Dolor y Gloria ha devuelto a Pedro Almodóvar a la cima del cine español con siete premios con el Goya de Mejor Película incluido. Pero además la noche fue completamente suya la llevarse los galardones como Mejor Director y Mejor Guion. 

El Goya al Mejor Actor no dio la sorpresa y se lo llevó Antonio Banderas, que fue profeta en su tierra con Dolor y Gloria. El actor competía por este Goya con Antonio de la Torre, Karra Elejalde y Luis Tosar. Belén Cuesta, por su parte, se convirtió en la Mejor Actriz por su papel en La trinchera infinita. Si la gloria es para Almodóvar, el dolor es para Amenábar quien pese a llevarse cinco premios, ninguno está entre los más destacados, ni siquiera el de banda sonora que le hacía ilusión al director. Se lo llevó Alberto iglesias que es la persona con más goyas de la historia con 11 cabezones. Completan los siete goyas de la película que aspira al Oscar las categorías de montaje y actriz de reparto para Julieta Serrano.

La gala malagueña de los Premios Goya ha seguido el tono de los últimos años y no se han producido apelaciones explícitas a partidos políticos, centrándose en reivindicaciones propias de la industria. El presidente de la Academia de Cine recordó que muchas de la personas que se dedican al cine «malviven, para muchos compañeros el glamur es un espejismo». El propio Almodóvar se refirió a Pedro Sánchez en dos ocasiones, en una de ellas pidiendo explícitamente ayudas al cine independiente: «Está en vías de extinción».

Gala con altibajos

La 34 edición de los Premios Goya arrancó con un número musical en el que Silvia Abril y Andreu Buenafuente repasaron la historia del cine español desde sus primeros pasos en el cine mudo hasta nuestros días. Con un guiño a la película Bienvenido Mister Marshall mientras desfilaban los nombres de las plataformas de ficción como Netflix y HBO que tanto trabajo están dando a la industria del cine.

Una de las mayores sorpresas de la noche la protagonizó Benedicta Sánchez, actriz revelación con 84 años  por Lo que arde. La gallega no se esperaba el premio e improvisó un discurso que se queda como uno de los momentos de la gala.

La gala tuvo una fase crítica en la que bajó de intensidad y emoción, pero remontó, puntualmente, con la actuación de Amaia que cantó Marisol. Fue la introducción al Goya de Honor para Pepa Flores en la que su hija Celia Flores también cantó una de la canciones de Marisol. Acto seguido se subió María Esteve junto con su tercera hermana, Tamara Gades, y las tres recibieron el Goya de Honor respetando “la decisión de apartarse de los focos que tomó hace treinta años”. No hubo sorpresa, no apareció Pepa Flores y continúo el tedio, ni siquiera la falsa activista que se subió al escenario con un cartel de “salvar el planeta” animó este nuevo valle de la gala hasta que se repartieron los premios “importantes”.

Peticiones a Pedro Sánchez

«Al presidente del Gobierno le pediría que le reconozca al cine español el estatus que no tiene reconocido: el de industria estratégica y el de colectivo para el presente y el futuro. Y que eso se traduzca en las medidas que correspondan», ha asegurado el presidente de la Academia de Cine, Mariano Barroso.

Por su parte, el cineasta manchego Pedro Almodóvar, ha avisado de que quiere hablar de «tú a tú» a Pedro Sánchez y ha lamentado que la palabra cultura no ha aparecido en ninguna campaña. «Y hemos tenido muchas campañas. Y eso es malo, indica además que la cultura nunca ha estado en la agenda de los políticos. Tampoco en las de izquierda», ha lamentado.

El manchego, cuando ha recogido el Goya al Mejor Guion original se ha dirigido a Sánchez “En los próximos cuatro años va a ser el coautor del guion de nosotros, los ciudadanos españoles, y espero que le vaya muy bien, porque si a él le va muy bien, nos irá bien a todos los demás».

Andreu Buenafuente y Silvia Abril bromearon con Sánchez asegurando no saber cómo dirigirse a él en la gala. «El presidente es Mariano, Pedro es Almodóvar y el guapo es Banderas».