Murcia está en erupción y mucha gente en España no lo sabe por culpa de la alta tensión del conflicto en Cataluña. El AVE aterrizará en la ciudad sin soterrar supuestamente en 2018, y los vecinos de los barrios del sur que llevan más de 20 años reclamando el soterramiento ante la peligrosidad de los pasos a nivel rechazan que la alta velocidad llegue en esas condiciones, porque aumentará el riesgo.

El enfrentamiento entre el movimiento vecinal, por un lado, y Fomento por otro ha estallado desde mediados de septiembre: cortes pacíficos de vía, cargas policiales, detenidos, acampadas, destrozos, agresiones a periodistas y circulación ferroviaria cortada. La mañana del lunes los trenes de Cercanías y de Media y Larga Distancia seguían cortados desde Murcia hacia Cartagena y hacia Orihuela (Alicante).

Son tantos los desmanes que deja el AVE en tierras murcianas que Adif, el encargado de la infraestructura, no sabe ni qué hacer. La última ocurrencia ha sido inundar de publicidad sobre los parabienes de la llegada de la alta velocidad los principales diarios, La Verdad y La Opinión. El folleto distribuido y magníficamente editado aparece en el archivo adjunto. El documento también recuerda que el soterramiento llegará en 2023 pero las plataformas vecinales acusan a Fomento de mentir. “El soterramiento comienza ya”, proclaman las hojas publicitarias.

Varios de los vecinos implicados con la Plataforma por el Soterramiento cargaron en Twitter contra el desembarco de publicidad masiva en un momento de máxima tensión. Antonio Hernández, vecino de Santiago El Mayor (donde está el paso a nivel más peligroso de España, con un reguero de muertos y heridos en los últimos años) replicó el domingo al consejero de Fomento de Murcia Pedro Rivera.

El problema sigue sin visos de solucionarse. La semana pasada varios encapuchados tiraron vallas del muro que Adif está instalando, en ocasiones a centímetros de las casas, para la llegada provisional del AVE. El acto vandálico, condenado por la plataforma, ha mantenido los trenes hacia el sur (Cartagena) y el Levante (Alicante) cortados durante cuatro días. El domingo se restableció la circulación pero por la tarde un grupo de vecinos ocupó uno de los pasos a nivel de forma pacífica y hubo que cortar de nuevo el tráfico.

Las manifestaciones por el centro de Murcia son cada vez más numerosas, llegando a reunir la última a más de 50.000 vecinos según los asistentes. Murcia no quiere el AVE: quiere el soterramiento.