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De los códigos QR al termómetro: las medidas Covid ineficaces que persisten dos años después

Código QR en la mesa de una terraza en Pamplona.

Código QR en la mesa de una terraza en Pamplona. Eduardo Parra / Europa Press

La pandemia de Covid supera ya los dos años de duración pero la situación va cambiando y, sobre todo, lo ha hecho en las últimas semanas con el fin de las cuarentenas, del registro de casos leves y el próximo fin de la obligación de usar mascarillas en interiores. Las normas han ido cambiando en función de la situación y la evidencia científica, pero en algunos casos las medidas se han mantenido sin que los científicos entiendan por qué. Por el contrario, otras que llevan tiempo reclamando no se han implementado.

Los menús en códigos QR

Cuando abrió la hostelería tras el confinamiento estricto de 2020, lo hizo sin las cartas de menú. En aquella época se creía que el contagio por la contaminación de superficies era una de las principales vías de transmisión del coronavirus y por ello se puso en marcha el código QR: una imagen que los clientes tienen que escanear con el móvil y les lleva a la web donde está registrado el menú.

Aquella era la época en la que se recomendaba también el uso de guantes en el supermercado o que se desinfectaban las sillas en los bares.

Sin embargo, la teoría sobre el contagio por superficies fue diluyéndose en los primeros meses y ya en abril de 2021 los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC) confirmaron que la evidencia científica no la apoyaba. Afirmaron que la posibilidad de contagio por contacto con una superficie contaminada es de uno entre 10.000.

«Los códigos QR ya no tienen mucho sentido. Vienen de la época en que se creía que buena parte de los contagios venían de tocar superficies contaminadas, pero ya se sabe que no. Y además, ¿de qué sirve un QR cuando no hay distancia entre las mesas y la gente está sin mascarillas en lugares sin ventilación suficiente?», se pregunta el genetista e investigador Covid Salvador Macip.

La toma de temperatura

Otra de las medidas cuya eficacia lleva tiempo en cuestión y que algunos sitios han eliminado pero otros aún lo mantienen son los termómetros a la puerta de determinados lugares públicos. La toma de temperatura se mantiene por ejemplo en el Teatro Real de Madrid. «Esto es aún más absurdo que los códigos QR«, afirma Macip, «la temperatura es una forma de medir la covid bastante ineficaz porque sabemos que hay gente sin fiebre con el virus y gente con fiebre y no tiene el virus… El control de temperatura hace tiempo que se tenía que haber eliminado».

El pasaporte Covid

Desde que se puso en marcha en verano de 2021 para viajar por la Unión Europea, el pasaporte Covid se convirtió en una de las medidas implementadas por las comunidades autónomas para acceder a restaurantes o locales de ocio. El certificado digital donde se muestra el estado de vacunación o el registro de infección pasada se convirtió en una de las polémicas en noviembre en España, por el debate sobre la necesidad o no de implementarlo.

Ya en ese momento expertos en Salud Pública opinaban que se trataba de una medida «más efectista que efectiva para España», puesto que su utilidad más allá de evitar la entrada de personas con Covid – pues la vacuna no protege de la infección – iba más destinada a fomentar una vacunación cuyas tasas ya eran elevadas en España.

Desde la Unión Europea se implementó después una caducidad de nueve meses (ya que la inmunidad decae) y el certificado sigue siendo uno de los requisitos para viajar en la UE.

Las mamparas Covid

Las mamparas de metacrilato para dividir espacios han ido desapareciendo pero también persisten en algunos lugares, aunque su eficacia sea muy dudosa. El verano pasado fueron una de las medidas estrella en los Juegos Olímpicos de Tokio y el experto en transmisión aérea del coronvirus, José Luis Jiménez, valoraba la medida para El Independiente. «Lo de las mamparas es más que nada teatro pandémico, para dar una falsa sensación de seguridad y hacer parecer que estás haciendo algo», afirmaba el experto, quien sin embargo ponía una excepción y es cuando hay una situación «de cajero».

«Las mamparas solo sirven si estás hablando directamente con alguien en un modo supermercado o banco porque rompen el flujo directo de la respiración. El virus que sale del aire de una persona no va directo a la otra persona pero es como el humo de un cigarro, se encuentra un obstáculo y se dispersa», añadía Jiménez.

El control de la ventilación

A diferencia de las anteriores, hay una medida Covid que los científicos tienden a echar en falta y es el control de la ventilación, después de que la evidencia científica haya demostrado que la principal vía de transmisión del coronavirus es la aérea.

«Después de dos años de pandemia la gran olvidada sigue siendo la ventilación. Debería producirse ya una nueva legislación, después de tanto tiempo esto sigue en el ‘debe», subraya Jonay Ojeda, experto en Medicina Preventiva y vocal de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria.

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