Vida Sana

Rotundo suspenso de los nutricionistas a la dieta contra el sobrepeso de los legionarios

El "plan IMC" puesto en marcha por la unidad de élite del Ejército de Tierra no convence a los profesionales de la nutrición, que creen que parte de una base errónea, medir el sobrepeso sólo en base al índice de masa corporal.

Un desfile de la Legión, el cuerpo que quiere ponerse a dieta.

Un desfile de la Legión, el cuerpo que quiere ponerse a dieta. EP

La Legión quiere mejorar la imagen del cuerpo poniendo a dieta a la tropa. Tal como adelantaba El País, el cuerpo de élite del Ejército de Tierra tiene en marcha un plan para adelgazar al personal.  Y es que parece que los legionarios ya no son lo que eran, «antes se elegía a los nuevos miembros, que entraban de forma voluntaria, pero desde hace unos años cualquiera puede acceder, por ejemplo, por antigüedad, o incluso entrar forzoso y sin que se tenga en cuenta su imagen», asegura una fuente cercana a la Legión, que critica sin embargo que algunas de las imágenes utilizadas para ilustrar el problema (que muestran uniformados con cierto sobrepeso) son de «legionarios ya retirados que siguen participando en eventos pero no están en activo».

El «plan IMC» lleva un año circulando y no ha producido revuelo, según una fuente cercana a la Legión

El «Plan IMC» (índice de masa corporal), según confirma esta fuente, lleva circulando un año en el cuartel y no ha producido mayor revuelo: «No se le ha dado importancia, la gente que lo tiene reconoce el problema y cuando se conoció no cogió por sorpresa. Sí lo ha sido que se convierta en noticia». Según esta fuente y como recogía El País, el plan recoge analíticas de control, recomendaciones de comida, charlas, tablas de ejercicio y controles periódicos. «Aunque aún no se ha hecho con nadie, sí se les amenaza con quitarles el complemento de dedicación especial», comenta la fuente.

Sin embargo la apuesta de la legión para combatir el sobrepeso obtiene un rotundo suspenso por parte de los nutricionistas. «Parten de un error de principiantes, que es establecer como criterio el índice de masa corporal [el plan se llama así]», afirma Alma Palau, presidenta del Consejo General de Dietistas-Nutricionistas. «No tiene sentido que valoren de esta forma y choca mucho que lo haga especialmente este colectivo», continúa, ya que el índice de masa corporal se obtiene simplemente dividiendo el peso entre el cuadrado de la altura, sin tener en cuenta ningún otro factor.

«Es establecer como criterio el índice de masa corporal es un error de principantes», dice una nutricionista

Andrea Cañas, coach nutricional, coincide en que este plan «parte de un parámetro erróneo. Arnold Schwarzenegger podía tener en sus tiempos la misma masa corporal que una persona obesa. No pueden medir un índice de masa corporal sin tener en cuenta la grasa, los líquidos y el músculo».

Para Palau, que ve muy positivo que «la Legión reconozca el problema», la solución aportada es sin embargo «muy pobre». «Es preocupante que den pautas de alimentación genéricas para todos y que el control periódico que propongan sea trimestral, semestral o incluso anual», añade Palau. Además, se propone una pérdida de peso de entre medio y un kilo semanal, «no se puede establecer una pauta general para todos, habría que ponerles un control personalizado y más frecuente», explica la presidenta del Consejo de Dietistas-Nutricionistas.

Para Cañas, lo que consigue este plan es «hacer sentir a los legionarios culpables de un problema de dar una mala imagen de España sin darles soluciones. Si se supone que ellos son un cuerpo representativo, que su dieta también lo sea y no un plan lleno de lagunas que pueden despistar a quienes no sean expertos en nutrición».

Respecto a las propuestas concretas de la dieta, tampoco son adecuadas a juicio de las nutricionistas. «Sí es positivo que se plantee un mayor consumo de agua y menos procesados y fritos que se coma más despacio. También que reduzcan la cerveza, aunque se debería eliminar, sobre todo porque los gases no son convenientes cuando se realiza ejercicio físico. Sin embargo, la dieta que plantean es muy hipocalórica y no tiene suficientes proteínas, hidratos ni cereales», explica Palau.

La falta de concreción de esta dieta es «un arma de doble filo muy potente», según una coach nutricional

La dieta propone un desayuno con fruta y yogur, media mañana con café o infusión, tostada y fruta. Comida con ensalada, uno o dos platos pequeños (sin especificar), fruta o yogur y agua. Merienda con infusión, leche o actimel y fruta o barrita. Y cena con verdura hervida o ensalada y algo a la plancha. «El actimel de la merienda es una chorrada y la barrita la sustituiría por frutos secos, ya que éstas son procesadas y suelen incluir más azúcares», dice Palau.

«A la dieta le falta concreción. Recomienda un pan pero, ¿qué pan?, fruta sin decir cuál, yogur sin saber si debe ser o no desnatado o edulcorado. Tampoco hay recomendación de legumbres ni de proteínas. Cuando en general en España tenemos déficit de proteínas y más un colectivo que tiene que dar un rendimiento físico elevado. Esta dieta dada así es un arma de doble filo muy potente», afirma Cañas.

Las recomendaciones de la dieta las acompaña el plan puesto en marcha por la Legión de un entrenamiento específico que plantea, en períodos de 12 semanas, una fase de acondicionamiento, otra de aumento de fuerza y resistencia, otra de mejora y una última de mantenimiento. «Tampoco nos parece lógico que la dieta propuesta sea la misma para todas las fases de entrenamiento, ya que según el esfuerzo necesitarán más hidratos o más proteínas, para evitar que el organismo sufra», asegura Palau.

En definitiva, la nutricionista cree que «ningún nutricionista ha participado en este plan y es necesario que se tenga en cuenta a profesionales cuando se quieren alcanzar objetivos, en concreto aquí lo idóneo sería un nutricionista deportivo». «Es un problema que estén dando esta información así y encima ligándola a un complemento salarial. Al final tendrán que buscarse cada uno la vida para encontrar la solución, porque este plan no lo es», concluye Cañas.

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