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El Gobierno elige a Maurici Lucena como nuevo presidente de Aena

El nuevo máximo ejecutivo del grupo aeroportuario es actualmente directivo en el banco Sabadell, y fue portavoz del PSC en el Parlament y ha ocupado otros cargos en compañías y entes públicos.

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El Gobierno elige a Maurici Lucena como nuevo presidente de Aena
Maurici Lucena, nuevo presidente de Aena.

Maurici Lucena, nuevo presidente de Aena. ep

Resumen:

El Gobierno ya ha elegido nuevo presidente para Aena. El Ministerio de Fomento, que de manera indirecta controla un 51% del capital del gestor de los aeropuertos a través de la sociedad pública Enaire, llevará al próximo consejo de administración de la compañía la propuesta de que Maurici Lucena sea el nuevo máximo ejecutivo, en sustitución de Jaime García-Legaz.

Así lo confirman fuentes del departamento que dirige José Luis Ábalos, que refrendan la noticia adelantada por El Mundo sobre el futuro nombramiento. Lucena es actualmente director de Regulación Prudencial y Public Policy del banco Sabadell y ha tenido una carrera política en el PSOE y en el PSC.

Fue portavoz del PSC en el Parlament catalán entre 2012 y 2015, y se incorporó al grupo de asesores económicos de Pedro Sánchez brevemente para recalar después, en 2016, en Sabadell.

Asimismo, Lucena fue entre 2010 y 2012 consejero delegado de ISDEFE (Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España), empresa pública adscrita a Defensa; dirigió el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), entre 2004 y 2010, y ocupó la presidencia del consejo de la Agencia Espacial Europea (ESA) entre 2008 y 2010. Entre 1999 y 2004 fue consultor en el bufete Solchaga Recio y asociados.

El Gobierno ya ha elegido nuevo presidente para Aena. El Ministerio de Fomento, que de manera indirecta controla un 51% del capital del gestor de los aeropuertos a través de la sociedad pública Enaire, llevará al próximo consejo de administración de la compañía la propuesta de que Maurici Lucena sea el nuevo máximo ejecutivo, en sustitución de Jaime García-Legaz.

Así lo confirman fuentes del departamento que dirige José Luis Ábalos, que refrendan la noticia adelantada por El Mundo sobre el futuro nombramiento. Lucena es actualmente director de Regulación Prudencial y Public Policy del banco Sabadell y ha tenido una carrera política en el PSOE y en el PSC.

Fue portavoz del PSC en el Parlament catalán entre 2012 y 2015, y se incorporó al grupo de asesores económicos de Pedro Sánchez brevemente para recalar después, en 2016, en Sabadell.

Asimismo, Lucena fue entre 2010 y 2012 consejero delegado de ISDEFE (Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España), empresa pública adscrita a Defensa; dirigió el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), entre 2004 y 2010, y ocupó la presidencia del consejo de la Agencia Espacial Europea (ESA) entre 2008 y 2010. Entre 1999 y 2004 fue consultor en el bufete Solchaga Recio y asociados.

Con la llegada del nuevo presidente Aena podrá salir de la situación de impasse en que se había instalado debido a la interinidad del actual presidente García-Legaz, que hacía que la compañía no adoptara medidas de calado para avanzar en el nuevo plan estratégico.

El consejo de administración de la compañía aprobó formalmente el nuevo plan estratégico, así que oficialmente sigue siendo el proyecto de futuro de la compañía. El Ministerio de Fomento pretende respetar el contenido del plan aprobado, según confirman a El Independiente fuentes oficiales del departamento ahora dirigido por José Luis Ábalos.

No se va a parar ningún proyecto de los contemplados en la hoja de ruta planteada por el grupo. Sin embargo, el cambio de Gobierno ha provocado de facto  un parón en la actividad corporativa de Aena.

El nuevo plan estratégico de Aena, ahora en una situación de impasse, marcaba grandes objetivos de futuro, ligados a la expansión internacional del grupo y a la explotación de macroproyectos inmobiliarios en las inmediaciones de los aeropuertos de Madrid y Barcelona, entre otros hitos.

Además, Aena se había comprometido a mantener durante los próximos tres años una generosa política de dividendos, que contemplaba repartir un 80% de sus beneficios entre sus accionistas cada ejercicio. Un compromiso que suponía una verdadera lluvia de millones para el Estado, que en tres años podría ingresar entre 1.600 y 1.700 millones de euros en dividendos de confirmarse las previsiones de beneficios del grupo que manejan las casas de análisis.