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El coronavirus pone en jaque a la aviación y provoca un aluvión de vuelos cancelados

Tras la suspensión masiva de las rutas internacionales a China, Ryanair, Air Europa, Vueling, easyJet o Lufthansa recortan vuelos hacia Italia por la epidemia.

Pasajeros con mascarillas por el coronavirus en un aeropuerto.

Pasajeros con mascarillas por el coronavirus en un aeropuerto. efe

La epidemia de coronavirus está provocando un zarpazo para el negocio de la aviación comercial. En las últimas semanas las aerolíneas de todo el mundo han ido suspendiendo sus operaciones en China, el epicentro del brote del virus, hasta dejar en suspenso alrededor del 80% del total de las conexiones aéreas con el gigante asiático.

Ahora las compañías aéreas empiezan a suspender vuelos en otros destinos no sólo para prevenir contagios, sino para hacer frente al hundimiento de la demanda de billetes en algunas rutas y ahorrar costes innecesarios. El país más afectado con esta nueva oleada de cancelaciones es Italia, el país europeo más afectado por la epidemia de Covid-19.

El gigante del bajo coste Ryanair toma medidas para paliar el frenazo de la demanda en sus vuelos hacia Italia y ya ha confirmado la cancelación de uno de cada cuatro operaciones entre el 17 de marzo y el 8 de abril, tanto de las conexiones internacionales como las internas en el país transalpino. La low cost británica easyJet, otro de los grandes operadores en Italia, también ha decidido poner en suspenso varias conexiones hacia destinos del país por el bajón de demanda.

Air Europa también ha procedido a cancelar parte de sus vuelos hacia Italia programados para las próximas semanas. La aerolínea del grupo Globalia ha decidido suspender frecuencias en sus vuelos a Roma y a Milán durante la segunda mitad de marzo, mientras que mantiene intacta la operativa hacia Venecia. La compañía da la posibilidad de reembolso del importe billete o de cambiar los vuelos a otros destinos.

El grupo aéreo IAG -matriz de Iberia, Vueling y British Airways- ya advirtió la semana pasada de que haría un ajuste de su operativa y de la capacidad de asientos de algunas rutas para hacer frente al impacto en el negocio que estaba teniendo el coronavirus. Tras suspender vuelos de British y de Iberia hacia Asia, ahora la británica ha lanzado una cancelación de cientos de vuelos a destinos asiáticos, europeos y estadounidenses para ajustarse a la caída de la demanda.

Vueling también está suspendiendo decenas frecuencias hacia destinos italianos, donde la aerolínea catalana es una de las principales del país, y lo seguirá haciendo en los próximos días. Iberia insiste en que no ha cancelado ninguna de sus vuelos y que de momento sólo está utilizando en sus rutas en Italia aviones más pequeños para reducir la oferta de asientos en sus operaciones.

El grupo Lufthansa, el mayor holding aéreo de Europa, ha confirmado la suspensión de vuelos en Europa y Asia. Sus filiales Lufthansa, Swiss y Austrian Airlines han dejado de volar algunas de sus frecuencias entre marzo y abril hacia Italia, Alemania, Hong Kong,Corea del Sur e Irán. La corporación alemana ha advertido que si la situación de la epidemia se agrava podría llegar a poner en suspenso una cuarta parte de toda su oferta de vuelos en Europa.

Por su parte, Scandinavian Airlines Systems (SAS) también ha confirmado la suspensión temporal de vuelos a Hong Kong -hace semanas ya lo hizo con las rutas de Pekín y Shanghai- y ha reducido las frecuencias en varias destinos europeos.

El virus no será “otro 11-S” para el sector

Los gigantes de la aviación europea han ido admitiendo que el coronavirus va a suponer un zarpazo en su cuenta de resultados de este año, aunque de momento es prematuro intentar cuantificar con precisiones. Sin embargo, las grandes aerolíneas continentes dan por hecho que, aunque un problema, la epidemia no va ser “otro 11-S” para el sector. Los ataques terroristas de Nueva York supuso una auténtica debacle para la aviación comercial, con pérdidas récord y sucesivas quiebras de compañías.

«No creo que sea un 11-S. Si sigue el patrón que ha seguido en Asia, esperamos que [la demanda] se estabilice en un par de semanas. En Asia se ha estabilizado, en un nivel menor, pero es estable», explicaba este martes el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, en un encuentro de la organización de las grandes grupos Airlines For Europe (A4E).

«Las reservas para el período de verano son relativamente robustas por el momento», subraya Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair. «Hay mucha desinformación ahí fuera. Las redes sociales son un azote para idiotas. Pero el sentido común generalmente se impone en un período de tiempo moderadamente corto (…) La gente se aburrirá del coronavirus». La estimación del jefe de Ryanair que es que la zozobra comercial del sector se estabilizará para Semana Santa, salvo que haya un agravamiento de la situación en Europa.

Golpe millonario al sector mundial

Las aerolíneas internacionales temen que la epidemia de coronavirus suponga un golpe millonario para el sector este año. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) cifró en 29.300 millones de dólares (unos 27.150 millones de euros) el impacto en los ingresos de las aerolíneas mundiales del brote de coronavirus. Un dato que suponía una rebaja del 5% en los ingresos mundiales previstos hasta ahora para el conjunto de 2020 por la IATA.

Además, la situación provocada por el coronavirus puede implicar la caída de la demanda mundial del tráfico aéreo del 0,6% con respecto al año 2019, frente al crecimiento del 4,1% previsto, lo que sería la primera caída en la demanda desde la crisis de SRAS en 2003. Sólo en Asia y el Pacífico, el descenso de la demanda será del 8,2%, frente a la previsión de un 4,8% del crecimiento que la asociación manejaba hasta hace unas semanas.

El problema es que estas previsiones las fijó la IATA bajo la hipótesis de que la emergencia no se extendiera de manera significativa fuera de China y, si ocurría, el impacto sería mayor.

Maniobras para no perder los ‘slots’

Ante los problemas de reprogramación de vuelos, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) -a todos los efectos la patronal mundial del sector- reclama a las autoridades aeronáuticas que flexibilicen el sistema de slots horarios en sus aeropuertos.

La organización pide suspender de inmediato las normas de uso de franjas horarias de aterrizaje y despegue hasta octubre por impacto del coronavirus. Ante las “circunstancias excepcionales” provocadas por la epidemia, IATA intenta cambiar la regulación para que las aerolíneas no pierdan sus slots si no cumplen al menos un 80% de las operaciones previstas

Algunas autoridades aeroportuarias ya habían relajado el sistema de las franjas horarios para los vuelos con destino a China y Hong Kong, pero la IATA pide una generalización del levantamiento de restricciones tras los brotes en otros países.

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