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Trump se salva tras el ataque de un "pistolero solitario" en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca

Donald Trump comparece tras el tiroteo.
Donald Trump comparece tras el tiroteo. | EFE
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"Esta es una profesión peligrosa". Donald Trump, con pajarita, ha comparecido ante los periodistas poco después de ser evacuado del hotel Washington Hilton, donde se celebraba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Era su primera vez. Y podría haber sido la última. Ha contado que un joven de 31 años había sido arrestado cuando irrumpió a tiros en el vestíbulo del hotel. Es "un lobo solitario", ha dicho Trump. Se llama Cole Tomas Allen, de 31 años, profesor e ingeniero de California.

El jefe interino del Departamento de la Policía Metropolitana (MPD), Jeff Carroll, ha informado de que el sospechoso cargaba con un arsenal compuesto por "una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos" al momento de asaltar un puesto de control del servicio secreto en el vestíbulo del hotel a las 20:36 hora local (00:36 GMT). Difícilmente habría pasado así el detector de metales.

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A pesar del intercambio de disparos en los pasillos del hotel, el sospechoso ha resultado ileso, pero ha sido trasladado a un hospital para su evaluación. Está acusado de utilizar un arma de fuego para cometer un delito violento y agredir a un agente federal, según la fiscal federal de Columbia, Jeanine Pirro. Cole Tomas Allen es ingeniero mecánico de profesión y profesor en una institución educativa en Torrence, California. Allen está registrado como votante del Partido Demócrata.

Un oficial de la División Uniformada del Servicio Secreto fue alcanzado por una bala, pero su chaleco antibalas evitó heridas mortales, informa Efe. El agente fue trasladado a un hospital local y se encuentra "con buen ánimo", según Jeff Carroll.

"Estaba muy lejos"

La investigación ha pasado a ser un esfuerzo conjunto entre el Servicio Secreto, la Policía Metropolitana y el FBI para determinar los motivos que llevaron al detenido a intentar vulnerar la seguridad del evento, al que asistía el presidente Donald Trump por primera vez. En su primer mandato boicoteó todos estos eventos y también lo hizo el año pasado.

Junto a Trump estaba la primera dama, Melania. Compartían mesa con el vicepresidente, J.D. Vance. Al evento también asistían el secretario de Estado, Marco Rubio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el director del FBI, Kash Patel.

Trump ha confirmado que el tirador "estaba muy lejos" de él, "a unos 45 metros". En un principio creyó que al escuchar el ruido de los disparos que se había caído una bandeja al suelo. "Miré a ver qué pasaba", ha relatado. "Era un loco", ha añadido. No habría podido atravesar las puertas del gran salón donde él se encontraba. Pero ha aprovechado para defender su proyecto de salón de baile en la Casa Blanca, ya que sería más seguro.

Todos al suelo

Ha publicado el presidente un breve vídeo de vigilancia en el que se veía a un hombre corriendo y pasando por delante del control de seguridad del Washington Hilton, donde se celebraba la cena. En el vídeo, los agentes desenfundan sus armas y empiezan a disparar. Los invitados llevaban unos cinco minutos de cena cuando se produjo un alboroto en la parte trasera del salón de baile. Apenas habían servido el aperitivo: ensalada de guisantes y burrata.

Según el grupo de prensa de la Casa Blanca, los periodistas con quienes viaja con el presidente, un miembro del servicio secreto gritó: "Se han producido disparos". Los agentes, con las armas desenfundadas, se han desplazado a toda velocidad por los pasillos para llegar al presidente. Cientos de asistentes se tiraron al suelo debajo de sus asientos en las mesas. Los agentes de seguridad se han asegurado de que el presidente y la primera dama pudieran salir del recinto, convenientemente escoltados.

En las afueras del Washington Hilton, donde se celebraba la Cena de Corresponsales, es donde John Hinckley intentó asesinar al presidente Ronald Reagan en 1981.

También Trump ha recordado que no es la primera vez que sobrevive a un intento de atentado. En julio de 2024, en plena campaña electoral en Pensilvania, un francotirador disparó contra él y una de las balas le rozó la oreja. Fue cuando más cerca estuvo de un desenlace fatal. Dos meses antes de las elecciones un hombre armado rondaba su campo de golf en Florida. "Estos atentados les suceden a las personas que más hacen", ha sentenciado Donald Trump. "Odio decir que me siento honrado", ha remarcado. Trump se estaba colocando en la estela de Abraham Lincoln, JFK Kennedy, o Reagan. Cuando su popularidad está bajo mínimos y está atascado en el laberinto de Irán.

1 Comentarios

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  1. Este Sr lejos de preguntarse si hay algo más detrás de las acciones que conocemos sigue creyéndose algo así como un destino de Dios

    Odio decirlo: me siento honrado

    En serio que alguien normal puede llegar a verbalizar semejante idiotez?

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