El Mobile World Congress (MWC) fue el primer gran evento que se llevó por delante el nuevo coronavirus. Con más de 100.000 visitantes y un impacto económico de cerca de 500 millones de euros, su cancelación muestra el impacto del Covid-19 más allá de las consecuencias sanitarias. Y la gran cita del sector del móvil es solo el primero de los grandes eventos cuya anulación puede tener un gran coste económico.

Aunque en ese momento el Gobierno aseguró que no había razones sanitarias para cancelar el MWC, este martes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado las primeras recomendaciones para restringir la celebración de eventos con presencia de público procedente de zonas de riesgo e incluso para cancelar aquellos que carezcan de un gran impacto. La primera consecuencia a corto plazo será la celebración de un partido de Champions League en Valencia a puerta cerrada, el que disputarán el 10 de marzo Valencia y Atalanta de Bérgamo.

Sanidad también ha recomendado hoy cancelar todos los eventos que impliquen participación de profesionales sanitarios porque «de ellos depende la respuesta al coronavirus», según Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

En las próximas semanas, de las Fallas de Valencia a los Juegos Olímpicos, se avecinan grandes eventos de masas cuya celebración está en el aire.

Las Fallas de Valencia, del 15 al 19 de marzo de 2020

Apenas dos semanas quedan para que arranquen las fiestas más populares de Valencia. De momento, no hay ningún indicio de que puedan ser canceladas (hay 15 contagiados por Covid-19 en la Comunidad Valenciana) y, de hecho, este fin de semana distintos actos como La Crida o La primera Mascletá daban comienzo a las fiestas, donde se estima que se concentran hasta 800.000 personas.

En caso de ser canceladas, las Fallas podrían impactar en la comunidad con unas pérdidas de hasta 753 millones de euros, según el único estudio que ha puesto cifras a la fiesta hasta la fecha.

La Semana Santa, del 5 al 12 de abril de 2020

Otro de los eventos más importantes a corto plazo es la celebración de la Semana Santa. La tradicional fiesta religiosa se desarrolla en distintas ciudades, especialmente de Andalucía y en concreto Sevilla, una de las ciudades donde se ha confirmado la transmisión local del virus.

Con un interés turístico y religioso internacionales, la Semana Santa en España comprende 26 ciudades con sus fiestas declaradas de interés turístico internacional más otras 20 de interés turístico nacional. De Andalucía a Castilla y León, las vacaciones de millones de personas y el fervor de muchos devotos está en el aire, aunque hasta el momento el director del Centro de Emergencias y Alertas Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha eludido adelantar posibles medidas.

La Feria de abril, del 26 de abril al 2 de mayo

La de Abril en Sevilla es la más importante pero no la única, sino la primera de muchas ferias que se celebran por toda Andalucía desde la primavera y hasta el final de verano. En todas ellas la aglomeración es seña de identidad y su celebración está también en el aire en caso de restringirse o suspenderse la celebración de eventos masivos. Sobre la sevillana, el alcalde de la ciudad, Juan Espadas, llamaba hace unos días a la «prudencia y la responsabilidad, sin alarmar» y afirmaba que no es bueno «vaticinar qué va a pasar» en los próximos meses.

En el lado económico, de la celebración de la feria sevillana depende una repercusión económica de 700 millones de euros, según un estudio de la Universidad de Sevilla. Esta es la fiesta local más multitudinaria, ya que se estima que en sus nueve días de duración asisten 4,5 millones de visitantes.

Eurocopa 2020, del 12 de junio al 12 de julio

El torneo por naciones se jugará por primera vez en 12 países diferentes: España, Alemania, Inglaterra, Irlanda, Hungría, Azerbaiyán, Dinamarca, Rumanía, Rusia, Holanda, Italia y Escocia. La UEFA, organizadora del evento, se reunió el martes en Ámsterdam y lanzó un mensaje de calma.

«Vamos a tratar de ser optimistas”, señaló el. Presidente de la UEFA, Aleksandr Ceferin. Organizamos una competición que se celebra en doce países. Tenemos preocupaciones relacionadas con la seguridad, preocupaciones por la inestabilidad política, y una de las preocupaciones es el virus. Estamos lidiando con ello y tenemos confianza”.

Preguntado sobre si la UEFA tiene una fecha límite para decidir sobre medidas extremas respecto al coronavirus, entre ellas la posible cancelación del evento, el dirigente esloveno respondió con un rotundo “no”.

Madrid Orgullo, del 1 al 5 de julio

La celebración de MADO (Madrid Orgullo) es la gran fiesta que se celebra en el Barrio de Chueca y algunas de las principales calles de Madrid, durante la “Semana del Orgullo LGTB”, cuyo acto central es la Manifestación Estatal, la más grande de Europa, que tiene lugar el primer sábado de julio. Tan solo a la manifestación central, la organización cifró los asistentes del año pasado en 1,6 millones, aunque la Delegación del Gobierno de Madrid los redujo a 400.000 personas.

En impacto económico, la estimación del año pasado cifraba los beneficios de la fiesta en cerca de 400 millones de euros.

Juegos Olímpicos, del 24 de julio al 9 de agosto

Desde que el coronavirus empezó a traspasar fronteras, la cita olímpica de Tokio ha estado siempre en enfoco mediático. Dick Pound, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), aseguró hace una semana que la propagación del virus podría llevar a la cancelación del mayor evento deportivo del mundo. Sin embargo, desde la organización prefieren no ser alarmistas.

Se espera la participación de más de 11.000. atletas en Tokio 2020, a los que hay que sumar cerca de otros 5.000 deportistas para los Paralímpicos. A esa cifra hay que añadir además los miles de aficionados, periodistas, entrenadores, médicos, directivos…

Las normas del COI contemplan una posible cambio de fecha parra los Juegos, pero en cualquier caso deberán celebrarse en 2020. «Expresamos nuestro compromiso completo con el éxito de los Juegos entre el 24 de julio y el 9 de agosto”, ha señalado hoy Thomas Bach, presidente del COI. “Tenemos mucha confianza en que se vayan a celebrar tal y como está previsto y hay varios grupos de trabajo que están monitoreando la situación desde mediados de febrero”.