Cultura

La historia del 'Mata Mua' o cómo la baronesa Thyssen le vuelve a echar un pulso al Estado

La baronesa Thyssen junto al lienzo 'Mata Mua'.

Su colección lleva más de dos décadas en las paredes del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Casi veinte prórrogas (las últimas de pocos meses cada una). Alguna amenaza de llevársela fuera si no se accedía a sus peticiones. Peleas con el Ministerio de Cultura. Muchas negociaciones.

El último capítulo de esta lucha pública de la baronesa Thyssen con el Estado español comenzó la semana pasada. Carmen Cervera había decidido sacar del país el lienzo Mata Mua, de Paul Gauguin, una de las obras estrella de su colección, por no decir la más importante, valorada en aproximadamente 40 millones de euros.

Para entender el conflicto, desvelado por El País, hay que detenerse antes en la historia de este cuadro y por qué, aunque la propiedad es de Cervera, su salida de la colección supondría la ruptura de un acuerdo con el Estado que se cerró el pasado mes de diciembre.

El barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza compró esta obra del pintor postimpresionista en 1984. La adquirió a medias con Jaime Ortiz-Patiño, aunque seis años más tarde le pagó su mitad y se quedó con toda la propiedad del cuadro. El precio final fue de unos 24 millones de euros.

Se trataba de una obra excepcional. Gauguin había viajado en 1891 a Tahití con la intención de reencontrarse con un pasado de tribus y de falta de civilización. Con lo contrario a aquella Europa moderna y próspera del siglo XIX. No halló lo que buscaba pero de aquel viaje surgieron 46 pinturas, entre ellas Mata Mua, de todo lo que había imaginado.

La baronesa Thyssen lo incluyó en el «préstamo» al Estado de 1993

Cuatro años más tarde quiso venderla para poder sufragarse un segundo viaje por Oceanía pero la subasta no salió del todo bien y el precio final no fue ni mucho menos lo que él estaba esperando. De allí a alguna colección privada hasta acabar a mediados de los ochenta en manos de Thyssen.

Cuando se acordó la venta de su colección al Estado español, en 1993, el barón apartó de esta negociación por la que entregaba 774 obras por 350 millones de euros el Mata Mua, además de otras obras. Fue su mujer, a su muerte, la que la incluyó esta obra como depósito en el museo, junto a otras 600 de las que hoy ya solo quedan 429.

Se trataba de un préstamo renovable cada cierto tiempo. Ya lleva 16 prórrogas y las últimas no han sido fáciles. La baronesa ha pasado de encadenarse en el paseo del Prado a pedir facilidades fiscales, siempre amenazando con llevarse su colección fuera del país.

Le dije que Mata Mua tenía que seguir en el museo y que sin ese cuadro por nuestra parte era imposible seguir la negociación»

El último acuerdo se negoció, tal y como ha desvelado el ex ministro de Cultura, José Guirao, el pasado mes de diciembre. En él se cerraban varias cuestiones. Entre otras, el alquiler de esta colección por parte del Estado, por unos 7 millones de euros durante 15 años, y que el Mata Mua no podía venderse ni sacarse de la colección, algo que había solicitado la baronesa junto con otros tres cuadros de Degas, Hopper y Monet, a los que Cultura no puso pegas. No se llegó a un acuerdo definitivo, sino a otra prórroga hasta el 31 de marzo.

«Le dije que Mata Mua tenía que seguir en el museo y que sin ese cuadro por nuestra parte era imposible seguir la negociación. Aceptaron esta propuesta y la señora Cervera pidió a cambio incluir en la lista de las tres obras excluidas otra obra en sustitución. Por ese motivo en la prórroga del acuerdo de depósito que firmé a finales de diciembre del pasado año, Mata Mua estaba incluida», explica el ex titular de Cultura en un artículo de opinión publicado en El País.

Pese a no ser algo definitivo, es importante ver que el 30 de enero de 2020 se publicó en el BOE «la cobertura de la garantía del Estado sobre las obras depositadas», el lienzo de Gauguin entre ellas, por lo que es el Estado el que se encarga de pagar el seguro de esta obra. Pero Guirao había dejado la cartera de Cultura un día antes, el 29 de enero, y desde entonces es José Manuel Rodríguez Uribes quien se encuentra al frente.

Al nuevo ministro prácticamente no le había dado tiempo a ponerse al día en esta cuestión cuando irrumpió la pandemia del coronavirus. De golpe se ha encontrado con un vacío legal al que se garra la baronesa para decidir sacar el Mata Mua de la colección.

Ahora mismo ya se encuentra fuera del museo. No se podrá ver si se visita y Uribes ha desatado aún más la polémica al asegurar que la baronesa está en todo su derecho de sacar el cuadro de la colección y venderlo, algo similar a lo que hizo en 2012 con La esclusa, de John Constable, por 24 millones de euros, algo que se le permitió por su «falta de liquidez».

No tengo intención de vender el Gauguin. A lo mejor vendo uno de los cuatro, pero no ese»

Carmen Cervera, por otra parte, muestra su rechazo a vender el cuadro. «No he sacado los cuadros para venderlos. No tengo intención de vender el Gauguin. A lo mejor vendo uno de los cuatro, pero no ese. Solo quiero tener disponibilidad de mis cuadros», ha asegurado en una entrevista a ABC, donde ha añadido que «con todo el follón que hay en España, y las personas que están sufriendo de verdad, no vamos a hablar ahora de millones y de cuadros».

Algo que corrobora la teoría del ministro Guirao, de que la intención de la baronesa no es otra que la de conseguir un mejor acuerdo, utilizar el Mata Mua para mejorar las condiciones con el Estado y elevar esa cifra de 7 millones de euros anuales por mantener su colección en España.

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