Hace mucho tiempo que Radiotelevisión Española dejó de ser la referencia de los españoles en las grandes citas. El incremento de la competencia, los problemas financieros, las ‘turbulencias’ internas y las acusaciones de que las informaciones de los telediarios tienen sesgo pro gubernamental han hecho mella en la audiencia de la corporación, que actualmente es mucho menor que hace unos años en los días de máxima importancia informativa.

El pasado octubre, en plena precampaña electoral, cuando tuvo lugar la exhumación de Franco –RTVE desplegó 22 cámaras y casi 50 profesionales para la ocasión– y cuando se publicó la sentencia del Tribunal Supremo sobre los organizadores del referéndum ilegal del 1-O, con las consiguientes movilizaciones y disturbios que ocasionó en Cataluña, la audiencia de La 1 fue de 9,7 puntos, muy alejada de la que registró el líder, Telecinco (15,7%) y el segundo, Antena 3 (11,3%).

Bien es cierto que la lejanía de La 1 con estos canales ha sido una constante durante los últimos meses, sin embargo, llama la atención el crecimiento que experimentaron dos de los competidores de RTVE por el liderato informativo en la ‘cuestión catalana’, como son TV3 y La Sexta.

La ventaja de la Generalitat

La televisión pública catalana mejoró su audiencia el mes pasado en 4,8 puntos, hasta el 18,2%, lo que le convirtió en el líder destacado en esta comunidad autónoma.

El medio de comunicación que ha sido acusado en reiteradas ocasiones de ser el altavoz de la Generalitat y del independentismo –y que estuvo a punto de ser intervenido con la aplicación del artículo 155- sacó en Cataluña 12 puntos a La 1 (6%) en octubre, lo que refleja la gran diferencia entre ambas.

La televisión pública catalana mejoró su audiencia el mes pasado en 4,8 puntos, hasta el 18,2%

TVE también ha tenido que hacer frente en los últimos años al incremento del músculo informativo de La Sexta, que ha sido el referente, por ejemplo, en las grandes citas electorales desde mediados de la actual década.

En octubre, la audiencia del segundo canal de Atresmedia mejoró el 1,1% con respecto a septiembre (+0,2% de La 1) y el 0,5% con respecto al mismo mes del año anterior (-0,7% La 1).

Llama la atención porque este fenómeno también se produjo en el otoño de 2017, cuando tuvieron lugar los sucesos del 1-O y la falsa declaración unilateral de independencia. En octubre de ese año, La 1 no logró aumentar su audiencia, mientras que La Sexta ganó 2,3 puntos y TV3, 4,6.

Entonces, los noticiarios de La 1 lograron una cuota de pantalla del 13,9%, con 2.091.000 espectadores, de media. El mes pasado, tuvieron 1.623.000 (12,1%), es decir, 468.000 seguidores menos, lo que deja clara la caída que han sufrido en los últimos tiempos.

Crisis a las 15.00 horas

Los telediarios de TVE obtuvieron la tercera posición de los canales generalistas, por detrás de Telecinco (15,3%) y Antena 3 (15,2%). El informativo de la sobremesa (15.00) fue superado por el de La Sexta (14.20), que logró el 14,9% de la cuota de pantalla, con 1.488.000 espectadores, frente a los 1.456.000 y 12,5% del de Ana Blanco.

Todo esto, sucedió en un contexto de interinidad en la cúpula de RTVE, con Rosa María Mateo al frente de la corporación y Enric Hernández a la cabeza de los contenidos informativos.

Hay que recordar que, en junio de 2018, el anterior presidente, José Antonio Sánchez, abandonó RTVE tras finalizar su mandato. Entonces, también se disolvió el Consejo de Administración. Todo eso, sucedió en un momento en el que estaba en marcha un concurso público para elegir al nuevo alto mando de la corporación, que estaba previsto que se resolviera en tres meses.

Para resolver la situación, el Gobierno aprobó un Real Decreto que creaba la figura de un administrador único provisional para la radio-televisión pública, un puesto que desde entonces ha sido ostentado por Rosa María Mateo.

Desde que en agosto de 2018 tomó las riendas de la corporación, la audiencia del grupo ha caído en 0,5 puntos, mientras que la de La 1, su principal canal, en 0,3. Sus informativos han perdido desde entonces 1,2 puntos.

Es cierto que el inicio de la caída se produjo durante las anteriores etapas, pero en la de Mateo no se ha detenido, hasta el punto que actualmente la cuota de pantalla de La 1 está más cerca de la de La Sexta que de la del líder, Telecinco.