El año 2017 se despidió dejando a su paso un dato que para muchos pasó inadvertido: el consumo de los hogares superó su renta disponible en el tercer trimestre del año, por primera vez desde que hay registros en el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Este desfase entre ingresos y gastos ocurre cada primer trimestre del año desde el inicio de la crisis, pero no en los meses del verano. Además, de acuerdo con las explicaciones del INE, no vino tanto del lado de los ingresos, como cabría pensar en medio del debate sobre la calidad del empleo y las exiguas subidas de las pensiones, como del gasto.

La relevancia de este indicador radica en que si los hogares consumen más de lo que ingresan tienen que recurrir al endeudamiento. Y en efecto, los últimos datos publicados este martes por el Banco de España reflejan que los créditos al consumo de las familias se dispararon entre agosto y noviembre del año, con una tasa interanual superior al 5%, por encima de los años precedentes. De esta forma, el saldo total de los préstamos al consumo superó los 182.000 millones de euros en noviembre, la cifra más alta desde julio de 2013.

Esto se refleja de forma velada aún en el grado de endeudamiento total de los hogares, que se sigue reduciendo a un ritmo cercano al 1% anual –inferior al 1,3% del 2016—porque el saldo deudor vinculado a la compra de vivienda sigue reduciéndose a un ritmo superior al 2%, con el Euríbor aún en mínimos, y continúa siendo el grueso del apalancamiento doméstico.

En concreto, el 74,3% de la deuda de los hogares sigue depositada en créditos para la compra de viviendas.  Sin embargo, este porcentaje superaba el 78% en 2014, al inicio de la recuperación. Desde entonces, la deuda total de los hogares se ha reducido en un 6%, con ese cambio de patrón de fondo.

El Banco de España explica el nuevo escenario

El Banco de España viene indicando desde hace unos meses que las entidades de crédito continúan financiándose en buenas condiciones, lo que ha contenido los costes medios del crédito bancario a hogares y empresas, cerca de mínimos históricos, y ha animado la solicitud de préstamos.

Esta evolución de los flujos, ha confirmado el banco emisor, se ha traducido en una moderación del ritmo de contracción de la deuda viva del sector privado.

Con todo, esto no está impidiendo que la situación patrimonial de las familias haya continuado reforzándose, puesto que sus rentas se habrían incrementado y sus deudas habrían disminuido. Sin embargo, como se ha podido observar durante el verano, los hogares han aumentado sus gastos por encima de esos márgenes.

Por otro lado, los resultados de la última edición de la Encuesta sobre Préstamos Bancarios (EPB), correspondiente a octubre, también apuntaban a una evolución favorable de la oferta de crédito a los hogares en el tercer trimestre al compás de la relajación de los criterios de concesión de créditos, tanto para la compra de vivienda como para el consumo.

De acuerdo con esta encuesta, la demanda de fondos de las familias para la adquisición de vivienda se mantuvo inalterada en ese período, mientras que la destinada a consumo y otros fines aumentó.

Fuerte repunte en noviembre

¿Y qué ha pasado en noviembre? El incremento de la deuda para sufragar gastos de consumo se disparó especialmente en ese mes.

Es este un periodo en el que habitualmente se produce una subida del endeudamiento, pues coincide la antesala de las Navidades, un periodo en el que muchos hogares se preparan para el un fuerte incremento del consumo. Sin embargo, este año se ha registrado un repunte del 8.800 millones de euros, superior al incremento de 6.000 millones de noviembre de 2016.

El precio de la luz subió un 10% en 2017 y el consumo de gasolina se situó en máximos en noviembre

Este incremento en noviembre coincide además con una tasa del IPC del 1,7%, en un momento en el que el Gobierno contaba con que la inflación se moderaría.

No fue así por la subida, entre otros factores, del precio del gasóil y las gasolinas. Además, a esta subida, que también ha coincidido con un incremento del precio de la luz del 10% en el conjunto del ejercicio, se unió en noviembre al consumo de combustibles de automoción, que creció un 2,3% en noviembre, encadenando siete meses consecutivos al alza, según los registros de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores).

Nada más  y nada menos que el noviembre de mayor consumo en los últimos seis años. Más aún, en lo que respecta al consumo de gas natural, registró su mejor dato para un mes de noviembre desde 2010, aumentando un 13,9% respecto al mismo mes del año anterior.

¿El incremento del crédito es un riesgo?

Según señala el director de Previsión y Coyuntura de Funcas, Raymond Torres, no hay que ver, de momento, con preocupación el repunte del crédito al consumo, puesto que el punto de partida era muy bajo. Además, de cara a la próxima subida de tipos, estimada para el año 2019, Torres recuerda que la vida de estos créditos es corta y no suele superar uno o dos años.

En cualquier caso, el economista avisa que “de prolongarse esta tendencia podría plantearse algún problema y podría ser otra fuente de debilidad”, sobre todo en un momento en el que está bajando el ahorro.