Aun con la incertidumbre de cuál será el alcance de la próxima recesión, los analistas empiezan ya a echar cuentas sobre cómo afectará a los bancos españoles y cómo materializarán estos su protección frente a los impagos de sus clientes. Como ya pronostica el FMI, la morosidad se incrementará en los próximos meses por el impacto económico de la crisis sanitaria del Covid-19 y su consecuente incremento del desempleo.

Las entidades españolas empezarán a presentar sus resultados la semana que viene y con toda probabilidad seguirán la estela de los grandes bancos de Estados Unidos. JP Morgan, Bank of America, Citigroup, Wells Fargo y Goldman Sachs han dotado ya más de 23.000 millones de dólares (unos 21.000 millones de euros al cambio actual) en conjunto como colchón de seguridad ante los impagos, lo que puede dar una idea del aumento de dotaciones que deberán realizar sus homólogos españoles.

“La pregunta del millón de esta crisis es cuánto costará en impagos, pero nos tememos que los bancos no están preparados para responder”, explican los analistas de Alantra en un informe sobre el sector español al que ha accedido este periódico. En su opinión, los ratios de capital que puedan comunicar las entidades españolas dependerán en gran medida del “esfuerzo aprovisionador” de cada una, algo que “sigue siendo incierto” a día de hoy.

Sin embargo, los analistas de Credit Suisse opinan que en el caso de CaixaBank, el aumento de las provisiones para este año será bastante alto. Según explican en un informe reciente sobre los grandes bancos españoles, CaixaBank pasará de unas provisiones para impagos de 379 millones en 2019 a 1.920 millones al cierre de 2020, lo que supone cinco veces más.

La pregunta del millón de esta crisis es cuánto costará en impagos, señalan desde Alantra

Serán estas provisiones las que, según las proyecciones del banco suizo, lleven a su beneficio a caer un 52% al cierre del ejercicio a pesar de que los ingresos se mantendrán en línea con los del año pasado. Algo similar le ocurrirá a Santander, cuyas ganancias se verán reducidas en un 34% a pesar de experimentar una estabilidad en sus ingresos.

Dentro del grupo, el mayor impacto se lo llevará Santander Consumer Finance, su financiera, que entrara en pérdidas después de haber ganado 1.317 millones en 2019. Al banco que preside Ana Botín también le penalizará la dotación de provisiones ante impagos, que estos analistas calculan que serán de 15.718 millones de euros cuando termine 2020, un 69% más que al cierre de 2019.

En cuanto a BBVA, desde Credit Suisse muestran su preocupación por su exposición “más alta que la media” a mercados emergentes, como México o Turquía, que tienen una alta volatilidad en cuando al tipo de cambio y una alta dependencia a los precios de las materias primas. Además, creen que su filial en Estados Unidos entrará en pérdidas este ejercicio.

La entidad que preside Carlos Torres ganará este año, de acuerdo con estas proyecciones, unos 2.194 millones de euros, un 37% menos, debido a una mayor dotación de provisiones, que será de unos 6.481 millones de euros. El banco aumentará esta protección frente a impagos un 56% más en relación con 2019.

Con todo, los analistas de Credit Suisse consideran que la normalización en el nivel de dotación de provisiones llegará a partir de 2021 siempre que la recuperación tenga lugar en la segunda mitad de 2020 y se produzca en forma de ‘V’, algo que ven improbable desde gestores de fondos hasta el propio FMI.

Subida del coste del riesgo

A la hora de analizar el perfil de riesgo de una entidad financiera el mercado utiliza también la referencia del coste de riesgo (CoR), que es deseable que sea lo más bajo posible y que se calcula a partir de las provisiones y el crédito otorgado a los clientes.

“Históricamente, el CoR ha tocado su pico cuando se producen agitaciones económicas, generalmente bajo control”, señalan los analistas de Credit Suisse en relación con esta métrica, que se disparó tras la crisis financiera. La recesión que provocará la paralización de la actividad por el Covid-19 derivará en un deterioro de la calidad de los activos de los bancos, por lo que su CoR aumentará en 172 puntos básicos para Santander, en 164 para BBVA y en 89 para CaixaBank.

Desde la casa de análisis creen que el CoR de estas tres entidades aumentará, pero se situará este año “por debajo de los picos anteriores”. La razón se encuentra, según estos expertos, en que la combinación entre la política fiscal y monetaria aportará liquidez a estos bancos, al tiempo que las familias y las empresas se han desapalancado significativamente en los últimos años tras la crisis financiera. Además, recuerdan que el Estado respalda la mayor parte de los créditos para los que aporta aval con el objetivo de que todas las empresas en problemas por el Covid-19, especialmente autónomos y pymes, puedan ser considerados aptos para recibir un préstamo. 

La subida de esta métrica, el CoR, tiene consecuencias que se aprecian en las cuentas de los bancos. De acuerdo con las estimaciones de Credit Suisse, cada diez puntos básicos que aumenta el coste del riesgo tienen un altísimo coste para los mayores bancos españoles, que se cifra en 915 millones de euros en el caso de Santander, en 215 millones para BBVA y en 217 millones para CaixaBank, así como una décima porcentual para cada uno en su ratio de capital CET1.