La experiencia en el puesto de los profesores y maestros que actualmente trabajan con contratos de interino en la enseñanza pública se tendrá más en cuenta en las convocatorias para convertir sus plazas en fijas. Ese es el compromiso expresado este jueves por el Ministerio de Educación a los principales sindicatos del ramo –UGT, CCOO, CSI-F y STEs– dentro de las negociaciones que sostienen para ordenar la oferta de empleo público extraordinaria en la Administración.

Sin embargo, otros elementos introducidos en la propuesta del Gobierno pueden dejar sin efecto este avance en las reivindicaciones del colectivo, por lo que las centrales han decidido endurecer su posición y convocar movilizaciones para conseguir una mayor garantía de que los interinos partirán con cierta ventaja en los próximos procesos de selección.

Ya en marzo de este año, cuando se firmó el acuerdo entre los sindicatos de la función pública y el Ministerio de Hacienda para reducir la temporalidad y la interinidad en las plantillas públicas al 8% –proceso en el que se circunscribe la batalla de los docentes de la enseñanza pública–, el Gobierno dejó claro que el proceso se centraría en consolidar plazas, no a los actuales trabajadores en sus puestos. También en un reciente documento elaborado para fijar los criterios a seguir en las convocatorias de oposiciones en las distintas comunidades autónomas.

Dicho de otro modo, se tendrían que realizar ofertas públicas de empleo al uso, extraordinarias en el sentido de que superarían la tasa de reposición de efectivos del 100%, y que el acceso a las plazas fijas se haría bajos los principios de libre concurrencia, es decir, que todos los candidatos, interinos en activo o aspirantes de fuera de la Administración, partirían de la misma casilla de salida.

Los sindicatos quieren que se valore la experiencia de los interinos para que puedan mantener su puesto

Los sindicatos consideraron que no era justo para muchos trabajadores que llevan a años en sus puestos. Sin ir más lejos, en la enseñanza pública hay una interinidad que supera el 25%. Como alternativa, propusieron abrir un periodo transitorio, como el que se desplegó entre 2007 y 2011 con motivo de la Ley Orgánica de Educación (LOE), en el que se tuviera en cuenta la experiencia previa de los trabajadores actualmente en plantilla y que, sobre todo, estableciera unas nuevas pruebas de acceso únicas, aunque con diferentes fases, en las que cada una de estas no fuera eliminatoria.

Es decir, que quien suspendiera el examen de oposición pudiera realizar la fase de concurso con la opción de compensar el suspenso previo.

Avances en la propuesta del Gobierno

En respuesta, el Gobierno ha puesto sobre la mesa una propuesta que supone avances, pero también portazos a las aspiraciones de los sindicatos.  En primer lugar, ha abierto la mano a que la experiencia pese en las pruebas de acceso. Si hasta la fecha la fase de concurso suponía el 33% de la calificación final, ahora supondría un 40% y el 60% restante correspondería a la fase de oposición.

Dentro de ese 40%, el Gobierno amplía de cinco puntos a siete la ponderación de la experiencia previa en las tareas a desarrollar, algo que beneficia claramente a los actuales docentes interinos. Sin embargo, el Gobierno introduce otros siete puntos para otro tipo de méritos y limita a 10 puntos el peso que pueden tener la suma de ambos elementos. Es decir, la experiencia en el actual cargo volverá a pesar lo mismo que los trabajos previos de otros aspirantes en muchos casos.

Por otro lado, el Gobierno también se habría comprometido a no cambiar los actuales temarios hasta al menos 2020, lo que de alguna manera satisface otra de las demandas sindicales.

Sin embargo, el Gobierno sigue enconado en que las diferentes partes de las pruebas de acceso sean eliminatorias. Y es aquí donde se han plantado los sindicatos.

Manga más ancha con los profesores más veteranos

Al mediodía de este jueves, las centrales han decidido encerrarse en el Ministerio de Educación para reclamar al Gobierno que levante la mano también en esta cuestión. No obstante, los representantes de CSI-F no han secundado esta medida al considerar que era «excesiva», según han indicado a este periódico, más aún cuando se han producido avances en lo relativo a la ponderación de la experiencia.

Tras encerrarse en el Ministerio de Hacienda, los sindicatos convocarán manifestaciones

Sea como fuere, la presión de los sindicatos ha llevado a que el Gobierno haya accedido a comprometerse, como forma de desbloquear la situación, a instar a las comunidades autónomas a que establezcan un sistema específico para facilitar que los docentes mayores de 55 años puedan conservar su puesto de trabajo.

Sin embargo, fuentes de Educación sostienen que es exigible su carácter eliminatorio, de acuerdo con la interpretación de principio de mérito y capacidad en el acceso a la función pública.

Añaden que que será en las siguientes reuniones en las que se tratará la concreción de plazas que se ofertarán en la Oferta de Empleo Público de las diferentes administraciones educativas, así como lo referido a la modificación de los temarios que deben regir los procesos selectivos a partir de la convocatoria de 2020.

Y es que, pese a que en el mes de marzo se habló de la posibilidad de consolidar más de 90.000 plazas de interino en la educación en toda España, las cifras planteadas hasta el momento por las comunidades autónomas dan como resultado unas 60.000.

Pese a todo, los cuatro sindicatos, también CSI-F, han decidido convocar movilizaciones en las próximas semanas para seguir presionando al Ministerio de Educación.