Economía

El nuevo Gobierno sopesa acabar ya con el ‘impuesto al sol’ para lanzar el autoconsumo

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El nuevo Gobierno sopesa acabar ya con el ‘impuesto al sol’ para lanzar el autoconsumo
La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. efe

Resumen:

El ya ex ministro de Energía Álvaro Nadal aprovechó su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados –en diciembre de 2016- para hacer una defensa a ultranza de la regulación del autoconsumo eléctrico diseñada el Ejecutivo de Rajoy y para lanzar un órdago a toda la oposición y retarla a derogar la norma: “Ustedes tienen mayoría [en el Congreso], háganlo. Podrían hacerlo, háganlo”.

El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez está más que dispuesto a aceptar ese órdago. La derogación de una de las medidas más polémicas incluida en la normativa tiene los días contados.

El fin del denominado impuesto al sol (el pago de un peaje específico por los autoconsumidores sobre la energía producida en casa, no sólo por la consumida de la red) es “inminente”, apuntan a El Independiente varias fuentes próximas al nuevo Ejecutivo.

Tan inminente es que podría ser la primera de las medidas impulsadas por la nueva ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que incluye entre sus competencias las de energía.

Las fuentes citadas apuntan que la derogación del polémico recargo puede ser aprobada este mismo viernes en el primer Consejo de Ministros de la era Sánchez o en todo caso se llevaría al segundo de la próxima semana.

El ya ex ministro de Energía Álvaro Nadal aprovechó su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados –en diciembre de 2016- para hacer una defensa a ultranza de la regulación del autoconsumo eléctrico diseñada el Ejecutivo de Rajoy y para lanzar un órdago a toda la oposición y retarla a derogar la norma: “Ustedes tienen mayoría [en el Congreso], háganlo. Podrían hacerlo, háganlo”.

El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez está más que dispuesto a aceptar ese órdago. La derogación de una de las medidas más polémicas incluida en la normativa tiene los días contados. El fin del denominado impuesto al sol (el pago de un peaje específico por los autoconsumidores sobre la energía producida en casa, no sólo por la consumida de la red) es “inminente”, apuntan a El Independiente varias fuentes próximas al nuevo Ejecutivo.

Tan inminente es que podría ser una de las primeras medidas impulsadas por la nueva ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que incluye entre sus competencias las de energía. Las fuentes citadas apuntan que la derogación del polémico recargo puede ser aprobada en una de las primeras reuniones del Consejo de Ministros de la era Sánchez.

La propia Ribera ha subrayado que el desarrollo del autoconsumo en España se topa con “dificultades que no no son técnicas, sino que son barreras regulatorias y fiscales”. Las instalaciones de autoconsumo “son soluciones que se están facilitando en países de nuestro entorno y en las que la radiación solar es menor” que en España.

“No tiene sentido decir que España carece de recursos energéticos”, ha subrayado la ministra en una entrevista con LaSexta, “todo lo contrario, hay que ver cómo encajar los recursos que tenemos: el sol, el viento y algo de geotermia. Ver cómo encajan todas esas piezas para afrontar la transición” energética futura.

Defensa de Nadal hasta el final

El primer Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en octubre de 2015, apenas dos meses antes de las elecciones generales, la nueva regulación de producción eléctrica para autoconsumo y que, según los críticos, en la práctica lo hacía inviable por las condiciones burocráticas, técnicas y por los recargos económicos que imponía. Entre estos últimos, se incluía el impuesto al sol, la etiqueta que consiguieron popularizar las asociaciones empresariales de renovables y los grupos ecologistas. El recargo, en cualquier caso, están exentadas todas las instalaciones con una potencia inferior a 10 kilovatios (la potencia media de una vivienda en España es de 4,4 kw).

La derogación es “inminente”, puede llevarse al primer Consejo de Ministros, dicen fuentes socialistas

Desde el ya extinto Ministerio de Energía de Nadal se ha seguido defendiendo que la actual regulación es “justa y eficiente”, dado que simplemente hace que los autoconsumidores paguen, como los demás usuarios, los costes fijos del sistema eléctrico (el 70% de los cuales se paga a través del término de potencia del recibo de la luz de todos los usuarios  y el 30% restante con una parte variable incluida en el término de energía de la factura).

“El negocio del autoconsumo es trasladar parte de los costes al resto de consumidores”, decía Nadal. “Se paga por los costes de la red, a la que los autoconsumidores también están conectados. Se paga por estar seguro de que habrá luz cuando se aprieta el interruptor”.

En los últimos años, todos los partidos del Congreso, con la única excepción del Partido Popular y Foro Asturias (un diputados), han reclamado al unísono y con proposiciones de ley conjuntas tumbar el impuesto al sol. Pero el cargo sigue aplicándose.

El Supremo: no existe el ‘impuesto al sol’

El Tribunal Supremo dio alas el año pasado a su mantenimiento, desestimando el recurso contencioso-administrativo contra el decreto que regula el autoconsumo eléctrico que había presentado la Asociación Nacional de Productores e Inversores de Energías Renovables (Anpier).

El Alto Tribunal sostiene que, pese a la popularización de la etiqueta, el impuesto al sol, como tal, no existe. “No hay por tanto, y frente a la expresión que ha hecho fortuna ‘impuesto al sol’, propiamente tal”, apuntaban los magistrados en la sentencia. Para el Supremo se trata sólo de una “contribución a los costes del sistema cuando un autoconsumidor, además de consumir la energía generada por él mismo, dispone del respaldo del sistema eléctrico para consumidor electricidad del sistema en cualquier momento que lo necesite”.

De hecho, el propio Tribunal subraya que la legislación aprobada por el Gobierno hace dos años exime a los autoconsumidores de pagar ningún peaje si no están conectados a la red eléctrica. Al no estar enganchados, no tienen que pagar su parte de los costes de mantener la red de distribución. Pero si el autoconsumidor tiene el respaldo de la red eléctrica general, debe hacer esa “contribución a los costes”.