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Oughourlian: el dueño de Prisa que actúa como brazo ejecutor del Gobierno en Indra

El presidente del conglomerado informativo fue pieza fundamental para que Moncloa asaltara la tecnológica

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa EP

El movimiento del Gobierno en Indra tardará mucho tiempo en olvidarse. Moncloa, a través de la empresa estatal Sepi, ha conseguido controlar una empresa estratégica a golpe de pactos, pactos entre bambalinas y de convertir al presidente de Prisa, Joseph Oughourlian como principal brazo ejecutor de sus planes.

La principal cabeza visible de Amber Capital, máximo accionista de Prisa, ha sido el Caballo de Troya del Gobierno en Indra para dinamitar la estructura del consejo de administración que tenía la compañía hasta hace pocos días. El presidente del grupo mediático, irrumpió en el accionariado de la tecnológica con un 4,1% del capital, lo que le convertía de forma inmediata en el cuarto máximo accionista de la compañía a una semana de la junta de accionistas de la tecnológica.

Dentro del consejo de administración había varios miembros que se negaban en rotundo a que Marc Murtra, hasta la fecha sin poderes ejecutivos, cogiera las riendas de la compañía. Tampoco querían que la Sepi escalara posiciones dentro del accionariado de la empresa ya que entendían que perdería independencia institucional si una sociedad pública se convertía en su principal accionista.

Para poder limpiar el consejo de administración y no tener figuras díscolas en el organismo ejecutivo, el Gobierno debía dar un golpe en la mesa a través de una jugada maestra. Es aquí donde entra Oughourlian y Sapa, empresa vasca que también ha tenido un papel protagonista en la toma de Indra por parte de Pedro Sánchez. 

El grupo de la familia Aperribay compró paralelamente títulos de Indra mientras se fraguaba la llegada de Amber Capital a Indra. El deseo de Sapa era que Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad, accediera al consejo de administración para reforzar la sintonía con el Gobierno. 

Como los consejeros díscolos se negaron, la compañía vasca llegó hasta el 7,94% del total del capital social. Un porcentaje que le servía para tener al empresario de Euskadi dentro del organismo. A su vez, la Sepi consiguió colar en el organismo como independiente al ex diputado socialista Juan Moscoso y asegurarse otro voto más.

Oughourlian, que se ha convertido en fiel escudero de Pedro Sánchez para que tenga influencia en el Grupo Prisa, también ayudó al presidente del Gobierno a acometer la maniobra definitiva. En el consejo de administración celebrado este jueves, el presidente del conglomerado informativo calzaba un punto a debatir que no estaba en el orden del día. 

Y no era nada más ni nada menos que cesar a los consejeros díscolos independientes. Así, Alberto Terol (vicepresidente de la empresa), Carmen Aquerreta, Ana de Pro y Enrique de Leyva (que también se opusieron al voto de calidad de Murtra en caso de empate en la toma de decisiones) gracias al 36% que había formado Sepi, Amber y Sapa.

La junta también rechazó ratificar el nombramiento de otra de las consejeras independientes, Isabel Torremocha, y ha aprobado la incorporación de un representante de la vasca Sapa.

Estrategia del Gobierno

La estratagema del Ejecutivo fue más allá de sus movimientos y, tal y como narró El Mundo, Marc Murtra dijo a los independientes que accedería a ceder su voto de calidad en la reunión de consejeros siempre que Terol abandonara el cargo. La ‘mentira’ no se llegó a llevar a cabo puesto que los planes para fulminar a todos los independientes antes de las votaciones ya estaban definidos, con la inestimable ayuda de Oughourlian. 

El desconcierto fue tal que los grandes fondos propietarios de Indra como Fidelity o el fondo soberano noruego defendieron a ultranza la permanencia de los independientes en el consejo de administración de Indra. 

El movimiento del Gobierno, apoyado en todo momento por el presidente de Prisa, que la Comisión Nacional de los Mercados y Valores (CNMV) pone en duda el volantazo en la ejecutiva de Indra. El organismo ya ha dicho que estará atenta a la reconstrucción del nuevo consejo de administración puesto que exige total transparencia e independencia dentro de una empresa tildada como estratégica.

Buena relación

Tal y como ya contó este periódico, Pedro Sánchez y Oughourlian han ido sellando año a año una estrecha relación después de que el armenio haya eliminado cualquier tipo de crítica dentro del Grupo Prisa hacia la figura del presidente del Gobierno.

Durante los primeros meses Sánchez y el actual presidente de Prisa mantuvieron varias reuniones para estrechar lazos. Encuentros que se prolongaron durante, al menos, otro año de manera habitual. Durante estas charlas, según explican fuentes del sector, trataban de la actualidad -de por aquel entonces- política o del panorama mediático.La buena relación entre Ourghourlian y Sánchez terminó por plasmarse tras la salida de Telefónica de Prisa. La operadora vendió su participación a Grupo Alconaba, una sociedad inversora con vínculos socialistas afines a Zapatero y Pedro Sánchez.

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