Los Premios Goya 2026 celebran este año su 40ª edición consolidados como la gran cita del cine español. La gala tendrá lugar el sábado 28 de febrero de 2026 en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona, ciudad a la que los premios regresan un cuarto de siglo después.
Al frente de la ceremonia estarán Luis Tosar y Rigoberta Bandini, que han sido los elegidos para sustituir a Leonor Watling y Maribel Verdú. Este año, uno de los nombres que más emoción despierta es el de José Ramón Soroiz. El candidato al Goya a mejor actor protagonista por Maspalomas se ha convertido en símbolo de ese cine que mira a las segundas oportunidades.
Un actor de largo recorrido
José Ramón Soroiz Ormazabal (Legorreta, Gipuzkoa, 24 de febrero de 1951) es un actor de teatro, cine y televisión profundamente arraigado en la escena vasca. Allí lleva décadas construyendo una trayectoria tan discreta como respetada. Conocido por el gran público sobre todo por sus trabajos en euskera y por su presencia constante en producciones de la televisión autonómica, Soroiz pertenece a esa generación de intérpretes que han hecho de la continuidad y el trabajo de repertorio su carta de presentación.
Los inicios de José Ramón Soroiz en la interpretación se sitúan en el teatro, donde empezó a formarse y a trabajar antes de consolidarse. Desde finales de los años ochenta y, sobre todo, durante los noventa, fue construyendo una trayectoria teatral vinculada a compañías vascas de referencia como Tantakka, Hika, Vaivén o Txalo, así como a producciones impulsadas por grandes equipamientos escénicos.
En esa etapa temprana y de consolidación destacan obras como La cacatúa verde (Arteszena, 1993, dirigida por Mario Gas) o Florido Pensil (Tantakka, 1996, dirección de Fernando Bernués). Estos títulos lo situaron en circuitos profesionales sólidos y le permitieron foguearse en repartos amplios y exigentes. A finales de los noventa y primeros dos mil amplió su presencia escénica con obras como Agur Eire… Agur (1998) o Muerte accidental de un anarquista (2001). El teatro ha seguido siendo un pilar constante en su biografía artística incluso después de hacerse más conocido por su trabajo en cine y televisión.
Consolidación televisiva
Si el teatro fue su primera escuela, la televisión autonómica vasca (ETB) se convirtió pronto en su plataforma de consolidación y popularidad. Durante más de tres décadas, Soroiz ha sido un rostro recurrente en la cadena, participando en numerosas series que marcaron época para el público vasco. Entre ellas, una de las más recordadas es Bi eta bat, una sitcom emitida en los años noventa que alcanzó un estatus de clásico local. En ella, su presencia resultó clave para el éxito de la producción.
Su trayectoria televisiva incluye papeles protagonistas o destacados en series como Jaun ta jabe, Goenkale, Maite, Ertzainak o Martin. Todas ellas son producciones estrechamente vinculadas a ETB y lo consolidaron como un intérprete de referencia en ficción seriada en euskera. Además, dio el salto a producciones de ámbito estatal con apariciones episódicas en series como la popular Policías, en el corazón de la calle.
En la última década, una de sus interpretaciones televisivas más comentadas ha sido la de Txato en Patria (HBO, 2020). En esta adaptación de la novela de Fernando Aramburu, Soroiz encarna a una de las figuras centrales del relato sobre la violencia de ETA y sus consecuencias en la vida cotidiana.
Carrera cinematográfica y reconocimiento
En paralelo a su trabajo teatral y televisivo, José Ramón Soroiz ha desarrollado una filmografía que, aunque inicialmente discreta, se ha ido cargando de títulos clave del cine vasco y español contemporáneo. Entre sus primeras apariciones destacan películas como El anónimo (1989) o Crónica de la guerra carlista (1986), producciones donde fue sumando experiencia en pantalla grande.
El gran salto de visibilidad en cine llegó con Vacas (1991), de Julio Médem, uno de los títulos fundacionales del nuevo cine vasco de los noventa. En los años 2010 y 2020 su presencia en proyectos de prestigio se intensifica con títulos como Loreak (2014), de Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, y Cinco lobitos (2022), de Alauda Ruiz de Azúa, ambas muy bien recibidas por la crítica y la industria.
El reconocimiento mayor llega con Maspalomas (2025), de Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, donde firma una de las interpretaciones protagonistas más alabadas de su trayectoria y por la que obtuvo la Concha de Plata a la mejor interpretación protagonista en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y el Premio Feroz 2026 al mejor actor protagonista.
La carrera al Goya a mejor actor protagonista
En los Goya 2026, José Ramón Soroiz compite en la categoría de mejor actor protagonista, uno de los apartados tradicionalmente más disputados de la gala. Comparte nominación con:
- Alberto San Juan por La cena
- Miguel Garcés por Los domingos
- Mario Casas por Muy lejos
- Manolo Solo por Una quinta portuguesa.
La película de Goenaga y Arregi llega a la gala como una de las grandes favoritas, con nominaciones en mejor película, dirección y guion. Su reciente victoria en los Feroz como mejor actor protagonista, junto al eco que ha dejado su Concha de Plata en San Sebastián, lo sitúan como uno de los nombres más repetidos en las quinielas, aunque en la misma pelea están actores tan reconocidos como Alberto San Juan o Mario Casas.
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