El desempleo en Estados Unidos ha cuadriplicado el récord de hace 38 años al llegar a los 3.280.000 millones de parados nuevos la semana pasada. El impacto de la propagación del coronavirus ha llevado al paro a miles de profesionales en restaurantes, bares, hoteles, compañías aéreas y de cruceros, empresas de automoción y de entretenimiento en EEUU, donde cada Estado aplica unas medidas en su lucha contra el Covid-19.

Por temor al impacto en la economía el presidente de EEUU, Donald Trump, es reticente al cierre del país. «No podemos cerrar la economía y pensar que estará bien. Eso provocará más muertes incluso que cualquier cosa que estemos hablando respecto el virus», asegura Trump, quien afirma que el coronavirus causa muertes como los accidentes de automóvil. «Y nadie plantea cerrar las fábricas de coches por esa razón».

Ha expresado su voluntad de volver a reabrir el país el 12 de abril. En una entrevista en Fox News, Trump decía: «Va a morir mucha más gente si se permite que esto continúe». Anticipó que habría «miles de suicidios» si el país seguía paralizado mucho tiempo. «Nuestro país quiere volver al trabajo», insistió el presidente.

EEUU es el tercer país del mundo en número de casos, con más de 68.000 positivos este jueves 26 de marzo. Hay más de mil muertos. La OMS ha apuntado que EEUU puede ser el próximo epicentro de la pandemia.

«Muchos estados en EEUU han dado datos sin precedentes esta semana», señalaba el economista David Choi de Goldman Sachs a sus clientes la semana pasada, según citaba Fox News. Sus previsiones más pesimistas se han hecho realidad. El récord anterior era de 1982: 695.000 solicitudes nuevas de empleo en una semana. Ahora son cuatro veces más.

En un año electoral este dato es preocupante para el republicano Donald Trump. Si esta tendencia se mantiene, su reelección se verá seriamente comprometida. Los datos de desempleo son cruciales.

Como consecuencia de las dos últimas gran crisis económicas, las de 1929 y 2008, hubo cambio en la Casa Blanca. Los republicanos, que estaban en el poder, perdieron las presidenciales en esas fechas frente a aspirantes demócratas.

En 1932 venció Franklin D. Roosevelt, que puso en marcha el New Deal y en 2008 ganó Barack Obama, el primer presidente afroamericano de EEUU.

La campaña de las primarias se ha visto alterada por la propagación del coronavirus. Varios estados han pospuesto las convocatorias electorales, para evitar que se concentre mucha gente. Hasta ahora, una vez superado el Supermartes, el ex vicepresidente de Obama, Joe Biden, es quien encabeza el recuento de delegados frente al único rival en liza, el izquierdista Bernie Sanders.