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El turismo combate el miedo a reservar con descuentos y sin castigar las cancelaciones

Un hombre con mascarilla pasa un control en el aeropuerto de Quito

Un hombre con mascarilla pasa un control en el aeropuerto de Quito EFE

La epidemia de coronavirus amenaza con provocar un frenazo del turismo mundial. Aerolíneas, agencias de viajes y hoteleras confirman un parón de las reservas ante la incertidumbre de los viajeros sobre la evolución del brote.

La Organización Mundial de Turismo (OMT) mantiene de momento sin cambios sus previsiones para 2020 a la espera de ver cómo evoluciona el brote. Pero Italia –el país europeo más afectado- ya augura un desplome de 32 millones de turistas en tres meses y un zarpazo en los ingresos de su sector de viajes de 7.400 millones de euros.

Miles de vuelos cancelados por las aerolíneas para las próximas semanas en todo el mundo, pasajeros que no se presentan para coger el avión pese a tener billete, cancelaciones de reservas hoteleras o de paquetes completos y una demanda cada vez menor por temor a perder el dinero si la crisis sanitaria se complica en el destino elegido. Y todo ello a un mes vista de la Semana Santa, uno de los picos de demanda para el sector cada año.

Las grandes empresas del sector ya maniobran para combatir ese miedo a reservar y tratan movilizar la demanda con descuentos en los precios, según reconocen varias de las mayores compañías turísticas, y revolucionando su política comercial para no castigar a los clientes que cancelen sus reservas.

Grandes aerolíneas como Iberia, Vueling o Air Europa llevan días ofreciendo la posibilidad de cambiar los billetes contratados para viajar a destinos afectados por el coronavirus, como Italia, China u otros destinos asiáticos. Air France ha dado un paso más y permite cambiar o anular todos los billetes a cualquier destino del mundo sin ninguna penalización.

Globalia, el mayor grupo turístico español, ha empezado ya a ofrecer a sus clientes la opción de reservar sin gastos de cancelación como medida para ofrecer «una mayor confianza» ante la incertibumbre provocada por el coronavirus.

Las redes de agencias del grupo, Halcón Viajes y Viajes Ecuador, dan la posibilidad de formalizar reservas hasta el próximo 31 de marzo para viajar desde el 1 de mayo y durante todo el año sin gastos de cancelación hasta 15 días antes de la salida. Y Be Live Hotels, la cadena de Globalia, permite contratar una estancia para alojarse hasta el próximo 31 de octubre en cualquiera de los establecimientos de la cadena hotelera con cancelaciones gratuitas hasta siete días antes de la fecha de entrada.

La estrategia es similar a Ávoris. La división de viajes del Grupo Barceló ha puesto en marcha una campaña de viajes sin gastos de cancelación para todas las reservas que se realicen hasta el 31 de marzo. La nueva campaña está disponible en la mayoría de los turoperadores del grupo Ávoris -Catai, Special Tours, Jolidey o Quelónea- y estará vigente para todos aquellos viajeros que quieran realizar sus viajes hasta el 30 de octubre.  Para que las cancelaciones sean gratuitas, éstas deberán comunicarse 15 días antes de la fecha prevista del viaje organizado.

Meliá, la mayor cadena de hoteles española, también ha puesto en marcha una campaña exprés para reactivar las reservas con la que permite a sus clientes cancelar de manera gratuita las reservas hasta 24 horas antes de entrar al establecimiento. Y si el cliente no cancela su reserva, pero tampoco se presenta el día previsto, sólo abonará la primera noche pero no el resto de días contratados. Meliá ha cerrado de manera temporal tres de sus hoteles en China, que serán reabiertos este mes, pero ha mantenido operativos sus establecimientos en el norte de Italia.

Room Mate también ha optado por una nueva política de flexibilización de las cancelaciones o cambios en la reserva para sus hoteles en Italia. La compañía de Kike Sarasola permite a los clientes utilizar las reservas anuladas para sus seis hoteles y su edificio de apartamentos en Italia durante seis meses.

Golpe millonario

La Organización Mundial de Turismo (OMT) de momento se resiste a revisar sus previsiones de viajes internacionales y mantiene la estimación de que los desplazamientos entre países crecerán en 2020 entre un 3% y un 4%, por lo que las llegadas de turistas marcarían un récord de hasta 1.560 millones en todo el año. Las compañías turísticas tienen otra perspectiva y muestran un temor más evidente.

Las aerolíneas internacionales temen que la epidemia de coronavirus suponga un golpe millonario para el sector este año. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) cifró en 29.300 millones de dólares (unos 27.150 millones de euros) el impacto en los ingresos de las aerolíneas mundiales del brote de coronavirus. Un dato que suponía una rebaja del 5% en los ingresos mundiales previstos hasta ahora para el conjunto de 2020 por la IATA.

Además, la situación provocada por el coronavirus puede implicar la caída de la demanda mundial del tráfico aéreo del 0,6% con respecto al año 2019, frente al crecimiento del 4,1% previsto, lo que sería la primera caída en la demanda desde la crisis de SRAS en 2003. Solo en Asia y el Pacífico, el descenso de la demanda será del 8,2%, frente a la previsión de un 4,8% del crecimiento que la asociación manejaba hasta hace unas semanas.

El problema es que estas previsiones las fijó la IATA bajo la hipótesis de que la emergencia no se extendiera de manera significativa fuera de China y, si ocurría, el impacto sería mayor. Hasta ahora, las aerolíneas internacionales han eliminado temporalmente alrededor del 80% del total de las conexiones aéreas con China y han empezado a suspender vuelos a Italia y a otros destinos europeos, asiáticos y estadounidenses.

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