Vida Sana

Comer en el comedor escolar no hace que los niños coman mejor

Según el II estudio Cáser “Alimentación y estilo de vida del niño del siglo XXI” los niños que se quedan a comer en el colegio toman menos fruta y verdura pero más aperitivos y snacks

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Comer en el comedor escolar no hace que los niños coman mejor
Toman menos frutas y verduras, lácteos y legumbres, pero más snacks y aperitivos.

Un estudio revela que los niños que comen en el comedor escolar comen peor. EP

Resumen:

Eso de que los niños comen en el comedor aquello de lo que no comen en casa es más un mito que otra cosa. Al menos según los datos del II Estudio Cáser sobre salud familiar “Alimentación y estilo de vida del niño del siglo XXI”, que ha analizado cómo comen los niños de entre 3 y 14 años en España. El estudio revela, en contra de lo que muchos progenitores piensan, la alimentación de los niños que comen en casa es más equilibrada. Comen más frutas, verduras y hortalizas, lácteos y menos snacks y chucherías. Pese a las diferencias encontradas, los padres se muestran muy satisfechos (en un 86%) con la alimentación que reciben sus hijos en el comedor escolar. Una opción, la de comer en el comedor, que en el conjunto de España escoge el 25,75% de los padres. Ya coman en casa o en el comedor, los niños comen menos verduras y frutas de las recomendadas. De las 35 raciones recomendadas, los niños toman 21, casi un 30% menos de las recomendadas. Una carencia que se agrava en los niños que tienen obesidad, que según el estudio toman menos frutas y verduras pero más snacks y chucherías.

Eso de que los niños comen en el comedor aquello de lo que no comen en casa es más un mito que otra cosa. Al menos según los datos del II Estudio Cáser sobre salud familiar “Alimentación y estilo de vida del niño del siglo XXI”, que ha analizado cómo comen los niños de entre 3 y 14 años en España.

El estudio, realizado a partir de entrevistas a 1.083 padres y madres, ha recogido la cantidad de los distintos alimentos que toman los niños y, en contra de lo que muchos progenitores piensan, la alimentación de los niños que comen en casa es más equilibrada. Comen más frutas, verduras y hortalizas, lácteos y menos snacks y chucherías.

Pese a las diferencias encontradas, los padres se muestran muy satisfechos (en un 86%) con la alimentación que reciben sus hijos en el comedor escolar. Una opción, la de comer en el comedor, que en el conjunto de España escoge el 25,75% de los padres.

La tarea de complementar lo que los niños comen en el menú escolar con lo que se cena en casa es un tema que preocupa a la casi totalidad de los padres, que en un 97,8% dicen estar atentos a los menús del comedor. Sin embargo, solo la mitad planifica habitualmente las comidas de casa.

Solo la mitad de las familias planifica los menús de casa

Ya coman en casa o en el comedor, los niños comen menos verduras y frutas de las recomendadas. De las 35 raciones recomendadas, los niños toman 21, casi un 30% menos de las recomendadas. Una carencia que se agrava en los niños que tienen obesidad, que según el estudio toman menos frutas y verduras pero más snacks y chucherías.

En cuanto a las formas de preparar la comida, el método más utilizado según los padres es la cocción, seguida de la plancha, el horneado y la fritura. Las menos utilizadas son el vapor y el microondas. También aquí los datos que ofrecen los padres de niños obesos reflejan peores hábitos: utilizan menos la cocción y más la fritura y el microondas (habitual para la comida precocinada). Según este estudio, el 20,8% de los niños tiene sobrepeso y un 13,2%, obesidad.

¿Cómo creen los padres que alimentan a sus hijos?

Aunque a la luz de los resultados la dieta de los más pequeños deje un poco que desear, los padres se muestran bastante satisfechos con la alimentación que ofrecen a sus hijos y se puntúan a sí mismos con un notable alto (7,7). Lo hacen incluso los padres de niños obesos, que califican la dieta que ofrecen con un 7,5.

No obstante, el 44,6% de los padres reconoce que echa de menos elementos en la alimentación de sus hijos, especialmente frutas, verduras y pescado.