Testa Residencial, el mayor grupo de alquiler de vivienda de España, prepara su salida a bolsa para el segundo trimestre de 2018, en una operación que ha despertado tanto interés en el sector financiero -valdrá más que Hispania, Axiare y Lar-, que podría generar cierto malestar entre los bancos interesados en participar en la OPV (Oferta Pública de Venta).

La socimi, participada por Santander, BBVA y Acciona, quiere cerrar antes de fin de año -probablemente antes de las elecciones catalanas del 21D– financiación por importe de 800 millones de euros. Para garantizarse el dinero, la cúpula del gigante inmobiliario había prometido a los bancos que estuviesen dispuestos a desembolsarlo un puesto relevante en la salida a bolsa, como coordinadores globales. Pero la promesa se les ha ido de las manos, ante la avalancha de compromisos de financiación que ha recibido. La banca tiene liquidez y el sector financiero vuelve a estar de moda.

El objetivo de Testa es lograr un préstamo a cinco años por importe de 350 millones de euros, junto a un préstamo puente (bridge to bond) de otros 350 millones y una línea de crédito corporativo (revolving credit facility) de 100 millones más. En conjunto, 800 millones destinados a refinanciar deuda y a ampliar la cartera del gigante del alquiler.

La sobreoferta de financiación supone que Testa logrará el crédito con unas condiciones muy favorables

Testa ha recibido compromisos para participar en esta financiación por 3.300 millones, es decir, cuatro veces más de lo que necesita. Hasta dieciséis bancos, entre los que figuran Santander, Credit Suisse, Deutsche Bank, Société Générale, Goldman Sachs, Citi, JPMorgan, BofA Merrill Lynch, Natixis, HSBC, BNP Paribas e ING, quieren un puesto clave en el debút bursátil. Y no hay hueco para todos.

“La sobreoferta de financiación supone que Testa logrará el crédito con unas condiciones muy favorables, al tiempo que muchos de los bancos que han ofrecido capital se molestarán. La compañía va a tener que decidir con quién cierra la financiación y trabaja en la operación de salida a bolsa”, explican fuentes conocedoras del proceso.

Dieciséis bancos quieren participar en la colocación de una compañía que consideran “buena y con poco riesgo”

“El gran interés que ha desatado la socimi responde a que es una buena compañía con poco riesgo; y a que había prometido una posición de liderazgo en la salida a bolsa a las entidades que pusiesen mucha financiación. Ahora la dirección del grupo tiene dos opciones: desdecirse y rechazar a la mitad de los bancos que ha mostrado su voluntad de conceder crédito, o mantener su promesa y hacer un sindicato para la OPV con muchos bancos, más de lo habitual y de lo necesario”, añaden las mismas fuentes.

“Además, algún banco que haya mostrado un compromiso de financiación muy fuerte, si se considera con capacidades para liderar la operación, podría decidir retirarse si le ofrecen un puesto secundario”, opinan.

El gigante del alquiler, en cifras

La compañía especializada en alquiler de vivienda está participada por Santander (38,8%), BBVA (26,9%), Acciona (21%) y Merlin (12,7%). El grupo fue constituido en octubre de 2016 a partir de la socimi Merlin, con viviendas procedentes de la compra de Testa y Metrovacesa.

Testa Residencial cuenta con 9.041 viviendas en alquiler, valoradas en 1.816 millones de euros. Esta valoración supone que, en su debút bursátil, valdrá más que Hispania, Axiare y Lar España.