Economía | Empresas ANALIZARÁ SU POTENCIAL PARA VIVIENDAS, COMERCIOS E INDUSTRIAS

El Gobierno prepara un gran ‘estudio de mercado’ para impulsar el boom del autoconsumo en España

El Ministerio para la Transición Ecológica ultima también un registro central de todas las instalaciones de autoconsumo inscritas en cada comunidad autónoma.

Placas fotovoltaicas en el tejado de un edificio.

Placas fotovoltaicas en el tejado de un edificio. Europa Press.

El Gobierno trabaja en el diseño de una Estrategia Nacional de Autoconsumo, que debe servir para marcar los objetivos del país en la puesta en marcha de potencia de autoproducción renovable hasta 2030. Unos objetivos que, según el propio Ejecutivo aún en funciones, deben ser “ambiciosos pero alcanzables” y que han de fijarse sólo después de analizarse las posibilidades reales del autoconsumo en España.

El Ministerio para la Transición Ecológica, comandado por Teresa Ribera, está elaborando una suerte de enorme estudio de mercado para determinar el potencial del autoconsumo en diferentes ámbitos. El estudio pretende establecer la capacidad de penetración y las ventajas de esta forma de generación eléctrica por tipo de consumidor, tanto en las viviendas de particulares como en empresas industriales y del sector servicios.

El encargado de elaborar el estudio es el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE). El análisis busca determinar especialmente el potencial de penetración y los beneficios del autoconsumo desde un punto de vista teórico (según los consumos de cada tipo de cliente, según las superficies disponibles para instalar los paneles fotovoltaicos…). Pero también pretende establecer las posibilidades reales de expansión en de función de la percepción que tienen del autoconsumo tanto los particulares como los empresarios.

Un registro central de todas las instalaciones

En paralelo, el Gobierno ultima la puesta en marcha de un registro central estatal de todas las instalaciones de autoconsumo del país para poder medir con exactitud la evolución del autoconsumo en España. Se trataría de un fichero unificado en el que se volcarían los datos de los diferentes registros de cada comunidad autónoma.

Los autoconsumidores han de inscribir sus instalaciones en los registro de su comunidad autónoma, cada una con su propio sistema de inscripción. El Ministerio para la Transición Ecológica está en pleno proceso de desarrollo técnico del sistema de volcado de los datos de los registros regionales en un registro central y prevé tenerlo listo en los próximos meses.

La creación de un registro estatal será una herramienta clave para conocer la proliferación de instalaciones de autoconsumo cuando se está a las puertas de que llegue la verdadera revolución para esta forma de producir y consumir energía. Y es que los hogares y las pequeñas empresas que han dado el paso de producir su propia energía podrán rebajar la factura gracias a volcar a la red la electricidad que no consuman desde principios de 2020.

Autoconsumo para bajar el recibo de luz

Las estimaciones del Gobierno es que en enero y febrero todo esté listo para que los pequeños clientes empiecen a vender su electricidad y que se les compense por ello. El Ejecutivo pondrá en marcha de manera inmediata el mecanismo de compensación de excedentes que permitirá a los autoconsumidores ahorrar en su factura eléctrica

El largo proceso normativo y técnico ha bloqueado durante meses el inicio del sistema de compensaciones, hasta ahora. Un mecanismo que el Ministerio para la Transición Ecológica hará efectivo tras aprobar de manera formal hace apenas unos días los procedimientos para estandarizar el imprescindible intercambio de información entre las comercializadoras, distribuidoras las comunidades autónomas y los propios clientes.

Unos meses después de tumbar el famoso impuesto al sol como primer paso, el Gobierno aprobó el pasado abril un real decreto con el que allanaba la expansión del autoconsumo en España. Un decreto que abría la puerta a que hogares y pequeñas empresas puedan ser compensados en sus facturas por la electricidad que produzcan y no consuman inmediatamente; hacía posible que varios vecinos de un bloque, varios edificios colindantes o varias empresas cercanas compartan una misma instalación de autoconsumo; y al tiempo se despejaban trabas burocráticas y administrativas que entorpecían la expansión de esta fórmula de generación y consumo.

Con la nueva norma, el Gobierno permitía la implantación de un mecanismo simplificado para que las eléctricas compensen a los autoconsumidores por la energía que generen y que no consuman de manera instantánea. Las comercializadoras descontarán de la factura de los usuarios la electricidad que aporten a la red y no consuman en su propio hogar o en su propia empresa.

Una medida que se realizará con condiciones. Sólo es aplicable a los usuarios que tengan instalaciones de menos de 100 kilovatios de potencia y siempre que la energía sea de origen renovable (para autoconsumo lo normal es que utilicen placas fotovoltaicas).

Además, los autoconsumidores que se acojan a este tipo de compensación (facturación neta) no podrán hacer negocio y obtener una remuneración monetaria por la producción, sino sólo descuentos en la factura.  Los hogares y las empresas adscritas a este sistema verán rebajado su recibo hasta un máximo del 100% del componente de energía de su factura, que viene a ser un 35% del importe final.

En caso de que vertieran más electricidad de la que realmente consuman, no recibirían una compensación mayor a ese descuento y en ningún caso la contraprestación sería dineraria. Además, la compensación sólo afecta al componente de energía de la factura, y los peajes y cargos que se pagan como parte del recibo y los impuestos incluidos (en conjunto, aproximadamente un 65% del pago total) se seguirán abonando íntegramente.

Las comercializadoras de las cinco grandes eléctricas -Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP y ahora también Repsol- que ofrecen la tarifa regulada de la electricidad, el denominado Precio Voluntario del Pequeño Consumidor (PVPC), están obligadas a ofrecer  estas condiciones a sus clientes y llevar el descuento hasta el 100% de la electricidad consumida. Los hogares con tarifa regulada y que sean autoconsumidores podrán ver rebajada en su factura toda la electricidad que aporten.

En cambio, las comercializadoras del mercado liberalizado –unos dos centenares- podrán pactar libremente con sus clientes las condiciones con que se desarrolla esta compensación. Las eléctricas, por ejemplo, podrán imponer a sus usuarios descuentos en la factura inferiores al 100% de la electricidad aportada previsto con carácter general y no tienen obligación de cumplir los requisitos máximos.

Los autoconsumidores que se acojan a esta modalidad simplificada no podrán obtener ingresos monetarios por verter electricidad a la red, sólo descuentos en el recibo. Los usuarios que sí que pretendan tener ingresos más allá de los descuentos en la factura, deberán constituirse jurídicamente como productor de energía, realizando los trámites y las declaraciones fiscales que exige la ley.

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