que no recuerda cuándo fue la primera vez que vio una de sus películas, aunque sí reconoce haber aprendido a poner en el VHS los largometrajes de la malagueña.