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CaixaBank prevé que la mayoría de las empresas turísticas vuelvan a la rentabilidad en 2022

La consolidación de las buenas cifras del turismo doméstico y europeo, así como una gradual recuperación de los mercados emisores británico y americano, hace prever una mejora progresiva del nivel de actividad a lo largo del próximo año

Varios pasajeros llegan a la terminal T1 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

Varios pasajeros llegan a la terminal T1 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Óscar Cañas / Europa Press

Las empresas turísticas españolas podrían comenzar a ver la luz al final del túnel en 2022. Si nada se tuerce, la recuperación del turismo internacional en el próximo ejercicio puede empujar a los negocios hacia cifras prepandemia. Según el último informe sectorial de CaixaBank Research, la consolidación de la demanda doméstica y la progresiva recuperación de la demanda extranjera harán que se recupere el 88% del Producto Interior Bruto (PIB) turístico previo a la crisis sanitaria. Este 2021 sólo llegará al 54%, lastrado por las cifras del primer semestre.

Los cálculos de la entidad estiman que el gasto de los turistas internacionales se duplicará el próximo año hasta situarse en cerca del 79% del nivel de gasto que realizaron en último ejercicio previo a la crisis sanitaria. Esto último, junto al mantenimiento de una potente demanda interna hace pensar «que el ejercicio 2022 ya sea rentable para una amplia mayoría del sector», apunta el texto.

Además de la normalización del turismo en la Unión Europea, el servicio de estudios subraya el «revulsivo» que supondrá la recuperación de mercados como el de Reino Unido, con «una gran demanda embalsada también generada en 2021». A ello se sumará la de Estados Unidos y Canadá, que también han empezado a levantar sus restricciones.

En cuanto al turismo doméstico, el estudio de CaixaBank Research contempla que se mantengan los mismos niveles de demanda que en 2019, lo que llevaría al gasto turístico nacional a situarse ya un 3% por encima del nivel previo a la crisis sanitaria.

Respecto al PIB turístico, esperan que crezca un 63% el próximo ejercicio y suponga el 88% del que hubo en 2019. Sin embargo, «si bien las cifras de PIB turístico que esperamos para 2022 serán muy positivas para el sector (se situará entre el nivel de 2016 y 2017), aún esperamos un gap apreciable con el nivel de 2019″, puntualiza el informe.

En este sentido, se tiene especialmente en cuenta que los viajes de largo radio aún no estarán recuperados al 100%. Además, se cuenta con que el turismo de negocios (que supone un 8,2% del gasto turístico total), tenga una recuperación más gradual que otros segmentos. La razón está en «el impacto de transformación digital vivida durante la pandemia, que ha disminuido la presencialidad en reuniones y congresos».

Según los cálculos del informe sectorial, el gasto de los turistas domésticos se situará en 27.000 millones de euros y crecerá hasta los 33.000 millones (+23%) en 2022. Por su parte, el de los turistas internacionales pasará de 33.000 millones a 73.000 millones (+120%).

El estudio subraya que los buenos datos de demanda en España han ido acompañados por una disminución importante de las empresas turísticas que permanecían inactivas o cerradas, especialmente en el sector hotelero. «En agosto de 2021 se registraron un 13% menos de establecimientos hoteleros abiertos que en agosto de 2019, lo que implica una recuperación muy vigorosa», añade.

Por su parte, los datos de pagos con tarjeta en TPV de CaixaBank reflejan que los mercados emisores de turistas que visitan España acercaron su gasto a los niveles observados en el mismo periodo de 2019, incluso superándolo en algunos casos y con la excepción de Italia. Por su parte, la recuperación del gasto de los británicos estaría siendo más lenta de lo previsto, mientras que la de los visitantes de los mercados americanos, más rápida. Su gasto gasto turístico con tarjeta en septiembre solo fue un 25% menor al del mismo
mes de 2019.

«Sostenibilidad fuera de dudas»

Con todo este análisis, la entidad considera que «la sostenibilidad de la industria turística a largo plazo está fuera de dudas». Sin embargo, llama la atención sobre la importancia que ha tenido en los últimos meses la política económica, «que deberá continuar adaptándose de manera efectiva y ágil»

Sobre esto último, recalca que la reciente extensión de la vigencia del mecanismo de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) es clave, pero reconoce que aunque la coyuntura es «más positiva», aún es «inestable».

Por eso, el estudio se refiere a la importancia que sigue teniendo para la estabilidad de las empresas turísticas el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y del que sólo se han aprobado el uso de 1.080 millones de los 10.000 con los que fue dotado hace más de un año por el Gobierno.

La entidad destaca también que la importancia que tendrán los fondos Next Generation para que las empresas del sector puedan avanzar en digitalización, sostenibilidad y mejora de infraestructuras. «Actualmente son difícilmente asumibles por una industria turística muy dañada, pero que serán muy necesarias para salir de esta crisis manteniendo nuestro estatus como destino turístico más competitivo del mundo», concluye el texto.

Sin embargo, la oleada de contagios en algunos países del continente europeo como Austria, Alemania o Reino Unido y el incremento del precio de la factura de la luz se erigen como dos de las principales preocupaciones para el sector turístico español, según señalaba este lunes el presidente de la Mesa del Turismo, Juan Molas.

Aunque los costes mantengan una tendencia al alza, Molas ha asegurado que las empresas tratarán de mantener los precios hasta entrado 2022 «con el fin de ayudar a normalizar el impacto económico que el aumento del precio, como un freno a la comercialización». Sin embargo, también ha remarcado que «los salarios también tendrán que adaptarse».

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