El canciller alemán es el primer líder mundial con quien se encuentra Donald Trump después de iniciar, junto con Israel, la guerra contra Irán el pasado sábado. Trump ha diferenciado entre Alemania, que ha sido "fantástica", y España, "poco amistosa" en su encuentro con Merz. Y ha ido más allá. "Tienen buena gente pero un liderazgo terribl, ya lo vimos cuando quisimos que dedicaran el 5% a defensa en la OTAN". Y ha remarcado: "Nadie nos va a decir que no usemos las bases estadounidenses". Para anunciar que "corta todo trato comercial con España".
En un arranque inesperado, ante el canciller alemán, ha indicado que había dado órdenes al secretario del Tesoro, Scott Bessent, para que suspenda todo el comercio con España. "No queremos tener nada que ver con España… España no tiene absolutamente nada que necesitemos".
"Todo empezó cuando pedí que cada país europeo llegara al 5%, que es lo que deberían estar haciendo. Alemania fue entusiasta, todos lo fueron. España no lo hizo. Y ahora España dice que no podemos usar sus bases. Eso se acabó. Podemos usar sus bases si queremos. Podemos volar y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no podemos hacerlo. Pero no tenemos que hacerlo. Fueron poco amistosos. Les dije que no queremos nada en España. No hay absolutamente nada que necesitemos. Tienen gran gente, pero no tienen gran liderazgo", ha dicho Trump ante un Merz mudo y con cara de circunstancias.
El enfado de Trump con España nunca había llegado tan lejos pero viene de atrás. El desplante en la cumbre de La Haya, cuando se elevó el gasto en defensa al 5%, quedó diluido porque finalmente hubo acuerdo entre los aliados y se dejó tiempo a España para que demostrara si podía cumplir así. Pero Trump apuntó a España en la lista de los países poco amistosos. Y con la guerra de Irán la situación ha empeorado. El presidente del Gobierno español ha condenado los ataques y se ha ganado los elogios de Irán y la condena de Israel. El Gobierno de Pedro Sánchez se ha negado a que se usen las bases de Rota y Morán. Y eso ha sido determinante para Trump. No quiere nada de España.
También Trump ha criticado al Reino Unido. "No tenemos a Churchill en Reino Unido", ha dicho despectivamente el presidente de Estados Unidos. A Trump le ha dolido que Starmer retrasara su aprobación del uso de las bases.
El canciller alemán, en lugar de defender o explicar el caso español, ha aludido a cómo España no quería cumplir con el 5% en defensa, y trataron de reconducirlo. Lejos de comportarse como un líder europeo, se ha sumado a las tesis de Trump y ha suscrito sus argumentos. De este modo, España no cuenta con Alemania, primera economía de la UE, para solventar la crisis con Estados Unidos.
Todo "inutilizado" en Irán
Sobre la operación contra Irán, Trump se ha mostrado confiado y ha insistido en que EEUU no se vio arrastrado por Israel, como dio a entender Marco Rubio, secretario de Estado. "No tienen armada; está inutilizada. No tienen fuerza aérea; está inutilizada. No tienen detección aérea; está inutilizada. Su radar está inutilizado, y casi todo está inutilizado", dijo Trump sobre el régimen iraní. "Lo estamos haciendo muy bien".
El sábado, horas después del inicio de los ataques contra Irán, el canciller Friedrich Merz, junto con el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, dijeron que habían sido informados de los ataques, pero que no habían participado en ellos. No los condenaron. Denunciaron los esfuerzos de Irán por obtener un arma nuclear e instaron a los líderes iraníes a detener de inmediato los contraataques contra Israel y los intereses estadounidenses en la región.
El domingo por la noche, Merz, Macron y Starmer emitieron una declaración conjunta en la que señalaban que "tomarían medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, posiblemente facilitando acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones en su origen". Es decir, abrían la puerta a su intervención en la guerra, pero en términos de defensa.
De los tres quien más ha disgustado a Donald Trump es el británico Keir Starmer, ya que mantuvo distancias con la intervención, aunque sí que permitió el uso de bases británicas en la región con fines defensivos. "Es muy triste ver que la relación (entre Estados Unidos y el Reino Unido) obviamente ya no es la que era (…) Nunca creí que vería esto del Reino Unido", dijo Trump, quien sí se mostró satisfecho con Francia y Alemania.
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hace 4 semanas
A este mafioso del pelucón mal teñido ni agua. Las facturas de tu aquelarre las pagas tú payaso.
hace 1 mes
Para lo bueno y para lo malo
Que esperaban de todo esto?
hace 1 mes
Me da que se le va hacer muy largo a Pedro Sánchez, todo este tiempo en el que quiere permanecer en el Gobierno a toda costa, hasta finales de 2027, tanto dentro de España, como fuera de ella.