El actor estadounidense Robert Carradine ha muerto a los 71 años, según han informado medios norteamericanos como Deadline y Variety y ha confirmado su familia en un comunicado. El intérprete, miembro de una de las sagas más reconocidas del cine estadounidense, se ha suicidado tras una larga lucha contra el trastorno bipolar.

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“En un mundo que puede parecer tan oscuro, Bobby siempre fue un faro de luz para quienes lo rodeaban. Estamos desconsolados por la pérdida de esta hermosa alma y queremos reconocer la valiente lucha de Bobby durante casi dos décadas contra el trastorno bipolar”, ha señalado la familia. “Esperamos que su experiencia pueda arrojar luz y animar a abordar el estigma asociado con las enfermedades mentales”.

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Su hermano, el también actor Keith Carradine, ha explicado que Robert “luchó durante dos décadas contra el trastorno bipolar, que finalmente lo venció”. “No hay nada de qué avergonzarse. Fue una enfermedad que lo ha vencido, pero quiero celebrar su lucha contra ella y su hermosa alma", ha señalado. "Tenía un don inmenso y lo echaremos de menos cada día. Nos consolará lo gracioso que podía ser, lo sabio, comprensivo y tolerante que era. Así era mi hermano pequeño”.

Carradine, hijo pequeño de John Carradine, es conocido para el gran público por su papel de Sam McGuire, el padre de la protagonista en la serie juvenil de Disney Channel Lizzie McGuire, encabezada por Hilary Duff. La actriz ha escrito en Instagram: “Esto duele. Es muy difícil afrontar esta realidad sobre un viejo amigo. Había tanta calidez en la familia McGuire y siempre me sentí muy cuidada por mis padres en la ficción. Siempre estaré agradecida por eso. Estoy profundamente triste al saber que Bobby estaba sufriendo. Me duele el corazón por él, por su familia y por todos los que lo querían”.

"Un tipo genial"

También Jake Thomas, que interpretó a su hijo en la serie, ha compartido un mensaje en redes sociales: “Hoy me duele el corazón. Tuve la suerte de conocer a Bobby durante la mayor parte de mi vida. Y era uno de los tipos más geniales que se podían conocer. Divertido, pragmático, a veces gruñón, siempre un poco excéntrico. Era un actor, músico y director con talento. Pero, por encima de todo, era familia”. Y ha añadido: “Lo admiraba cuando era niño. Y más tarde me di cuenta de que él también pensaba que yo era bastante especial. Supongo que algo estaba haciendo bien”.

Nacido el 24 de marzo de 1954, era el hijo menor del veterano actor John Carradine y hermano de David Carradine y del propio Keith Carradine. Su debut en el cine se produjo en 1972 con el wéstern Los Cowboys, junto a John Wayne. Según relató en distintas ocasiones, fue su hermano David quien le animó a presentarse a la audición asegurándole que “tenía todo que ganar y nada que perder”.

A lo largo de los años 70 y 80 participó en títulos como Malas calles, de Martin Scorsese, El regreso, el wéstern de Walter Hill Forajidos de leyenda –junto a sus hermanos David y Keith y otras estrellas como los hermanos Randy y Dennis Quaid– y la comedia universitaria La revancha de los novatos, convertida con el tiempo en título de culto. Su filmografía incluyó también trabajos posteriores como Django desencadenado, de Quentin Tarantino.