La salida del estado de alarma la madrugada de este domingo ha devuelto a los ciudadanos parte de las libertades individuales que se habían restringido para controlar la pandemia. Sin toques de queda en la mayoría de comunidades, la ausencia de cierres perimetrales autonómicos y la relajación de algunas otras medidas, expertos sanitarios ya han advertido del riesgo que puede haber en la evolución de la epidemia.

Uno de los argumentos esgrimidos por el propio Gobierno para el fin del estado de alarma es la vacunación. «Vamos como un tiro», dijo la propia ministra de Sanidad, Carolina Darias, en un mensaje optimista sobre el poder de la vacunación. Efectivamente, las vacunas han mostrado ya su eficacia para proteger, pero algunos casos internacionales como Chile o las islas Seychelles también recuerdan que las vacunas, por sí solas, no controlan la epidemia. Es más, se puede sufrir la mayor ola del virus con un alto porcentaje de población vacunada.

«A veces perdemos un poco el rumbo y sin Estado de Alarma y con un buen ritmo de vacunación pensamos que está todo controlado. Pero el problema sigue ahí», advierte Diego Ayuso, secretario general y portavoz del Consejo Oficial de Enfermería. «Hay que mantener el ritmo de vacunación y mantener las medidas. Si relajamos una de las dos patas, tendremos un fallo que posiblemente se traduzca en un pico pandémico».

Alucinado con las escenas que se vieron el fin de semana en varias ciudades de España con el fin del Estado de Alarma, este experto cree que España tiene mucho que aprender de los países que más porcentaje de su población han vacunado, como Israel, Estados Unidos o Reino Unido. «Han invertido muchísimo en Salud Pública y prevención, lo que les ha llevado a tener ahora un gran control de la pandemia. Y eso les está permitiendo ya tener una actividad económica brutal».

Israel, con un 60% de vacunados, estudia retirar la mascarilla en interiores

En el país del mundo con más porcentaje de población vacunada seis de cada 10 habitantes han recibido, al menos, una dosis de la vacuna. Son el 80% de los mayores de 16 años. El país ha ido recuperando desde hace semanas retazos de la vida normal – como la ampliación de aforos o la vida en exteriores sin mascarilla – sin que se haya visto un repunte de los contagios. La confirmación llegaba la pasada semana a través de una publicación en The Lancet: la vacuna no solo previene los casos graves o muertes por Covid, también disminuye los contagios en un 95%, según los datos recogidos entre enero y abril.

Fue ya a mediados de abril cuando el país – coincidiendo con un 57% de individuos vacunados – eliminó la restricción del uso de mascarilla en espacios abiertos.

Este domingo el país bajó de los 1.000 casos de coronavirus activos, una cifra que no se veía desde marzo de 2020, como informó el periódico local The Times of Israel. Un día antes el Gobierno había anunciado un plan para eliminar restricciones aún impuestas en eventos deportivos, gimnasios y piscinas públicas y ya estudia el impacto de la relajación de medidas para avanzar en otras como el uso de mascarillas en interiores.

El país espera ahora que Estados Unidos autorice el uso de la vacuna de Pfizer en niños de 12 a 15 años para avanzar en este grupo de población.

Chile, nueva ola con un alto porcentaje de vacunados

Dos países ejemplifican, sin embargo, la necesidad de mantener la guardia pese al avance de la vacunación. Uno de los casos es el de Chile, donde un 45% de la población ya había recibido al menos una dosis de la vacuna cuando la región ha experimentado el mayor pico de casos desde el inicio de la pandemia.

En Chile, el aumento de contagios se achaca a la relajación de medidas y la euforia tras el inicio de la vacunación. El país comenzó a administrar dosis en diciembre pero en enero y febrero el país vivió un período vacacional con más movilidad y menos controles, en un momento en que el porcentaje de ciudadanos que habían recibido al menos una dosis de la vacuna era menor (cerca del 20% a finales de febrero, como publica Our world in data).

A estos datos se une un reciente estudio de la Universidad de Chile que muestra que la protección de la vacuna que se ha utilizado mayoritariamente en el país – la china Sinovac, que actualmente analiza Europa – mostró una efectividad del 56,5% pero que tras la primera dosis, esa eficiencia se queda muy baja, tan solo en el 3%.

Seychelles, récord de casos y un tercio de ellos completamente vacunados

Otra de las vacunas procedentes de China (país que ya reconoció la baja eficacia de sus remedios) es la de Sinopharm, que se ha administrado mayoritarimente en las Islas Seychelles, otro de los países más vacunados del mundo donde se está viviendo la peor ola de casos desde que empezó la epidemia.

Según informó la agencia nacional de noticias del archipiélago, uno de cada tres casos actualmente son personas completamente vacunadas. El país, que había reabierto el turismo a inicios de año, ha implantado ahora nuevas medidas como el adelanto del cierre del comercio, la recomendación de trabajar desde casa en profesionales no esenciales, la prohibición de eventos deportivos y el cierre de colegios por tres semanas.

EEUU, en niveles similares a julio de 2020

Estados Unidos es el segundo país de mundo que más ha vacunado en términos absolutos. China es el líder en esa estadística con más de 324 millones de dosis administradas, mientras que en Estados Unidos se han inoculado 260 millones. La campaña de vacunación en el gigante americano arrancó el 14 de diciembre y el objetivo de la administración de Joe Biden es lograr la inmunidad de rebaño para el 4 de julio, el día de la Independencia.

De momento, el ejemplo de Estados Unidos está demostrando una gran eficacia de las vacunas de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson, las tres que han sido aprobadas de momento. En Estados Unidos están en el nivel más bajo de contagios desde principios de octubre, cuando empezó una segunda ola, y en las últimas dos semanas los casos se han reducido un 28%.

Tras el pico de muertes de la ola de enero, cuando se llegaron a contar 3.500 decesos en una sola jornada, el número de fallecidos diarios ha ido bajando paulatinamente. Con el 45% de la población habiendo recibido al menos una dosis y un 34% la pauta completa, las cifras de muertes diarias son las más bajas desde julio de 2020.

Reino Unido, un 90% menos de contagios y muertes

Tras su salida de la Unión Europa, Reino Unido fue el primer país del continente en aprobar la vacuna de AstraZeneca. Y su campaña de vacunación arrancó el 8 de diciembre, casi un mes antes que el resto de países europeos y con un contrato diferente con la farmacéutica anglosueca. Cinco meses después del primer pinchazo, hay un 53% de la población que ya ha recibido al menos una dosis y un 26% que ya están inmunizados.

Y los efectos están a la vista: entre el 1 de diciembre y el 31 de enero, en lo peor de la pandemia, Reino Unido registró 2,2 millones de casos de coronavirus y más de 47.000 fallecidos. En un periodo similar, del 1 de marzo al 30 de abril, ya con la vacunación a pleno rendimiento, hubo 240.000 contagiados y 4.500 muertos. Es decir, un 90% menos de contagios y muertes.

Boris Johnson anunció este lunes un nuevo paquete de medidas y desde el 17 de mayo podrá haber reuniones de hasta 30 personas en exteriores, no habrá restricciones a la movilidad dentro del país y los estudiantes podrán estar sin mascarilla en clase. Además, se podrán realizar eventos de 10.000 personas. Un paso más hacia la normalidad.