La oposición del partido de Ada Colau, BComú, y ERC, ha sido suficiente este martes para que se aprobara la propuesta del PP que pedía la retirada del premio de la ciudad al documental «Ciutat Morta» que exculpaba a Rodrigo Lanza de la agresión al guardia urbano Juan José Salas, por el que fue condenado a prisión. La propuesta ha obtenido el apoyo de los socialistas -socios de Colau- Cs y Barcelona pel Canvi, pero le ha faltado el apoyo de JxCat, que en una ocasión anterior si se había posicionado en contra del galardón.

El PP de Barcelona ha reabierto el en el Ayuntamiento a raíz de la condena de Lanza a 20 años de prisión por el asesinato de Víctor Laínez en Zaragoza en 2017. Su portavoz, Óscar Ramírez, ha «lamentado que los independentistas se alíen con Colau para no retirar una infamia» asegurando que el documental premiado «no es una obra artística, es una mentira emitida por TV3 en la que se desprestigia a la Guardia Urbana».

Los comunes, sin embargo, han mantenido su postura en un debate que incomoda especialmente al actual equipo de gobierno de la ciudad. Su portavoz, Joan Subirats, ha asegurado apoyar la expresión de pésame para la familia de Laínez y las muestras de apoyo a Salas, pero ha argumentado su rechazo a la propuesta porque «mezclan cosas». Para Subirats, no se puede retirar el premio «de un jurado independiente a una obra creativa que estaría equivocada, pero no tiene que ver con el crimen» cometido poco después por Lanza.

La alcaldesa Ada Colau convirtió el reportaje, en el que se denunciaba un supuesto montaje policial para condenar a Lanza y Patricia Heras por la agresión que dejó tetrapléjico a Salas, en uno de sus argumentos contra el poder municipal cuando preparaba su salto a la política desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en 2014.

Apoyo del PSC

El regidor de cultura del PSC, Xavier Marcè, ha defendido el voto a favor de la iniciativa -y en contra de sus socios- asegurando que «nos es igual si se retira el premio, la cuestión es que unas personas hicieron docuficción y a muchos les interesó creérselo», una referencia nada velada a Colau y su partido. Además, ha añadido «lo hicieron a traición» ocultando su carácter de ficción. «Al final las mentiras se desenmascaran y también el uso que algunos hicieron para su provecho» de la campaña en contra de la Guardia Urbana.

Los populares confían en repetir el apoyo que en 2017 obtuvieron de Cs y JxCat, a los que hoy se han sumado los dos concejales de Manuel Valls (BpC). Pero Junts se ha escudado en que no están de acuerdo con la «lógica revisionista» de la iniciativa, pese a aceptar Ferran Mascarell que «hubo una operación manifiesta de desprestigio a la Guardia Urbana orquestada» entorno al documental.

Eva Parera (BpC) por contra ha defendido que «este tema destapa las vergüenzas de una política y unos medios que aprovecharon un momento de descrédito para hacer campaña» y ha recordado la emisión por TV3, acompañada por un debate «en el que participó un encapuchado» para recordarle a la pública catalana que «no todo vale por la audiencia».

El caso 4F

Lanza fue el principal condenado por dejar tetrapléjico a un agente de la Guardia Urbana que recibió el impacto de una pedrada, el 4 de febrero del 2006 durante el desalojo de una fiesta en una casa okupa en la calle Sant Pere Mes Baix. La sentencia afirmaba con rotundidad que “no existe duda alguna acerca de que Rodrigo Lanza perpetró el delito de atentado por el que fue acusado”.

Pero en 2015 el Festival de Cine de Málaga premió el «Ciutat Morta», hasta entonces apenas conocido más allá de los ámbitos del movimiento okupa. El documental sembraba dudas sobre la investigación para exculpar a los dos condenados y señalaba a la policía local como la culpable de unas torturas que habrían llevado a Heras al suicidio. Lanza, por entonces ya en libertad -cumplió medio año de prisión- se convirtió en el protagonista de una masiva campaña que arrancó con la emisión del documental por el segundo canal de TV3.

Y Ada Colau fue una de las más activas propagandistas de la campaña en redes. La entonces activista publicitó el documental y la posterior manifestación de denuncia contra la Guardia Urbana. En sus redes señalaba la «responsabilidad» de los socialistas, pero también utilizó el documental para atacar al entonces alcalde Xavier Trias, acusándolo de no querer reabrir el caso y de haber dado «una jubilación dorada» a dos de los agentes que participaron en la investigación, posteriormente condenados por torturas en otro caso.

Un Trias que intentaría zafarse de las críticas premiando el documental. Una maniobra que solo le sirvió para ser ridiculizado en la entrega de los premios Ciutat de Barcelona.

Premiar una infamia

«Barcelona no puede premiar una infamia» ha advertido el portavoz del PP Óscar Ramírez en la presentación de la iniciativa, que hoy debatirá la Comisión de Cultura del Ayuntamiento. Ramírez ha exigido además que tanto Pablo Iglesias -que en su momento apoyó las denuncias reuniéndose con la madre de Lanza- como Ada Colau pidan disculpas a las familias de Laínez y de Salas.

«TV3 debería rectificar, emitiendo una información alternativa al relato antisistema como compensación de aquella emisión» añade el portavoz del PP. La moción que hoy votará el Ayuntamiento reclama además «condenar el asesinato por motivos ideológicos» de Víctor Laínez y trasladar el pésame del consistorio a sus familiares.