La imputación de este lunes al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, genera "dudas" entre los socios de Sumar y otros aliados externos del Ejecutivo de coalición. La primera fuerza en ponerlo en evidencia apenas minutos después de conocerse la decisión judicial fue la portavoz parlamentaria del Grupo Plurinacional Sumar, Verónica Martínez Barbero. Preguntada por ello, y por una imputación a la que al socialista se le atribuyen presuntos delitos de tráfico de influencias, pertenencia a organización criminal y falsedad documenta en relación al caso del rescate de la aerolínea Plus Ultra, la responsable parlamentaria cuestionó las actuaciones de algunos jueces: "Sabemos cómo se han comportado últimamente algunas de las señorías y en general la judicatura con algunos supuestos". Con ello, trasladó que es "lógico" que pueda tener "algunas dudas".
Sin dejar de incidir en que todo es muy precipitado y que debe dejarse investigar y debe predominar la presunción de inocencia, Martínez Barbero sí añadió que no cree que "nadie que siga las noticias" con regularidad pueda sentirse "sorprendido" de que en Sumar "algunos tengamos dudas sobre el origen de las acusaciones". Pese a ello, si todo "se aclara, me corregiré". Confía en que esas dudas "se solventarán". La portavoz evitó el uso explícito de lawfare, hay que destacar. "Vamos a ver lo que hay, no tenemos información". Por ahora, el juez señala a Zapatero como presunto líder de una trama de tráfico de influencias.
La magenta no profundizó más en el asunto. Preguntada por qué supone esto para la imagen del Gobierno de coalición y la futura fotografía del expresidente, muy vinculado al PSOE de Sánchez, incluso en mítines en Castilla y León y Andalucía, o como negociador con Carles Puigdemont en los peores momentos, trasladó que no es lo importante. "En lo que estamos es en la prórroga de los alquileres más allá de cualquier foto. Lo que tiene que hacer el gobierno es gobernar y ya veremos como avanza esto", finalizó. Sumar en estos momentos no se plantea la salida del Ejecutivo. Desde el PSOE también se ha denunciado la posibilidad de que haya persecución judicial.
Antes que Movimiento Sumar, formación a la que pertenece Martínez Barbero, compareció la representante de Compromís, ya fuera de la confluencia magenta en el Congreso. Àgueda Micó incidió en que "antes, cuando salía una imputación, le dábamos relevancia", pero desde un tiempo reciente tiene "sensaciones diferentes", lanzó, sugiriendo esa desproporción en las investigaciones entre perfiles de derecha o de izquierdas. "Tendremos que ver si esto está justificado o Zapatero está siendo víctima de esta guerra judicial que hace tiempo ha empezado el PP", afirmó.
"A mí personalmente me sorprendería que Zapatero hubiera participado en este caso de corrupción". Confió en que el próximo 2 de junio, cuando el socialista tendrá que declarar en la Audiencia Nacional, "demuestre si hizo ese trabajo y si tiene las facturas" sobre labores de consultoría en torno al rescate de la aerolínea, entre otros. En Compromís, pese a ello, comprometen una férrea reacción "si se demuestra que alguien ha metido la mano". "Por ahora, queremos aplicar prudencia". En la misma línea se movió su compañero de espacio valenciano, pero aún dentro de Sumar, Alberto Ibáñez.
Más contundentes fueron Tesh Sidi, de Más Madrid, o Gerardo Pisarello, de Catalunya en Común en sus respectivas comparecencias de prensa de este martes en el Congreso, de forma previa a la reunión de la Junta de Portavoces. Sidi se sumó a esa "prudencia", pero sí alertó de que parece ponerse "de manifiesto que determinadas investigaciones judiciales van por un carril", pero eso no ocurre si "eres del PP". Ejemplificó con alusiones a la trama Kitchen o al caso de Alberto González Amador, el novio de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso.
"No queremos entrar en el 'y tú más', máximo respeto. Vamos a esperar a tener más información". Pero "sabemos del uso mediático" que se ha dado a este tipo de imputaciones. Enumeró casos como el de Mónica Oltra o el caso Neurona contra Podemos, que "acabaron archivadas pero construyeron un relato muy dañino y de desgaste" para las izquierdas.
Pisarello, por su parte, y tras insistir en "la cautela en un momento como este", sí consideró como "opinión personal" a Zapatero como "un enemigo a batir" por parte de "determinados sectores del poder judicial" por haber sido muñidor de ese apoyo de Junts o las alianzas de izquierdas para este actual Gobierno de coalición. Por la "presencia de independentistas u otras fuerzas de izquierdas" en el Ejecutivo o por "el talante republicano y favorecer a otras fuerzas progresistas en América Latina". Cuestionó que quien haya impulsado esta investigación sea la UDEF, "aquella 'policía patriótica' utilizada durante años por el PP", y por "una Audiencia Nacional que no mostró interés por averiguar quién era 'M. Rajoy'".
Puntualizó: "Que la justifica investigue. Que se respete la presunción de inocencia y que tengamos en cuenta que no es la primera vez que vemos a algunos jueces en algunas instancias actuar de manera abiertamente política. Evitó igualmente el uso del término lawfare.
Podemos, los más duros
La última en comparecer fue Ione Belarra, la secretaria general de Podemos. Para ella, "la derecha tiene muchas ganas" a Zapatero desde hace tiempo, por ese papel de mediador. "No deja de ser sorprendente -la imputación- teniendo un expresidente como Mariano Rajoy que montó 'la policía patriótica' para proteger a sus corruptos y perseguir a sus adversarios", compartió la misma senda de Pisarello. Añadió a "Aznar, que es un criminal de guerra, o a Suárez, que ha resultado ser un agresor sexual". Se posicionó en los mismos términos que Pablo Iglesias por redes sociales.
En todo caso, se mostró más dura contra el Gobierno, a quien sí cree que pasará factura el asunto. Los morados son socios externos de Sánchez. Para ella, el Ejecutivo "cada vez lo tiene más difícil", por la "guerra sucia judicial" como por los casos de corrupción que siguen aflorando, con tramas como la del caso Koldo. Acusa de inacción a Moncloa frente a ese 'lawfare', pero también a implementar o al menos a presentar medidas ambiciosas en ámbitos como el de la vivienda. Exigió, además, democratizar la justicia.
Se sumó Irene Montero, su número dos, también por X, a valorar el asunto. "Suárez acusado de agresión sexual, González los GAL, Aznar criminal de guerra, Rajoy la policía política... La cosa es que el PSOE cada vez lo tiene más difícil porque no hace lo que toca con el coste de la vida y la vivienda ni con la derecha que tantas ganas le tiene a Zapatero". En todo caso, Podemos no prevé que Sánchez vaya a anticipar elecciones generales ni en el peor de los casos.
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